La encuesta oficial de Canadá sitúa el consumo anual en torno al 14% y pide prudencia al comparar la caída con 2025
El Institut de la statistique du Québec, en Canadá, difundió el 28 de octubre de 2026 los primeros resultados de su encuesta de cannabis de 2026: alrededor del 14% de la población de 15 años o más declaró haber consumido en los doce meses anteriores, frente al 17% de 2025. El trabajo consultó a 17.369 personas entre febrero y julio.
El resultado prolonga una tendencia descendente, pero el organismo pide prudencia con la magnitud de la caída anual. La recogida de datos cambió en aspectos como el enfoque de la carta de invitación y coincidió con el censo. La advertencia afecta a varios grupos de edad con peso en el total; no invalida la encuesta, pero impide convertir una comparación simple en una conclusión causal sobre la legalización.
La nota metodológica cambia la lectura del descenso
El instituto señala específicamente a los grupos de 21 a 24, de 25 a 34 y de 35 a 54 años. Las particularidades de la recogida se detallarán en un informe metodológico previsto para abril de 2027. Por ahora, estos resultados iniciales permiten describir los hábitos declarados, pero no aislar cuánto del cambio anual responde a variaciones reales y cuánto puede relacionarse con las condiciones de la encuesta.
Los porcentajes de 2026 y 2025 difieren en aproximadamente tres puntos porcentuales; no en tres por ciento. Además, la cifra global oculta trayectorias distintas: entre las personas de 15 a 20 años, el consumo anual se sitúa en el 18%, frente al 28% de 2018. Entre quienes tienen 35 años o más, llega al 11%, por encima del 8% de aquel año. Ninguna de esas comparaciones demuestra por sí sola el efecto de una norma.
Menos prevalencia global no significa menos uso de todas las vías
Entre quienes habían consumido cannabis en el último año, el vapeo pasó del 28% en 2025 al 34% en 2026. Ese 34% no describe a toda la población de Quebec: el instituto lo sitúa en el 4,9% del conjunto de residentes. La mayoría de las personas consumidoras seguía recurriendo a la combustión, mencionada por el 81%.
La clasificación distingue el vapeo de la inhalación por vaporización, que figura por separado con un 10%; no son una categoría única que deba sumarse sin más. La explicación de las diferencias entre comestibles y vaporización y el contexto de El Cultivador sobre vaporización y combustión ayudan a interpretar por qué una encuesta pregunta por vías distintas, sin atribuirles el mismo perfil de efectos.
Comprar en la SQDC no equivale a abastecerse siempre allí
Cerca del 72% de las personas consumidoras de 15 años o más declaró haberse abastecido al menos en parte en la Société québécoise du cannabis, la SQDC. Es una medida de contacto con ese canal, no la cuota exacta de todo el mercado ni la proporción que compra exclusivamente allí. Para esta última pregunta, y solo entre consumidores de 21 años o más, el dato es del 46%.
Tampoco debe confundirse una encuesta de personas con las estadísticas canadienses de ventas de cannabis: unas miden hábitos declarados y otras facturación comercial, con ámbitos geográficos diferentes. Los primeros resultados de Quebec ofrecen información útil sobre frecuencia, edad y vías de consumo; el informe completo está previsto para la primavera de 2027.
Imagen de archivo del 18 de julio de 2020, sin relación documental con la encuesta o el mercado de Quebec. Elsa Olofsson / Wikimedia Commons; fuente de la autora: CBD Oracle. Recorte horizontal bajo CC BY 2.0. Las marcas visibles forman parte de la fotografía y no constituyen una recomendación.
Acerca del autor
Escritor especializado en cannabis y residente en Miami, combina su pasión por la planta con la vibrante energía de la ciudad, ofreciendo perspectivas únicas y actualizadas en sus artículos.



















