Un equipo de Brighton and Sussex Medical School observa que el breathwork de alta ventilación, acompañado de música, modifica el flujo sanguíneo en regiones emocionales del cerebro y eleva la sensación de “fusión oceánica”, rasgo típico de experiencias con psicodélicos

Una investigación publicada en PLOS ONE y liderada por la Brighton and Sussex Medical School (BSMS) describe que una sesión breve de high-ventilation breathwork (HVB) —respiración rápida y cíclica guiada con música— puede inducir estados de conciencia comparables a los reportados con sustancias como la psilocibina. El trabajo es el primero en mapear con neuroimagen cuantitativa cómo cambia el cerebro durante este tipo de respiración, y vincula esos cambios con sensaciones de euforia, unión y alivio emocional conocidas como “Oceanic Boundlessness” (OBN).

Lo esencial del estudio

El equipo combinó tres escenarios experimentales: sesiones remotas por videollamada, un laboratorio de psicofisiología y un escáner de resonancia magnética con etiquetado arterial (ASL). En total analizaron 42 sesiones (31 personas únicas): 15 remotas, 8 en laboratorio y 19 en MRI. Tras 20–30 minutos de respiración cíclica sin pausas, con música evocadora, los participantes completaron cuestionarios estandarizados sobre afecto, miedo y estados alterados de conciencia. No se registraron ataques de pánico ni eventos adversos; sí un ligero aumento de la incomodidad (sobre todo en el escáner), con descensos de miedo y afecto negativo.

Qué vio la neuroimagen

Durante HVB se observó una reducción global del flujo sanguíneo cerebral —un efecto fisiológico esperado de la hiperventilación—, pero con asociaciones regionales significativas con la intensidad del OBN:

  • Cuanto mayor el OBN, mayor el aumento de perfusión en la amígdala derecha (núcleos basolaterales) y el hipocampo anterior (CA1), áreas clave para procesar recuerdos emocionales.

  • En paralelo, una caída de perfusión en la ínsula posterior/opérculo parietal izquierdos —zonas de representación interoceptiva— se asoció a experiencias de “unidad” y “dicha”.
    En conjunto, los autores plantean que estos circuitos podrían sustentar las vivencias terapéuticas atribuidas al HVB.

Voces del equipo

“Este trabajo muestra que la respiración puede evocar estados mentales profundos sin fármacos. Vimos cambios claros en regiones ligadas a emoción, memoria y conciencia corporal”, resume la autora principal Amy Amla Kartar.

En declaraciones a The Debrief, Kartar añadió: “las prácticas de alta ventilación se han usado durante siglos, pero sus mecanismos biológicos siguen poco explorados; empezamos a cartografiar lo que ocurre en el cerebro durante HVB”. El investigador principal, Alessandro Colasanti, destaca el potencial clínico: “el breathwork podría convertirse en una intervención transformadora para condiciones a menudo incapacitantes”.

Por qué importa

La investigación se alinea con hallazgos de la terapia asistida con psicodélicos, donde la calidad de la experiencia aguda (el OBN) predice beneficios clínicos posteriores. Si técnicas respiratorias pueden generar estados comparables —de forma legal y no farmacológica—, podrían servir como alternativa o complemento terapéutico en trastornos como depresión, ansiedad o TEPT, siempre dentro de protocolos clínicos rigurosos.

Matices y cautelas

Es un estudio exploratorio con muestras pequeñas (por ejemplo, 13 personas aportaron datos válidos en MRI) y sin control independiente del componente musical; además, los participantes eran practicantes experimentados, lo que limita la generalización. Los propios autores piden ensayos más grandes, con condiciones de control mejor definidas, para aislar mecanismos y evaluar resultados clínicos.

La letra pequeña del protocolo

El HVB que se probó fue respiración cíclica sin pausas, guiada por instrucciones y una banda sonora progresiva. En el escáner, el equipo calibró la respiración hasta reducir el CO₂ espirado (≤20 mmHg) antes de mantenerla de forma sostenida unos 20 minutos, mientras se adquirían medidas de perfusión cerebral con ASL.

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Fuente principal: Kartar et al., PLOS ONE (27 ago 2025). Cobertura y contexto adicional en BSMS y agencias científicas.

 

Acerca del autor

The Swami

Amante del cannabis y especializado en el mundo de las sustancias psicoactivas. Escritor y psiconauta.