El panorama actual del cannabis comestible ha pasado de ser el estereotipo casero de “brownies de marihuana” a una industria innovadora, que empuja las papilas gustativas tanto de los fumadores como de quienes consumen marihuana por primera vez.

Hay aderezos para ensaladas con infusión de THC, caramelos, seltzers, pasteles, galletas, barras de chocolate, papas fritas, carne seca e incluso comidas especializadas de varios tiempos. Muchos de ellos enmascaran el olor y el sabor de la hierba.

Pero, si sueles fumar marihuana o no has probado antes los comestibles, procede con precaución. Aunque consumir hierba y fumarla te colocará, hay algunas diferencias clave entre ambos.

¿Por qué los comestibles se sienten diferentes?

A diferencia de la marihuana fumada o vaporizada, que entra en los pulmones y se absorbe en el torrente sanguíneo, los comestibles se procesan en el estómago y el hígado, según Leafly, un sitio centrado en la educación acerca del cannabis.

Esto significa un par de cosas: los comestibles se sentirán más fuertes y los efectos durarán mucho más.

El cannabis comestible tiene que ser digerido y metabolizado, por lo que el efecto puede tardar hasta dos horas en alcanzar su punto máximo, según Leafly. El efecto se desvanecerá en las siguientes tres horas, más o menos.

Comparado  con los efectos del cannabis inhalado, que suele alcanzar su punto máximo en 10 minutos y durar más o menos una hora.

Y, aunque los comestibles pueden ser fuertes, técnicamente le aportan una menor concentración de cannabinoides al torrente sanguíneo. Los comestibles suministran entre 10 y 20 por ciento de THC, el principal compuesto psicoactivo de la hierba que te coloca. El cannabis inhalado aporta entre el 50 y el 60 por ciento.

Efectos sobre la salud: Fumar contra ingerir

Cuando se inhala el cannabis mediante humo o vapores, el THC viaja a los pulmones, pasa al torrente sanguíneo y luego al cerebro, según Canadian Centre for Substance Use and Addiction (CCSA).

“El humo de la marihuana, al igual que el humo de los cigarrillos, irrita los pulmones y dificulta la respiración”, indica el departamento de salud pública del Condado Los Angeles en su sitio web. “Esto incluye el humo pasivo de la marihuana”.

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La agencia dijo que el humo de la marihuana puede causar tos diaria, flemas y riesgo de infecciones pulmonares.

La ingesta de comestibles puede ayudar a evitar los factores de riesgo asociados al humo, ya que este viaja al estómago y al hígado y luego al torrente sanguíneo y al cerebro.

Como los efectos de los comestibles pueden tardar más en manifestarse, la gente puede consumir accidentalmente más de la dosis prevista. Según American Addiction Center (AAC), una red nacional de servicios de rehabilitación, la cantidad de THC en los comestibles es difícil de medir y a menudo se desconoce. Como resultado, la gente puede experimentar una sobredosis de marihuana, o una intoxicación aguda por marihuana.

Algunos signos comunes de la sobredosis de cannabis incluyen ansiedad extrema, ataques de pánico, temblores incontrolables, paranoia, alucinaciones y repentina presión arterial alta.

Consumo responsable

Controlar la cantidad de un comestible o de THC que estás consumiendo es clave para prevenir efectos no deseados, como una sobredosis de cannabis.

La mayoría de los expertos dicen que hay que empezar despacio. Según CCSA, hay que empezar con 2.5 miligramos de THC o menos, y esperar al menos dos horas antes de tomar otra dosis.

Los efectos de los comestibles dependerán de la frecuencia con la que consumas cannabis y de tu tolerancia, aconseja The Sanctuary, un dispensario de Sacramento, en su página web. También depende de tu peso corporal, tu metabolismo y el tipo de comestible que consumas. Si es tu primera vez o hace tiempo que no comes un comestible, evita los productos que contengan de 50 a 100 miligramos.

Los comestibles en los dispensarios suelen venir en dosis de 5 o 10 miligramos, así que asegúrate de que la dosis está etiquetada y de que el producto se puede cortar en trozos más pequeños.

Si te colocas demasiado, dice The Sanctuary, “no te asustes” y distráete comiendo, bebiendo, durmiendo o viendo la televisión. Masticar granos de pimienta también puede hacer que se te pase el efecto.

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“Es beneficioso permanecer en un lugar seguro y tranquilo y mantenerse lo más relajado posible,” según AAC. Sin embargo, si experimentas reacciones graves, como vómitos incontrolables o ritmo cardíaco irregular, debes llamar al 911 o buscar atención médica.

He aquí una guía básica de comestibles y sus miligramos, según Leafly:

  • 1 a 2.5 miligramos: Microdosis para los consumidores habituales y quienes consumen por primera vez.
  • 5 miligramos: Uso estándar para consumidores.
  • 10 miligramos: Para consumidores de alta tolerancia.
  • 20 miligramos: Para usuarios con una tolerancia significativamente alta.
  • 50 a 100 miligramos: Para consumidores experimentados de alta tolerancia.

Cómo almacenar la marihuana comestible

En general, guarda los comestibles dentro de un recipiente hermético, en un lugar oscuro y alejado de las temperaturas extremas, según la empresa de envasado de cannabis Green Rush Packaging. Pero, si tu producto necesita permanecer frío, mantenlo frío.

Aquí hay un par de factores que pueden afectar la calidad de un comestible una vez almacenado, de acuerdo con Green Rush Packaging:

  • Humedad: Podría dañar los sabores y las concentraciones de los comestibles.
  • Exposición al sol: Podría dañar los sabores cuando se expone a la luz solar excesiva o directa.
  • Contaminación: Los comestibles pueden contaminarse con sustancias o insectos.

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Acerca del autor

Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.