La hidroponía no es complicada en absoluto, se dará cuenta en cuanto empiece. Hay algunos requisitos básicos que determinan el éxito o el fracaso cuando se cultiva en un espacio cerrado, tanto en tierra como en hidroponía: temperatura, ventilación, humedad, prevención y limpieza.

por Noucetta Kehdi

Por supuesto, si su zona de cultivo no está bien iluminada deberá utilizar una lámpara especial para sustituir a la luz del sol. Existen además otros parámetros fundamentales más específicos de la hidroponía: CE y pH.

¿Cómo funciona la hidroponía? Información general

En un invernadero en el exterior o en un entorno cubierto, como una habitación pequeña o lo que se denomina “home box”, tenga la precaución de controlar la temperatura, la humedad y la ventilación. Cuando compre su material hidropónico pida consejo al vendedor; hay muchos productos excelentes que le ayudarán a reproducir las mejores condiciones climáticas para su cultivo. Por lo general, sobre todo si compra en una tienda y no por internet, recibirá asesoría técnica adecuada y  un seguimiento del producto, algo especialmente útil para los principiantes.

 Aunque la temperatura es fundamental en todo tipo de cultivo, en hidroponía es aún más importante. No sólo deberá adaptar a sus necesidades la temperatura del aire, tampoco puede olvidar la temperatura de la solución nutritiva. Como decíamos antes, un buen sistema hidropónico debe contar con una oxigenación perfecta. Para mantener una oxigenación elevada, es importante garantizar una buena circulación. Sin embargo, hay otro aspecto que no tiene por qué ser obvio para todo el mundo: el oxígeno se disuelve mejor si el agua está a baja temperatura. Cuanto más caliente esté el agua, menos oxígeno retendrá. Por lo tanto, nunca debe permitir que la temperatura del agua supere los 26°C.  Si sospecha que puede ser más alta, no dude en utilizar mezclas especiales de bacterias y hongos, con o sin un BioFiltro, dependiendo de su sustrato, para evitar que las raíces se pudran o enfermen.

En general, recomendamos que la humedad se mantenga entre el 65% y el 75%, algo más en las fases de propagación. De nuevo, este porcentaje debe adaptarse a las plantas que usted cultive pero, en términos generales, la mayoría de plantas viven bien en ese intervalo. La ventilación es crucial, dado que ayuda a homogeneizar el aire, eliminar bolsas de aire caliente y húmedo y, en última instancia, a incorporar CO2 a su espacio de cultivo.

La prevención es sumamente importante, sin ninguna duda. Tanto en tierra como en hidroponía compruebe siempre que no hay plagas o enfermedades instalándose en sus cultivos. Cuanto antes las detecte, mejor. Algunas empresas ofrecen productos especiales para la prevención, como refuerzos del sistema inmunológico, silicatos en polvo o infusión de ortiga, por ejemplo. Otra opción es la gestión integrada de plagas, que introduce depredadores para luchar contra los invasores. No obstante, sus ojos son su mejor aliado. Permanezca siempre atento para detectar si hay algo sospechoso en sus plantas y actúe con rapidez antes de que los insectos las dañen. Una vez las plagas se han instalado, deshacerse de las plantas y volver a empezar con un nuevo lote sano suele ser preferible a intentar recuperar la cosecha anterior. Excepto si frena el problema a tiempo, ¡por supuesto! De nuevo, no subestime la prevención y acepte el hecho de que un producto preventivo le parecerá inútil… ¡si no lo usa!

Es fundamental lavar bien toda la instalación después de la cosecha. Para reducir el desperdicio de agua y nutrientes, antes de vaciar el sistema deje que el nivel del depósito disminuya al mínimo y utilice la solución restante para regar plantas que esté cultivando en tierra, en el jardín o en macetas, por ejemplo. Entre cultivos, si la última cosecha fue sana, basta con eliminar los restos, residuos, polvo, etc.; vaciar y lavar el depósito, desatascar los tubos y limpiar las bombas. Aclare su sistema con líquidos específicos para eliminar depósitos de sales, llénelo de nuevo y prepárelo para el próximo cultivo. Si las últimas plantas estaban enfermas o sufrían alguna carencia, lo mejor es desinfectar bien el sistema. Una manera de hacerlo es llenarlo de agua con un pH muy bajo (pH 4,0), dejarlo funcionar un tiempo y aclararlo antes de llenarlo de nuevo.

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Algunos cultivadores utilizan cloro; si está disponible en su zona, también es una buena opción. Eso sí, enjuague el sistema con agua abundante, dado que un exceso de cloro no es recomendable para las plantas. Ventile su sistema durante 24 horas antes de empezar a usarlo de nuevo.

¿Cómo funciona la hidroponía? Conductividad eléctrica y pH

La conductividad eléctrica (CE) y el pH son importantes en tierra pero vitales en hidroponía. Estos parámetros le permiten garantizar que la nutrición de sus plantas es completa, equilibrada y eficiente.

La conductividad eléctrica mide la cantidad de sales minerales disueltas en la solución nutritiva. Dependiendo de las plantas que cultive y de su ciclo de vida, la CE recomendada será mayor o menor. Las plántulas necesitan menos alimento que las plantas adultas y algunas plantas requieren menos nutrientes que otras. Existen contadores digitales especiales de CE que miden los niveles  de sales disueltas. También en este caso deberá privilegiar la calidad: no lo lamentará, dado que estos instrumentos son imprescindibles y debe poder fiarse de ellos siempre. Para saber cuál es el nivel de CE adecuado para sus plantas, remítase a los programas de nutrición que acompañan a los nutrientes. Algunas empresas proporcionan información general detallada y algunas también ofrecen tablas de nutrición especiales para una gran variedad de plantas. No tiene más que pedírselas a su proveedor o descargarlas de sus páginas web.

El pH también reviste una importancia fundamental. Este parámetro le informa del nivel de acidez o alcalinidad del agua y es esencial porque las plantas solo pueden absorber las sales minerales  a determinados niveles de pH. Si el pH es demasiado alto o demasiado bajo, las sales no se disolverán y sus plantas no recibirán la debida nutrición. En general, se recomienda mantener el pH entre 5,5 y 6,2, un intervalo adecuado para la mayoría de plantas. En el mercado hay medidores digitales específicos para el pH; si compra uno, de nuevo, elíjalo de calidad, aunque su precio sea más elevado. Si bien el contador de CE es imprescindible, en lugar de un costoso medidor de pH puede utilizar un juego de indicadores líquidos de pH, más económico y del todo fiable. Con estos indicadores podrá controlar el pH e incluso contrastar las lecturas de su medidor, para comprobar que no está estropeado o mal calibrado.

Los reguladores de pH (pH Up y pH Down) le permiten ajustar los niveles de pH según sus necesidades. No abuse de ellos, deje que su solución oscile entre 5,5 y 6,2 y ajuste el pH solo cuando los niveles se aparten de este intervalo.

Si necesita más información sobre estos parámetros, pregunte a su vendedor o busque en internet, hay muchísima información disponible. Lo importante es asegurarse de que la información recopilada es correcta y no dudar nunca a la hora de pedir ayuda. Además, las empresas especializadas en hidroponía ofrecen catálogos completos con información detallada que también le serán útiles.

¿Cómo empezar a cultivar?

Compre sus semillas a una empresa fiable y de calidad, ¡todo empieza ahí! La buena genética desempeña un papel fundamental en el crecimiento de sus plantas. Acompañada de una nutrición holística e integral. Esta es la clave de su éxito.

Puede sembrar las semillas en bandejas con una mezcla de turba, perlita y vermiculita, para que las raíces incipientes de las plántulas se desarrollen en un medio delicado. Una vez las plántulas hayan crecido lo suficiente (cuando tengan al menos tres juegos de hojas adultas), desentiérrelas con cuidado, aclare las raíces con agua a temperatura ambiente, con cuidado de no dañar las pequeñas raíces secundarias, plántelas en macetas de rejilla con guijarros de arcilla y colóquelas en el sistema. Por supuesto, en ese momento el sistema ya debe estar funcionando, para que las plantas trasplantadas se encuentren inmediatamente en las mejores condiciones.

También es posible sembrar en pellets de coco o turba aptos para la siembra, si puede conseguirlos. Este segundo método es muy cómodo porque puede colocar los pellets con las plántulas directamente en el sistema hidropónico, evitando la compleja tarea de lavar las raíces y manipular la planta. Así evitará además el estrés del trasplante y ahorrará un tiempo considerable.

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Si cultiva plantas grandes, no olvide dejar el espacio suficiente para que el aire circule entre ellas. De esta manera tendrán espacio para desarrollarse cómodamente y evitará que se pudran o se desarrollen hongos en las partes mal ventiladas.

Granjas familiares: más información general

Con esta información práctica básica podrá poner en marcha su granja familiar en casi cualquier sitio. Otros parámetros relevantes son la ubicación geográfica, el espacio, el clima, el agua y la electricidad.

Una granja familiar hidropónica es más eficaz en las ciudades. Por lo general, en el campo es más fácil obtener alimentos sanos o, por lo menos, frescos, mientras que en las ciudades muchas veces estamos lejos de su lugar de origen. La hidroponía de interior también es eficaz en países demasiado fríos o demasiado calientes en los que no se pueden controlar fácilmente las condiciones climáticas. Las granjas comerciales pequeñas se adaptan especialmente a países muy turísticos, como el Caribe o las islas del Pacífico, que tienen que importar alimentos del extranjero para alimentar a una numerosa población de turistas durante todo el año. También se adaptan a los climas fríos, como los países nórdicos, donde el verano es tan breve que tienen que importar alimentos de regiones del sur, más cálidas.

En todos estos casos los alimentos se transportan desde más o menos distancia, pasan por varios intermediarios y viajan durante varios días, lo que genera una contaminación innecesaria y, más importante, hace que la mercancía sea cara y que muchas veces llegue casi estropeada.

Tampoco hay que olvidar los costes de electricidad y agua, motivo por el que muchas veces se recomienda optar por cultivos de alto valor que alcanzarán precios elevados en el mercado. Sin embargo, no hay que olvidar que en hidroponía se suele consumir menos agua que con el mismo cultivo en tierra. Algunos países tienen la suerte de contar con energía gratuita o bastante barata. Esto ocurre en algunos países del Golfo, como Bahréin o EAU, y también en Perm (Federación Rusa) o Noruega. En estas zonas, un acceso fácil al agua o la electricidad puede contribuir a que esos costes sigan siendo bajos. No obstante, independientemente del precio de la energía, en la actualidad la mayoría de la gente está dispuesta a invertir un poco más en su comida, aunque ello suponga limitar más otros gastos que ya no son tan fundamentales.

 

 

 

Cuando empezamos nuestra actividad a principios de los 90, la creación de una granja familiar fue un proyecto piloto. Desde entonces han ido surgiendo varios proyectos aquí y allá. Por ejemplo, en algunas islas del Caribe hay pequeños invernaderos que suministran vegetales frescos para su consumo inmediato y que generan ingresos nada desdeñables para sus creadores. En esta época en la que muchas veces dudamos de las fuentes de nuestros alimentos, estos proyectos están volviendo a aparecer. Teniendo en cuenta que no dejamos de recibir preguntas a diario tanto sobre producción doméstica como sobre proyectos comerciales, nos imaginamos que habrá cada vez más .

 ¡La idea es acorde al espíritu de la época!

Acerca del autor

Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.