Semillas de cannabis
Consulta sobre el tipo de semillas de cannabis a usar en cultivos
¿Semillas regulares o feminizadas?
por Nina Slick
Al consultorio de Cannabis Magazine:
¡Hola! No es la primera vez que escucho por ahí que es mejor, a la hora de cultivar cannabis, utilizar semillas regulares que feminizadas. ¿Es eso cierto? Y si lo es, ¿por qué?
Estimado lector:

Antes de contestar a tus dudas, hemos de agradecer, a ti y a los demás lectores que mantienen viva esta sección, que sigáis remitiéndonos vuestras consultas y confiéis en nosotros para responderlas. Es casi inaudito en esta era tecnológica que vivimos.
Por eso, desde Cannabis Magazine queremos animaros a que continuéis así, regalándonos preguntas que nos enriquezcan. Si incluís además imágenes que las ilustren, mejor que mejor. Ahora vayamos directos a la cuestión.
Diferencias entre semillas regulares y feminizadas
La planta de cannabis es una especie generalmente dioica, es decir, con individuos machos e individuos hembras. Sin embargo, el mercado de las semillas de cannabis se ha transformado mucho en los últimos tiempos con la intervención de la mano del hombre. Ello se ha materializado en la aparición en el mercado de semillas feminizadas, que sólo producen ejemplares hembra de la planta de marihuana.
¿Cuáles son las diferencias entre las semillas regulares y feminizadas?
Las semillas regulares son aquellas que se han cultivado de manera ancestral. Éstas producen ejemplares tanto macho como hembra, como es lo natural en la especie. El macho poliniza a la hembra y ésta produce más semillas regulares.

Los cultivadores más tradicionales saben que, en los cultivos de este tipo, es vital estar alerta para detectar el inicio de la floración, identificar las plantas macho de nuestro cultivo y separarlas de las hembras. Así se evitará la fecundación de las flores y la aparición de las semillas. Este paso es vital para el cultivador de semillas regulares cuyo objetivo es disfrutar de las flores de la marihuana. Por lo general, estas semillas son las elegidas por los expertos, tal y como aclararemos más adelante.
Las semillas feminizadas y autoflorecientes
Por otra parte, podemos encontrar las semillas feminizadas. Este tipo, surgido durante los años noventa, sólo produce plantas hembra. Bajo condiciones extremas, como método para asegurarse la reproducción, las plantas de semillas feminizadas pueden convertirse en plantas hermafroditas, llegando a producir polen y presentando características de ambos sexos. Esto puede suceder, por ejemplo, en momentos en que las condiciones climáticas son límite, como es el caso del otoño, especialmente en algunas partes de nuestro país.
Así es como las plantas de semillas feminizadas pueden llegar a fertilizarse a sí mismas, sin la necesidad de una planta macho que intervenga en el proceso, con la consiguiente degradación de la especie. Recordemos que las semillas feminizadas ya provienen de dos ejemplares hembra, uno de ellos revertido y convertido en un macho.
En relación a lo que nos consultas, también puedes hallar semillas autoflorecientes, que son casi siempre feminizadas. Se trata de aquellas que producen plantas que no necesitan que induzcamos sus etapas mediante ciclos lumínicos, sino que producen a su aire, de manera “automática”. Pueden llegar a producir hasta dos en un verano normal y generalmente se destinan a cultivos de exterior.
Selección de semillas de cannabis según necesidades
¿Qué tipo de semillas me conviene plantar?

A la hora de iniciar un cultivo, hemos de tener en cuenta nuestros objetivos y los medios con que contamos. Seleccionar la semilla que mejor se adapte a nuestras condiciones es lo ideal.
La gran mayoría de cultivadores, especialmente los que recién se inician en el mundo del cultivo, suelen optar por las semillas feminizadas. Aunque son la opción más inestable por su susceptibilidad para transformarse en hermafroditas debido al estrés y las condiciones climáticas extremas, también son la opción más eficaz. Plantando estas semillas nos aseguramos un porcentaje de 99 % de plantas femeninas y, por consiguiente, las deseadas flores. Nuestro cuidado en este caso es muy importante para asegurar el éxito de la cosecha.
Por oposición al dictado de la mayoría, los puristas lo tienen claro: ellos las prefieren regulares, y es que los expertos encuentran en las semillas feminizadas una inestabilidad no deseada. No sólo tienden al hermafroditismo bajo condiciones límite, sino que es peligroso cruzarlas sobre la misma línea genética pues la especie degenera y ayuda al desarrollo de posibles enfermedades.
Regularidad y estabilidad en cultivos
Los expertos parecen buscar la opción más natural y con más solera, pues les permite jugar con sus posibilidades, realizar cruces genéticos al gusto e incluso producir sus propias semillas.
A esto hay que sumar que las plantas de semillas regulares son óptimas para ser usadas como plantas madres por su estabilidad. A estas madres suele practicárseles el esquejado, como medio de reproducción alternativo.

El único inconveniente de su cultivo es que hemos de permanecer alerta, especialmente durante el inicio de la floración, para detectar la aparición de los machos y retirarlos a tiempo, antes de que fecunden a nuestras plantas hembras y éstas produzcan semillas. Este paso, natural en este proceso con semillas de tipo regular, sólo se llevará a cabo en el caso de que nos interesen las flores de nuestra planta amiga (y no la producción de semillas).
Muchos neófitos huyen de las semillas de tipo regular porque pretender eliminar este paso del proceso y evitar complicaciones. Sin embargo, no hemos de olvidar que un ojo entrenado no tendría mayor problema para diferenciar machos de hembras.
Consideraciones finales sobre el uso de semillas de cannabis
En último lugar, también queremos mencionar que las semillas autoflorecientes, casi siempre feminizadas, son recomendables si pretendemos producir en un corto espacio de tiempo y no podemos prestarles muchos cuidados. Desde su aparición, este tipo de semillas han sufrido mejoras en sus parámetros de calidad, acortando las distancias con las fotodependientes.
El mundo de las semillas se va diversificando de forma constante, pero no debemos olvidar que lo que distingue al buen cultivador es su mirada, entrenada y educada en la experiencia y la curiosidad, así como su paciencia para dedicarle cuidados y mimos a sus plantas. No hay una única receta para el éxito, pero sí hay una actitud ideal en la que sostener nuestros esfuerzos.
Pies de foto
- Cannabis sativa (CarolSpears, Wikipedia)
- Semillas de cannabis (D-Kuru, Wikipedia)
- Semillas de marihuana (Jorge Barrios, Wikipedia)
- Semillas en ejemplar macho (Erik Fendersson, Wikipedia)
Preguntas Frecuentes
P: ¿Qué son las semillas de cannabis feminizadas?
R: Las semillas feminizadas son aquellas que han sido modificadas para producir exclusivamente plantas hembra. Estos tipos de semillas surgieron en los años noventa y son populares entre los cultivadores que buscan asegurar plantas feminizadas para obtener flores.
P: ¿Cuáles son las diferencias principales entre semillas regulares y feminizadas?
R: Las semillas regulares producen tanto plantas macho como hembra, lo que permite la polinización y producción de más semillas. En cambio, las feminizadas están diseñadas para producir plantas hembra exclusivamente, aunque pueden volverse hermafroditas bajo condiciones extremas.
P: ¿Qué tipo de semillas de cannabis debería elegir para mi cultivo?
R: La elección depende de tus objetivos y condiciones de cultivo. Los principiantes suelen optar por semillas feminizadas por su seguridad en producir plantas hembra, mientras que los expertos prefieren semillas regulares por su estabilidad y capacidad de realizar cruces genéticos.
Acerca del autor
Equipo editorial de Cannabis Magazine especializado en actualidad, cultura, industria, ciencia, salud, cultivo y regulación del cannabis y del cáñamo.












