SAMHSA publica los datos de 2025 con una caída del uso entre menores de 12 a 17 años, mientras el consumo adulto sigue al alza.

La Substance Abuse and Mental Health Services Administration de Estados Unidos publicó el 27 de julio de 2026 la entrega de 2025 de la encuesta NSDUH, su informe nacional sobre consumo de sustancias y salud mental. Según los datos divulgados, el 8,7% de las personas de 12 a 17 años declaró haber consumido cannabis en el último año.

El dato importa porque entra en una discusión recurrente sobre legalización, acceso adulto y prevención juvenil, pero tiene un límite claro: la encuesta describe tendencias poblacionales y no demuestra por sí sola que una política concreta cause la bajada. También depende de autodeclaración y de una metodología que SAMHSA usa para estimar consumo en población civil no institucionalizada.

La lectura de Marijuana Moment, apoyada en el informe federal, sitúa ese 8,7% por debajo del 14,2% registrado en 2011, antes de las primeras legalizaciones recreativas estatales. En consumo mensual, la propia NSDUH recoge una bajada entre adolescentes desde el 6,1% en 2021, unos 1,6 millones de menores, hasta el 5,0% en 2025, unos 1,3 millones.

La foto cambia al mirar a los adultos. SAMHSA estima que 61,6 millones de personas de 12 años o más, el 21,2% de la población, consumieron cannabis en el último año. La prevalencia fue mayor entre jóvenes adultos de 18 a 25 años, con el 33,7%, y entre adultos de 26 años o más se situó en el 20,6%.

La aparente divergencia entre menores y adultos complica los mensajes simples. Para los defensores de la regulación, el descenso adolescente refuerza la idea de que un mercado con control de edad puede ser más eficaz que la prohibición informal. Para salud pública, el aumento adulto mantiene preguntas abiertas sobre frecuencia, potencia, vías de administración y posibles trastornos por consumo.

Publicidad de Metrop

Cannabis Magazine ya había informado de que el cannabis superaba al alcohol en consumo diario en Estados Unidos, una tendencia que vuelve a aparecer en el debate actual con nuevos datos federales. También contamos hace años cómo algunos estudios cuestionaban que la legalización elevase necesariamente el uso juvenil, como en la pieza sobre legalización y consumo adolescente.

El nuevo informe no zanja la relación entre regulación y salud pública, pero sí aporta una base documental reciente para separar dos fenómenos: menor consumo declarado entre adolescentes y mayor normalización del uso adulto. Esa distinción es relevante para diseñar campañas de prevención, etiquetado, control de ventas y seguimiento sanitario.

Desde el punto de vista editorial, el caso también recuerda que la conversación sobre cannabis no debe reducirse a permisos de venta o recaudación fiscal. La regulación necesita indicadores de salud, vigilancia de productos y educación clara; para el seguimiento del marco cannábico y su conexión con cultivo y mercado regulado, El Cultivador ofrece contexto complementario.

Acerca del autor

raul_del_pino_

Raúl del Pino es un destacado psiconauta, escritor y autoridad en sustancias psicoactivas, especialmente psicodélicos.

En 1996 impulsó, el primer portal en lengua hispana sobre drogas, se ha enfocado en los Estados Modificados de Conciencia y la Psicología Transpersonal. Autor de los libros "Guía contemporánea para el viaje psicodélico" y "MDMA, sexo y tantra", Raúl combina rigor científico con introspección personal, explorando la relación entre psicoactivos, sexualidad y prácticas espirituales. Su trabajo contribuye significativamente a la comprensión y uso responsable de sustancias psicoactivas.

Sigue la cobertura

Más contexto sobre esta noticia

Amplía el contexto con cobertura relacionada sobre Terapias psicodélicas, Documental y Cannabis en los hubs temáticos y geográficos de Cannabis Magazine.