Llevo tiempo intentando que me publiquen alguna consulta y esta es muy importante para mí: soy del centro y acabo de mudarme a un piso bastante pequeño y me gustaría que pudieran indicarme cómo aprovechar lo mejor posible el espacio y optimizarlo para conseguir la máxima producción. Gracias de antemano y muy buena su publicación.

Gracias por tus palabras y disculpas por tus anteriores consultas, tenemos muy poco espacio y un montón de ellas, pero por fin te ha tocado.

Pues sí, lo cierto es que en ocasiones resulta realmente complicado encontrar un espacio donde colocar nuestras plantas. Y no hablamos ya de una habitación o un armario de cultivo, el caso es que a veces nos encontramos con que, por diversas circunstancias, deseamos cultivar pero o bien no tenemos espacio en la casa, o bien el poco que queda es “público” y por lo tanto, susceptible de que aparezcan visitas inesperadas o el revisor del contador del agua o aquella vecina que se mete hasta la cocina.

Para empezar, lo primero que debemos hacer es analizar nuestra situación real, pues no es lo mismo una persona viviendo sola en un apartamento que una pareja con dos hijos pequeños en un piso de 50m2. Por supuesto, en caso de un piso compartido la cosa se complica pues el espacio “privado” se reduce normalmente a la propia habitación. En definitiva, se trata de encontrar cualquier espacio con más de 25cm2 de superficie útil sin importarnos nada más, pues después desecharemos los peores espacios para quedarnos solo con los mejores.

Tomaremos un cuaderno e iremos anotando en él las medidas de cada pequeño espacio encontrado, apuntando largo, ancho y alto. También es conveniente tomar algunas notas sobre la localización, si es en la cocina, en el salón… Existen varios determinantes a la hora de buscar estos espacios, a saber: ¿Podremos tener las plantas a la vista, o por el contrario tendrán que estar necesariamente ocultas? Este es un factor muy importante, pues marca la diferencia entre poder aprovechar pequeñas esquinas que suelen formar las vigas de la casa o realizar un cultivo vertical en una determinada pared, y tener que trabajar exclusivamente en cajones, armarios o arcones.

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En este último caso, existe una zona que normalmente se desaprovecha y que se puede usar muy bien, la cocina. Aparte de que se puede aprovechar la luz natural y la ventilación ambiente si se pueden tener las plantas a la vista, siempre se puede reorganizar los armarios y alacenas para dejar una o dos libres que casi seguro nos sacarán del aprieto. También bajo la pila o en la zona del cubo de la basura se puede hacer alguna cosa. Por supuesto, las despensas son ideales así como los altillos.

Por ejemplo, si al final disponemos de cuatro espacios, dos abiertos y dos cerrados, podríamos establecer un triple ciclo de manera que en uno de los dos espacios cerrados enraizamos los esquejes de nuestras minimadres mientras que en el otro los crecemos durante unos días. Si además sincronizamos los dos espacios abiertos que tenemos para floración, uno dedicado exclusivamente a este fin y el otro polivalente como vegetativo/floración, y calculamos bien los tiempos, tendremos asegurada una cosecha continua o semanal, con lo que, aunque se recoge poco, se hace de forma constante, asegurando el autoabastecimiento.

 Por supuesto funcionaremos con esquejes, y a ser posible que hayan sido cortados de una madre que se haya mantenido con 24 horas de luz y se hayan enraizado de la misma forma. De esta manera su reacción a la floración tras ajustar el fotoperiodo será mucho más rápida.

Para la iluminación vamos a utilizar fluorescentes para todos los espacios que vayamos a dedicar al crecimiento vegetativo, pero de una forma un poco “especial”, como veremos más adelante. De momento, no vamos a usar reflectores pues el espacio que éstos ocupan es precioso para nosotros. Por esto, deberemos “forrar” por dentro completamente los habitáculos correspondientes con algún material reflectante como mylar o en su defecto el plástico blanco de alta reflexión que se puede encontrar en el comercio especializado. Podríamos utilizar espejos, pero no merece la pena debido a su facilidad para ensuciarse de polvo y de los restos secos de las gotitas de agua de las nebulizaciones, perdiendo rápidamente su mayor capacidad de reflexión so pena de tener que estar limpiando y abrillantando su superficie de manera permanente.

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También forraremos los espacios dedicados a floración, pero como estos si dispondrán de suficiente altura y su reflector, podremos ahorrarnos forrar los “techos”. De todas formas, debido a que en estos espacios si vamos a colocar algo de ventilación, deberemos prever dónde irán colocados los ventiladores para dejar los huecos correspondientes en el forro, ya que si no lo hacemos así después tendremos que recortar el reflectante ya colocado y se suele estropear. Es muy conveniente el uso de bandejas de recogida de líquido en todos los casos para evitar posibles daños en los muebles producidos por el agua que drenarán las macetas o las bandejas de esquejes.

Para aprovechar al máximo el espacio y reducir la temperatura, vamos a montar los fluorescentes sin bastidor y colocando las reactancias fuera del espacio de cultivo. También podemos utilizar CFL’s o fluorescentes compactos (no confundir con lámparas de bajo consumo basadas en neón) aunque el hecho de incorporar la reactancia en el casquillo es una desventaja en nuestro caso debido a su gran volumen. Como veremos más adelante, algunas de estas lámparas también se pueden “trucar” para mantener fuera el casquillo.

Como norma deberemos escoger los tubos de mayor potencia (Watios) que podamos conseguir y que quepan dentro del espacio de cultivo, teniendo en cuenta de que no necesariamente tienen que estar colocados en el “techo”, sino que también podemos distribuirlos por las paredes e incluso colocar uno o varios en el centro en vertical. En principio, para un espacio como el que nos ocupa (40 x 25 x 50) y teniendo en cuenta que se van a enraizar esquejes o a crecerlos unos días, con 40 Watios combinados de luz fría (cold white) y grolux tendremos suficiente. Un sistema muy eficiente y que inexplicablemente se está utilizando muy poco son los fluorescentes circulares como el sistema UFO de Agrolite, ya que por ejemplo, uno de la potencia requerida mide 40 cm. de diámetro, se pueden encajar unos dentro de otros y además incorporan de serie el conector para el cebador, simplificando sobremanera el montaje.

Esperamos haberte ayudado, muy buenos humos.