El déficit de materia orgánica – 3.ª parte

Con este artículo vamos a concluir la serie de artículos dedicados a la materia orgánica y a sus deficiencias. Concretamente terminaremos de tratar los ácidos húmicos, para luego continuar con los otros compuestos principales que están presentes en el extracto húmico de la materia orgánica: los ácidos fúlvicos. Los ácidos fúlvicos o fulvatos son compuestos de peso molecular inferior a los ácidos húmicos y están constituidos en su inmensa mayoría por ácidos orgánicos de origen vegetal. Los ácidos fúlvicos estimulan el desarrollo radicular y, al contrario que los ácidos húmicos, pueden ser absorbidos por las plantas. Por lo tanto, los ácidos fúlvicos están más recomendados para provocar un incremento en el desarrollo de la planta, y si buscamos mejorar la estructura física y química del suelo aplicaremos ácidos húmicos.

Ácidos húmicos detalle 1

El papel de la leonardita en la fertilidad del suelo

Tal y como hemos comentado en el artículo anterior, la principal fuente de ácidos húmicos o humatos es la roca fosilizada denominada leonardita. Con ella se proporcionarían tres elementos nutricionales esenciales para las plantas: calcio intercambiable, azufre en forma de sulfato cálcico y una forma de materia orgánica, los ácidos húmicos, más asimilable y con muchas propiedades estructurales. Con la aplicación de este tipo de compuestos se formaría el complejo arcillo-húmico, y tanto la materia orgánica como los nutrientes aportados en la fertilización aumentarían de esta forma la fertilidad del suelo. Además, esto supone un soporte biológico y físico para los microorganismos responsables de la conversión del amonio, sobre todo en nitratos, acelerando con ello los procesos de nitrificación y, por tanto, aportamos nitrógeno en forma totalmente asimilable para las plantas (el nitrógeno es absorbido antes de convertirse en nitrato y con ello existe un menor riesgo de pérdidas por lixiviación). A su vez, determinados microorganismos del suelo utilizan el carbono orgánico como intermediario para desbloquear el fósforo y mejorar la fijación de nitrógeno atmosférico como es el caso de las Mycorrizas sp. y el Rhyzobium sp. El resultado final es un aumento del rendimiento y productividad de los cultivos.

Manejo de la salinidad del suelo

Otro de los efectos beneficiosos ya mencionados con anterioridad es el lavado de sales, que es uno de los mayores factores limitantes de la producción agrícola en ciertas zonas de la península con aguas y suelos con muchos problemas de salinidad. El sodio ejerce efectos tóxicos directos sobre los cultivos además de afectar adversamente a las propiedades físicas de los suelos. Un producto que proporcione ácidos húmicos consigue disminuir los niveles de sodio al aumentar la capacidad de intercambio catiónico del suelo. Además, si se aporta el azufre y el calcio intercambiables, estos desplazaran al sodio, haciendo posible su eliminación por lavado en forma de sal soluble según la siguiente reacción química:

CaSO4 (acuoso) + 2 Na+ (adsorbido) →  Ca2+ (adsorbido) + Na2SO4 (lavable)

Ácidos húmicos detalle 2

Mejorar la estructura del suelo

A nivel físico, la leonardita y el calcio producen la floculación de las arcillas de manera que actúan como un compuesto cementante enlazando las partículas individuales del suelo y formando agregados más grandes. Esto mejora considerablemente el drenaje y aumenta las reservas de agua útil, aire y nutrientes en el suelo. También ayuda a disminuir y prevenir la formación de costras en la superficie del suelo mejorando las condiciones de tempero. El efecto final obtenido se ve potenciado por la sinergia de la leonardita y el sulfato de calcio, consiguiendo una notable mejora respecto a aplicaciones por separado. Si los suelos están muy compactados se convierten en prácticamente impenetrables, por lo que de esta forma se puede conseguir la aireación de los suelos pesados y la mejora su estructura. De esta manera, el agua, los elementos nutritivos y las raíces podrían penetrar más fácilmente en el suelo.

A nivel químico destaca la mejora de la capacidad de intercambio catiónico de los suelos. Como también se produce el lavado de sodio y la precipitación de carbonatos y bicarbonatos (acidificación), se pone a disposición de las plantas iones como fosfatos, hierro o zinc, que de otra manera no podrían ser absorbidos. Así se previene su precipitación y se aumenta su biodisponibilidad.

Beneficios de los ácidos fúlvicos

Al final, lo que se pretende con la utilización de este tipo de productos es mejorar la estructura y la fertilidad del suelo; un efecto prolongado en la eliminación de sodio y otras sales; favorecer la germinación de semillas y el enraizamiento; evitar la creación de costras superficiales; facilitar las labores agrícolas; mejorar la cantidad y calidad de las cosechas aportando nutrientes en forma directamente asimilable; mejorar la eficiencia de los abonados al aumentar la capacidad de intercambio catiónico de los suelos; desbloquear nutrientes y prevenir el lavado y volatilización de los mismos; regular el pH de los suelos agrícolas, tanto de suelos alcalinos como ácidos; y favorecer la actividad de los microorganismos edáficos y el ahorro de agua de riego, ya que se mejora la eficiencia en la absorción de agua por parte de los cultivos.

Ácidos húmicos detalle 3

Sostenibilidad y gestión del suelo

Como el suelo es el recurso básico de los agricultores, debe ser cuidado con el fin de mejorar, conservar y hacer un uso sostenible del mismo. El principal objetivo es conservar los recursos del suelo a fin de permitir su uso futuro: reducir las pérdidas de suelo, incrementar la fertilidad natural, mejorar la estructura del suelo y dejar el suelo en las mismas o mejores condiciones para generaciones futuras. Además, el rendimiento de los cultivos está estrechamente ligado a la productividad del suelo, la cual, a su vez, depende estrechamente del manejo dado.

Publicidad de Metrop

La protección del suelo, así como la mejora continua de sus propiedades físicas, químicas y biológicas es algo que nunca debemos descuidar si queremos un desarrollo óptimo de los cultivos.

Los ácidos fúlvicos tienen una gran cantidad de efectos útiles y beneficiosos para las plantas y el medioambiente. Trabe cuenta desde hace décadas con un producto rico en este tipo de moléculas que ha venido demostrando su eficacia de manera ininterrumpida: Bachumos Evolution.

Ácidos húmicos detalle 4

Beneficios específicos de los ácidos fúlvicos

Pasamos a detallar todos estos aspectos beneficiosos:

  • Los ácidos fúlvicos aumentan la actividad celular al aumentar el metabolismo. Los ácidos fúlvicos, incluso en concentraciones muy pequeñas, son capaces de activar los sistemas enzimáticos en las plantas lo que se traduce en un aumento y mayor eficiencia en el proceso de respiración de la planta. El oxígeno se absorbe más intensamente en presencia de ácidos fúlvicos. Por lo tanto, su presencia durante el período inicial del crecimiento de la planta aumenta su actividad metabólica y compensa de forma puntual la deficiencia de oxígeno como, por ejemplo, en periodos de inundación que provocan un desplazamiento en los poros libres del suelo del oxígeno al llenarse totalmente de agua y que impide la respiración radicular. Esta actividad catalítica que poseen los ácidos fúlvicos en la respiración de las plantas mejora su capacidad de superar condiciones de sequía o de elevadas temperaturas. Los ácidos fúlvicos aumentan la actividad de enzimas como la transaminasa y la invertasa, también conocida como sacarasa. Con ello, y de forma paralela, intensifican el metabolismo de las proteínas.
  • Los ácidos fúlvicos actúan como agentes sensibilizadores específicos de las células que constituyen las raíces y aumentan la permeabilidad de su membrana celular, contribuyendo a la mejor absorción de agua y nutrientes desde el suelo que las rodean.
  • Todos los compuestos húmicos y especialmente los de la fracción fúlvica son excelentes agentes quelatantes e intercambiadores catiónicos. Esas propiedades funcionales de los ácidos fúlvicos son de vital importancia en la nutrición de toda clase de plantas.
  • Los ácidos fúlvicos pueden ser particularmente eficaces para disolver silicatos y, de esta forma, puedan ser asimilados por la planta. Ligandos del tipo de los ácidos fúlvicos son mezclas complejas con propiedades polielectrolíticas. Estos polímeros o mezclas electrolíticas complejas juegan un papel importante en los sistemas naturales como lagos, ríos y suelos, ya que se combinan con metales pesados o plaguicidas y evitan así que interfieran con el resto de compuestos naturales a los que pueden contaminar de forma irreversible.
  • Contienen la virtud de servir de sustento biológico para bacterias y otros organismos que favorecen la transformación de la materia orgánica en formas más asimilables para las plantas y la proliferación de microfauna y microflora que aporta equilibrio físico-químico al suelo. Favorece el desarrollo correcto de organismos simbióticos como las Micorrizas y el Rhizobium.
  • De nada nos sirve un producto rico en nutrientes si luego quedan bloqueados en el suelo o son lixiviados hacia acuíferos más profundos provocando contenidos tremendamente tóxicos de sustancias con efectos nocivos para la salud y el medioambiente (es el caso de los nitritos a los que se les achacan efectos cancerígenos). Con una C. I. C. muy superior a la que de por sí tiene el suelo, Bachumus Evo aporta las suficientes reservas de cargas negativas para retener cationes a la estructura del suelo y crear una despensa de los mismos que garantiza una nutrición equilibrada y apropiada para cualquier cultivo.
  • Las materias orgánicas ricas en ácidos fúlvicos, junto con las arcillas, forman una especie de sustancia similar al cemento que favorecen la formación de agregados del suelo. Con ello se consigue una estructura que permite los suficientes espacios libres para garantizar la presencia de oxígeno necesario para la respiración radicular y por otro lado la libre circulación de agua, que evita la marchitez prematura y las inundaciones, algo muy a tener en cuenta por los cambios climáticos de las últimas décadas, con lluvias torrenciales en cortos espacios de tiempo y periodos de sequías largas y contundentes. También las materias orgánicas tienen la facilidad de retener y almacenar un volumen de agua diez veces superior a su propio volumen. Con ello, a poco que realicemos unas prácticas de riego correctas, la capacidad de campo de nuestro suelo está garantizada para cualquier ciclo de cultivo, incluso en años de escasez de lluvia.
  • Los ácidos fúlvicos no pasan por ser una sola materia orgánica, sino que poseen muchas sustancias englobadas dentro de este término, y que tienen efecto directo sobre las plantas. Una de estas sustancias son los aminoácidos con propiedades enraizantes, bioestimulantes, de germinación, precursores de auxinas (antivirales) y potenciadores de resistencias contra las adversidades climatológicas. También están muchos ácidos orgánicos con capacidad para complejar sustancias nutritivas como Ca, Fe, Zn, Mn, etc. De entre estos ácidos destacan los policarboxílicos, flavonoides y lignosulfonatos. También su equilibrio N/K permite que los procesos de germinación, floración y fructificación se desarrollen en condiciones óptimas.
  • Según las investigaciones realizadas por el Departamento de Producción Vegetal de la Universidad de Almería, y cuyas conclusiones se presentaron en el VII Congreso de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica en Zaragoza en 2006, se puede apreciar que enmiendas orgánicas de origen vegetal ricas en ácidos fúlvicos ejercen un efecto inhibidor sobre el crecimiento fúngico de especies de los hongos Phytium aphanidermatum y Fusarium Oxisporum, raza Cubensis. Según dicho estudio, aparece un efecto supresor del desarrollo micelial, sobre todo en el caso del primero, aunque no de la germinación y movilidad de sus zoosporas. A dosis más elevadas de lo normal se observa también inhibición del crecimiento micelial para Phytophthora parasitica.
  • Según Antonio Bello, reputado nematólogo y referente mundial en esta materia de la microbiología, en su conferencia “Agroecología: desinfección de suelos y manejo de nemátodos”, presentada en junio de 2008 en la Universidad Politécnica de Cartagena junto con J. M. Díez-Rojo, ambos del Departamento de Agroecología del CSIC, el uso de enmiendas orgánicas de este tipo, conjuntamente con otras prácticas como el uso de semillas, plantas, agua de riego y maquinaria libre de patógenos, la biofumigación, la biosolarización, el uso de compost, el empleo de sustratos, cubiertas, arenados o acolchados, uso de variedades o portainjertos resistentes, rotación de cultivos, plantas trampa, plantas antagonistas, etc. son una clara alternativa a los nematicidas químicos, tales como el “Metam Sodio”.

Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué son los ácidos húmicos y por qué son importantes para el suelo?
R: Los ácidos húmicos son compuestos orgánicos que mejoran la estructura física y química del suelo. Aumentan la fertilidad, facilitan la conversión de nutrientes esenciales y promueven el crecimiento de microorganismos beneficiosos.

P: ¿De dónde se extraen los ácidos húmicos?
R: La principal fuente de ácidos húmicos es la leonardita, una roca fosilizada rica en materia orgánica. A través de su aplicación, se aportan nutrientes y se mejora la estructura del suelo.

P: ¿Cómo ayudan los ácidos húmicos a combatir la salinidad del suelo?
R: Los ácidos húmicos aumentan la capacidad de intercambio catiónico del suelo, ayudando a la eliminación de sodio y otras sales perjudiciales mediante reacciones químicas que facilitan su lavado.

Acerca del autor

logo cannabis magazine cuadrado
Equipo editorial en Cannabis Magazine

Equipo editorial de Cannabis Magazine especializado en actualidad, cultura, industria, ciencia, salud, cultivo y regulación del cannabis y del cáñamo.