Los enfermos que esperan el tratamiento lamentan que la presidenta de Madrid haya dicho que se causará un “disparate de vidas destartaladas y exclusión” administrando los nuevos medicamentos en las boticas.
Los pacientes que esperan para tratar sus dolencias el cannabis medicinal, regulado ya como medicamento en España, están muy molestos con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha dicho que su dispensación en farmacias puede provocar «un disparate» de «vidas destartaladas y exclusión». «Es muy cruel lo que está haciendo con los pacientes», ha manifestado a Público la fundadora del Observatorio Español del Cannabis Medicinal, Carola Pérez.
La presidenta madrileña se encendió el domingo en la red social X al enterarse de que el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, había anunciado que el cannabis medicinal podría llegar a dispensarse también en las oficinas de farmacia de la calle, además de en las de los hospitales, que son las únicas que actualmente están facultadas para facilitar los preparados con componentes de esa planta recetados para cuatro indicaciones: dolor crónico, espasticidad por esclerosis múltiple, formas graves de epilepsia y náuseas y vómitos por quimioterapia.
«El paso previo a llevarlo y generalizarlo y de ahí al disparate que se ve en las calles de medio mundo, empezando por las de tantas ciudades que hoy son escenarios de vidas destartaladas, de abandono y exclusión», publicó Ayuso, haciendo alusión, sin mencionarla, a la crisis de los opioides que ha causado miles de muertos por sobredosis, fundamentalmente en EEUU. «Esta decadencia -añadía la presidenta popular- siempre viene de la mano de los mismos».
Un día después, su consejera de Sanidad, Fátima Matute, tomó el testigo y dijo que era totalmente contraria a que se «frivolice» el uso medicinal del cannabis, porque, según ella, puede ser la puerta de entrada para el consumo de otras sustancias. Mezclando usos medicinales y recreativos, medicamentos y drogas, la consejera madrileña advirtió de que desde el primer consumo el cannabis puede aumentar un 40% la incidencia de la esquizofrenia. «No es un cigarrito de la risa«, puntualizó.
Estas declaraciones no han sentado nada bien a quienes llevan años esperando la legalización del uso medicinal de una planta que consumen miles de personas en España para aliviar diferentes patologías. Carola Pérez, que lleva desde los 18 años tomando opioides para tratar sus graves dolencias y 15 usando el cannabis medicinal como alternativa tras sufrir episodios adictivos con esos potentes fármacos, cree que todo obedece a un intento de la presidenta madrileña de confundir y causar miedo a la gente
«Un absoluto disparate»
«Lo que está diciendo es un absoluto disparate. Las personas que tengan una prescripción de un preparado de cannabis tendrán que ir a la farmacia igual que ahora vamos a que nos den oxicodona (un opioide) recetada por el médico. Ningún farmacéutico facilita una sustancia estupefaciente sin receta. Está confundiendo el uso lúdico con el medicinal y está creando mucho ruido. Que deje de asustar a las personas y se dedique a arreglar los problemas de Madrid. No se deberían soltar bulos ni decir mentiras», advierte la responsable del Observatorio Español del Cannabis Medicinal.
A juicio de Carola Pérez, Ayuso está poniendo en duda la profesionalidad de los farmacéuticos que dispensan los medicamentos y que únicamente pueden proporcionar los productos que hayan sido recetados por un médico. «Es como decir que a mí en la farmacia me van a dar 20 cajas de oxicodona. No tiene sentido. Esto es un tema de medicina, no de drogas».
Fuente Publico.es
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Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.
















