Mientras Podemos plantea una proposición de ley para la regulación del cannabis, las empresas de CBD tienen que superar escollos para poder vender la sustancia no psicotrópica procedente del cannabis.

«Es absurdo que se pueda comprar tequila o ginebra en un supermercado y que la marihuana sea ilegal». Esta frase la ha repetido Pablo Iglesias en varias ocasiones desde 2018, cuando anunció su intención de someter a votación una regulación para el consumo de cannabis en España. Dos años después, el líder de Podemos forma parte del gobierno de coalición y ha vuelto a poner el debate sobre la mesa, con la intención de aprobar la proposición de ley en la segunda mitad de la legislatura. Pero, mientras tanto, habrá un negocio que seguirá operando en un marco regulatorio difuso por comercializar productos con CBD. La sustancia se extrae del cáñamo con muchas propiedades pero que, ante todo, no es psicotrópica. ¿Son buenos tiempos para las empresas de CBD?

El cannabidiol (CBD) se encuentra en la planta del cannabis, especialmente en el cáñamo, y una de sus fortalezas es que no es psicoactivo, a diferencia del tetrahidrocannabinol (THC). Los estudios que se han realizado hasta ahora han demostrado que el CBD es eficaz contra la epilepsia, la esclerosis, la ansiedad o las náuseas. Sin embargo, desde el Gobierno español argumentan que la aprobación de la medida que plantea Iglesias es complicada porque la eficacia terapéutica del cannabis no se ha estudiado lo suficiente.

Para Podemos y para los movimientos a favor de la legalización del cannabis es imparable y la proposición de ley que plantea abarca el uso tanto medicinal como recreativo. Asimismo, pasa por el autocultivo, la exportación e importación, el funcionamiento de las asociaciones, estrategias de educación y consumo responsable y un régimen sancionador. Las comunidades a favor de esta medida esperan con impaciencia esta ley, mientras que las empresas de CBD plantean los cambios que puede suponer para ellos la regulación.

Cada vez hay mejores noticias para las empresas de CBD

En España hay varias empresas que se dedican a la comercialización de CBD. Como Cannabity Healthcare, Uncanny y ProfesorCBD. Desde que nació esta última, el fundador y CEO, Borja Iribarne, ha tenido que superar varios retos y uno de los más importantes es la falta de regulación sobre la sustancia que proviene del cannabis pero que no es psicotrópica.

«El THC puede tener propiedades médicas pero también es psicoactivo. Pero el CBD no te afecta a la cabeza y tiene muchas propiedades beneficiosas, como ya ha dicho la Organización Mundial de la Salud (OMS)», dijo Iribarne a Hipertextual.

El estudio de la OMS al que hace referencia el CEO de ProfesorCBD, publicado en 2017, arrojó que la sustancia puede ser un tratamiento útil para afecciones médicas como la epilepsia, las enfermedades inflamatorias o los dolores. En este contexto, recientemente se ha sacado al cannabis de la Lista IX de la Convención de Estupefacientes de la ONU de 1961, en la que se equiparaba la planta con la cocaína y la heroína. Ahora, está en la Lista I, que lo enmarca como una sustancia que tiene que seguir controlándose pero que ya no se considera tan peligrosa.

Primer escollo: el desconocimiento

Han sido unas buenas semanas para las empresas de CBD. Además de la decisión de las Naciones Unidas, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) falló a favor de la comercialización del CBD que se ha producido legalmente dentro de la UE. «Es una obviedad pero va muy bien tener un respaldo jurídico», indicó Iribarne. Este respaldo hubiera sido de gran ayuda cuando empezó su negocio.

Borja Iribarne explicó a Hipertextual que cuando lanzó ProfesorCBD se encontró con dos grandes barreras. En primer lugar, la desinformación. No solamente por parte de su público objetivo, sino para que ellos mismos a la hora de tener información sobre los escollos legales. «Tuvimos que sentarnos con abogados especializados, que son carísimos. En los seis primeros meses nos gastamos más dinero en abogados que en publicidad, pero teníamos que saber cómo comunicarlo, cómo venderlo, bajo qué epígrafe, aunque fuera un producto legal».

El desconocimiento al que hace referencia Iribarne fue notable también en los bancos a los que fue para recibir financiación. Tuvo que ir a 11 bancos distintos hasta que consiguió apoyo económico. Tampoco fue fácil promocionar su empresa de CBD en redes y tanto Google como Facebook bloquearon más de una vez los esfuerzos del empresario por dar a conocer su producto.

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«Por ser derivado del cannabis, ya nos consideran un producto ilegal e igual que el juego de apuestas y la pornografía. Nos meten en el mismo grupo». Los aceites y otros artículos de ProfesorCBD contienen menos de 0,2% de THC, cantidad máxima para que no se considere estupefaciente.

Legal, ilegal… ¿o alegal?

Empresas de CBD

Crystalweed Cannabis / Unsplash

No ha sido fácil empezar un negocio como el de Iribarne y avances como que el cannabis ya no se ponga en la misma lista que la heroína permitirán que se fomente todavía más la investigación o que futuros negocios lo tengan más fácil. Aunque no comercialicen productos ilegales.

«El CBD se considera nuevo alimento y todavía no está autorizado», explicó el abogado Miguel Torres, que asesoró a la empresa que obtuvo la primera autorización concedida por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para el cultivo de cannabis con fines de investigación.

«Si se comercializa más o menos abiertamente -en Amazon hay muchos productos de este tipo- es porque el CBD no tiene efectos psicoactivos y por tanto no es droga a efectos penales. Por otra parte, el CBD es inocuo, nadie se muere o enferma por consumirlo, de forma que al no haber muertos ni heridos no hay base para reclamaciones importantes».

En el caso de los alimentos, Torres recordó que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha reconocido que los que proceden exclusivamente de semillas, como aceite y harina de cáñamo, están autorizados para ser comercializados en la Unión Europea. En cuanto a los cosméticos, como los que se venden en varias empresas de CBD e incluso perfumerías, no se plantea ningún problema.

Contra el estigma

Sobre el cultivo, las extracciones de los cannabinoides tienen que ser aprobadas por la AEMPS. Hasta ahora, se ha concedido la autorización a cinco empresas con fines de investigación y solamente una para la producción de derivados de extracciones de cannabis.

Ignacio Rodríguez, abogado experto en derecho administrativo y profesor de la Universidad a Distancia de Madrid (Udima), recordó que este tipo de licencias han permitido que existan medicamentos como Sativex. El fármaco, que contiene tanto THC como CBD, se utiliza para enfermos de esclerosis múltiple y se han publicado muchos estudios que han demostrado su eficacia en muchos pacientes.

Muchas personas que sufren otras enfermedades llevan años luchando por la aprobación de otros medicamentos hechos a partir de la planta de la marihuana. Pero la lucha de los defensores del CBD pasa antes por acabar con el estigma. «No se trata tanto de legalizar el cannabis sino de regular una sustancia que no es psicoactiva pero que tiene que sacarse de una planta que es un estupefaciente», subrayó Rodríguez.

Nadie se lo pone fácil a las empresas de CBD

Al final, Borja Iribarne consiguió abrir su negocio a pesar de las dificultades. Fue posible gracias a los abogados especializados, que le asesoraron sobre qué pasos debía seguir. Uno de ellos pasó por la comunicación en torno a su producto y la publicidad. A pesar de que se han publicado varios estudios sobre los efectos positivos del CBD para varios trastornos, las autoridades sanitarias insisten en que estos no son suficientes.

Por lo tanto, el lenguaje a la hora de informar sobre los beneficios de los productos tenía que ser especialmente delicado para que la empresa de CBD no tuviera problemas. «Nosotros no somos terapeutas, no vendemos ningún producto para solucionar una patología. Eso se lo dejamos a los médicos», aclaró el CEO de ProfesorCBD.

Algunos de los estudios que se han publicado demuestran que el CBD ha dado buenos resultados para personas con problemas intestinales, de vejiga, insomnio o ansiedad. «Puede servir como relajante, o sedante, mucha gente se lo toma por eso. También te puede calmar el dolor pero no se ha alcanzado el grado de evidencia. Sustancia que no es fácil de conseguir y no es fácil hacer ensayos clínicos con pacientes», explicó Moisés García Arencibia, Doctor en Bioquímica y Biología Molecular e investigador en cannabinoides.

No solo para humanos

Lo que no falta son las experiencias de los pacientes que han notado mejoría después de probar el CBD. Así como hay estudios concluyentes que han sustentado que el cannabis es eficaz contra la epilepsia infantil, no pasa lo mismo con la sustancia derivada del cáñamo.

«Es real porque mucha gente lo ha experimentado pero en la pirámide de la evidencia está un escalón más abajo de lo que sería un ensayo clínico con cientos o miles de pacientes».

Las bondades del CBD van más allá de las experiencias en humanos. En ProfesorCBD se comercializa un producto para mascotas, después de que el fundador de la empresa lo probara con su perra. Después del confinamiento, el animal desarrolló ansiedad por apego y el CBD fue la solución definitiva. «Decidí adaptar el producto. Hasta para veterinarios que tienen perros y gatos con dolores crónicos», destacó Iribarne. Los estudios publicados hasta ahora dan la razón a Iribarne y confirman los beneficios del CBD para las mascotas, mientras que el THC se ha considerado tóxico para ellos, a diferencia del efecto en humanos.

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La regulación no es la panacea para las empresas

Imaginemos por un momento que se publican los estudios necesarios para convencer a la comunidad científica que no confía en los efectos positivos del cannabis. Y que Podemos consigue su objetivo y se aprueba una regulación para el uso medicinal y recreativo del cannabis. Serían grandes noticias para muchos pacientes, médicos, farmacéuticas y emprendedores. Pero no todo es color de rosa.

Borja Iribarne subrayó para Hipertextual que, a pesar de una regulación «ayuda a quitar el estigma», esta podría poner en peligro su empresa de CBD. En primer lugar, el emprendedor explicó que una parte del lobby europeo quiere centrar el uso del cannabinoide en la parte alimenticia y otra parte en la cosmética. «Dependiendo de donde te lo lleves, entrarán unos gigantes u otros. Si te lo llevas a la parte cosmética y lo acercas a la parte médica, entrarán las farmacéuticas, y no podremos competir con ellos».

Iribarne reconoció que lo que frena que entren grandes multinacionales en el negocio es la falta de una regulación clara. «Yo puedo arriesgarme por ser emprendedor», apuntó, pero una gran empresa puede exponerse a un batacazo en Bolsa. «La regulación nos puede ayudar pero a la larga eso significa que perdemos el negocio», concluyó.

CBD… ¿solo en farmacias?

Por otro lado, la regulación también podría imponer limitaciones para la venta de la sustancia y que se permita solamente en farmacias o sitios autorizados. «Eso sí sería un problema porque entonces tendríamos que sacarnos la licencia de farmacia, dispensar estos productos a través de un doctor», alertó David Fayos, responsable de la empresa Cannabity Healthcare.

Sin embargo, Fayos explicó a Hipertextual que este escenario es complejo porque estamos hablando de extractos naturales de plantas que no se consideran una medicina. Básicamente porque sus aplicaciones son para cuestiones paliativas y no curativas. Por lo tanto, «si se regula correctamente, el mercado farmacéutico (con medicamentos como Sativex) y el terapéutico podrán convivir».

A pesar de las posibles dificultades, una regulación podría dar las garantías a este mercado. Sofía Sanz, cofundadora y CSO de la startup Uncanny, expuso a Hipertextual que una ley no solo es beneficiosa por cuestiones fiscales y de la industria, sino para asegurar la calidad de los productos. «Ahora mismo, hay muchos productos en el mercado que no deberían estar a la venta, de empresas que fabrican sin garantías ni control, y utilizan materia prima e ingredientes no regulados, ilegales. España tiene zonas grises todavía y esto hace que sea complicado para el consumidor saber diferenciar cuáles son los productos que sí cumplen con todos los requisitos a nivel sanitario y legal».

Uncanny nació con ese objetivo, para ayudar al usuario a seleccionar los productos que cumplen con altos esándares de calidad y seguridad. Sanz concluyó:

«Es un mercado disruptivo, y nuestro reto es conseguir que la gente entienda los beneficios estudiados científicamente que aporta por ejemplo el CBD. No es moda, es ciencia. Lo complicado, que es saber elegir con confianza y fiabilidad, ya lo hacemos nosotros por ellos».

Una ley ‘poco realista’

El escenario en el que la proposición de ley que plantea Podemos salga adelante es por ahora poco probable. Sobre todo porque provoca muchas reticencias de políticos de partidos diferentes por incluir la regulación del uso recreativo.

«La iniciativa de Podemos me parece demasiado ambiciosa o poco realista. Habría que empezar por una regulación del cannabis no psicoactivo por una parte, y del cannabis medicinal por otra», opinó el abogado Miguel Torres.

«Luego se puede pensar en una regulación del uso recreativo, pero creo que también por fases, primero regulando el consumo personal y luego la comercialización».

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