Introducción al Rosin

Rosin, 10 años de historia y evolución

por Rosin de Flores, @rosindeflores

Son ya más de tres años prensando tricomas, desde que a principios de 2015 la técnica de extracción de Rosin empezó a darse a conocer.

El proceso de extracción

La física es sencilla, obtenemos los aceites esenciales producidos en el interior de las cabezas de los tricomas por medio de alta presión, aplicada de forma gradual, a temperaturas controladas. Se necesitan, por tanto, dos superficies que puedan calentarse y alguna forma de que podamos presionar una contra la otra. Entre medias, dentro de un trozo de papel de horno, es donde se introduce el material a extraer, que acabará quedando aplastado en el centro, arrastrando el Rosin hacia los extremos del mismo.

Al principio, empezamos prensando con planchas del pelo, apretando con las manos contra una mesa y hasta con los pies contra el suelo, con todo nuestro peso encima de las mismas, de ahí lo de pisar como sinónimo de prensar. Más adelante, nos dimos cuenta de que los sargentos o gatos de apriete nos facilitaban muchísimo la tarea, al permitirnos obtener altas presiones, con mucho menor esfuerzo físico. Ya no hacía falta estar pisando las planchas a lo bruto, sino que podíamos controlar la cantidad de presión aplicada de forma más lenta y precisa. A su vez, podíamos incrementar el tiempo de prensado, experimentando también con diferentes temperaturas.

Con la intención de poder procesar mayores cantidades de material, empezaron a surgir las primeras empresas que hacían prensas específicas para extraer Rosin. Son muchas las marcas que hay actualmente en el mercado, existen modelos manuales que funcionan con palancas de presión y los hay también automáticos.

Por supuesto, si se quiere invertir en una máquina, siempre queda la opción de comprar por separado la prensa (de las que utilizan en los talleres mecánicos) y las placas de metal que deseemos. Las placas se calientan de forma independiente por medio de resistencias conectadas a un controlador de temperatura.

Sea cual sea la máquina que utilicemos, el proceso y principios físicos son los mismos, sólo cambiará la cantidad a procesar y a recolectar.

La importancia de la humedad

Entremos en materia, para obtener Rosin podemos prensar flores, hojas con altas cantidades de tricomas, así como hachises extraídos previamente de diferentes maneras. Pero no vale con introducir el material tal cual, sino que, antes de prensarlo, tendremos que prepararlo para realizar la extracción de forma más eficiente.

Uno de los factores más determinantes en el rendimiento de la extracción, a la hora de obtener Rosin a partir de material vegetal (flores u hojas), será la humedad relativa contenida en el mismo. Para ponernos en situación, si el material vegetal cruje al tocarlo y apretarlo levemente se rompen muchas cabezas de tricomas, así como trozos de vegetal, este estará demasiado seco para extraer. De esta forma, al prensarlo, lo que ocurre es que la resina del interior de los tricomas, al salir de estos es absorbida por la materia vegetal seca. Acabamos así con un trozo de vegetal aplastado, algo humedecido, impregnado de la resina que queríamos obtener y, por tanto, conseguimos un retorno final mínimo.

Extracción de Rosin detalle 1

Por el contrario, cuando el material vegetal cuenta con la humedad relativa necesaria, al prensarlo, es dicha humedad la que ayuda a extraer el aceite separándolo del vegetal. Así el aceite “escapa” del vegetal hacia las partes exteriores de las placas de extracción.

Es por esto, que antes de extraer Rosin a partir de flores u hojas, tendremos que asegurarnos de que cuentan con la humedad necesaria, si no fuese así, se aconseja rehidratar el material con anterioridad. Hay diferentes formas de incrementar la humedad relativa de nuestro material a extraer.

Podemos utilizar distintas marcas de sobrecitos que contienen sales en su interior y que mediante la ósmosis inversa mantienen y estabilizan la humedad relativa del contenedor donde tengamos nuestra materia vegetal. Con estos productos, nos aseguramos de conservar la humedad relativa de forma estable según el porcentaje de humedad para el que hayan sido fabricados, 55 %, 62 %, 70 % u 80 %.

De esta manera, al apretar las flores o las hojas con al tocarlas, lo que buscamos es que éstas no crujan, sino que estén esponjosas. Es como si quisiéramos recuperar la humedad que tenía el vegetal antes de finalizar el secado.

Si no disponemos de estos productos, la forma casera más sencilla y efectiva para el deshidratado (además de ser más rápida), consiste en colocar dentro de un contenedor cerrado la materia vegetal a extraer, al lado de una buena bola de papel absorbente bien mojado. Así, lo que ocurre, es que, por diferencia de humedad, el material vegetal seco absorbe la humedad desprendida por el papel mojado.

Con el paso del tiempo, dependiendo de la cantidad de material a extraer y de la humedad relativa del mismo, iremos comprobando como el vegetal va rehidratándose hasta que lo consideremos necesario.

Los hachises (ya sean extraídos en seco o con agua y hielo) en principio, no habría necesidad de rehidratarlos, aunque como es lógico, cuanto menos oxidados y más frescos estén (mayor contenido de humedad en los tricomas y en los restos vegetales que contengan), mayores rendimientos ofrecerán.

Preprensado y técnicas de filtrado

Preprensado: preparación del paquete a extraer y filtros

Una vez conseguida la humedad deseada, a la hora de utilizar una plancha de pelo para prensar material vegetal (ya sean flores u hojas, retirando todos los tallos posibles), haremos previamente una bolita con el mismo y la situaremos en el centro de la superficie, directamente dentro del papel de horno.

Si no hiciésemos un pequeño paquete antes del prensado, al apretar material vegetal que contiene mucho aire en su interior, la presión se repartiría de forma desigual resultando al final en un rendimiento muy inferior. El tamaño de la bolita o paquetito que realicemos, dependerá de la anchura de nuestra superficie de extracción. Tendremos que encontrar la medida que más se adecue a nuestra máquina, teniendo en cuenta que habrá una cantidad por encima de la cual el rendimiento de la extracción no será óptimo. Por esto, es labor de cada uno encontrar la forma y tamaño del paquete a prensar, en relación con la máquina de la que se disponga.

Extracción de Rosin detalle 2

En estos casos, si usamos una plancha de pelo, al no ser muy grandes las cantidades que podemos procesar en una sola prensada, podremos prensar el material vegetal directamente. En cambio, en el caso de usar prensas con una superficie de extracción más grande, se recomienda el uso de mallas (de nylon o acero de 25 micrones) para envolver el material vegetal antes de prensarlo. Se venden bolsitas hechas, previamente cosidas por los laterales, pero es aconsejable comprar la malla por metros y recortar la cantidad que necesitemos en cada ocasión.

Al no utilizar estas mallas que hacen de filtro, aunque la mayor parte del resto vegetal queda aplastado en el centro, se suelen romper trozos de hojas y pistilos que manchan la extracción. Usando estos filtros obtenemos extracciones limpias, es decir, solamente aceites esenciales sin restos de materia vegetal.

En cuanto a prensar hachís, sea como sea el tamaño de nuestras placas de extracción, nos vemos obligados a utilizar dichas mallas. De igual manera, realizaremos un paquete al que idealmente le daremos la misma forma que tengan nuestras placas, circulares, rectangulares o cuadradas.

Tanto con la materia vegetal como con el hachís, al envolver con la malla el paquete ya compactado del material a extraer, tendremos que dejar espacio libre a los lados para que éste, al expandirse debido a la presión, no rompa el filtro y acabe manchando la extracción.

La técnica y la importancia de la paciencia

La técnica: paciencia

Una vez que llegados a este punto, ya tenemos el paquete preparado para extraer, envuelto o no en el filtro y a su vez dentro del papel de horno. Sólo queda proceder a aplicar presión y calor.

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En cuanto al tema de aplicar calor, sabemos que este degrada la resina del cannabis, y que a partir de los 157 ºC el THC comienza la ebullición, por lo que siempre estaremos atentos de no acercarnos a esta cifra ni por asomo. Gracias a los controladores digitales, o en su defecto con la ayuda de un termómetro láser, podremos saber cuál es la temperatura a la que vamos a realizar la extracción.

Al extraer Rosin, presión, temperatura y tiempo están relacionados, por lo que los cambios en cada una de estas variables afectarán de diferente forma a nuestro producto final. Aquí entra en juego la técnica de cada uno, pero se recomienda ir haciendo el prensado de forma lenta y gradual, permitiendo que el aceite se extraiga poco a poco.

En relación con la temperatura, hay quienes prensan a temperaturas de 90 a 100 ºC durante dos minutos y obtienen un aceite que es por lo general más líquido y de color más oscuro. Otros, por el contrario, lo hacen entre 60 y 80 ºC, durante más de cinco minutos, para obtener extracciones con texturas más sólidas y colores más claros, señal de una menor oxidación de la resina.

La paciencia es la madre de todas las ciencias, y en esta inexacta ciencia de extracción no es para menos. Aplicar presión de forma rápida e incontrolada puede llevarnos a la rotura del filtro y a manchar la extracción con restos vegetales. En principio, con una sola prensada obtenemos la mayor cantidad de Rosin posible y el de la mejor calidad, si no hubiese sido así, siempre podemos prensar el paquete otra vez.

Extracción de Rosin detalle 3

Una vez terminada la extracción, basta con desapretar la máquina, retirar el paquete aplastado y recoger el producto final.

Consideraciones finales

Consideraciones a tener en cuenta

Como en cualquier tipo de extracción, nuestro producto final va a depender de la calidad y la cantidad de tricomas del producto inicial que utilicemos. Hay que considerar que no todas las variedades “valen” para hacer Rosin. Es obvio que aquellas con menor producción de tricomas puede que a simple vista no sean adecuadas para ello. Sin embargo, en lo que nos interesamos a la hora de extraer Rosin es en la cantidad de resina (aceites esenciales) que tienen en su interior las cabezas de los tricomas glandulares. Estas cabezas están formadas por una membrana que protege la resina y dependiendo del grosor de la misma, dentro de un mismo volumen, se producirán mayor o menor cantidad de aceites esenciales.

Por lo tanto, para irnos al detalle, aquellas variedades cuyos tricomas glandulares tienen cabezas cuya membrana es más fina, producirán mayor cantidad de resina en su interior y, de esta forma, darán un mayor rendimiento al obtener su Rosin.

Encontrar la variedad adecuada para extraer Rosin se consigue con la experimentación, el error y el cálculo de porcentajes tras diferentes pruebas. Para que merezca la pena el trabajo invertido en la obtención del Rosin buscaremos variedades que al prensar sus flores nos den un rendimiento mayor al 15 %.

Sin embargo, los rendimientos más altos a la hora de hacer Rosin se obtienen prensando hachises de muy alta calidad. No es lo mismo prensar un hachís hecho en seco con una malla de 220 micrones que rinda un 40 %, que obtener el Rosin de hachís de malla de 73 micrones, extraído con agua y hielo, con el que se consiga un retorno superior al 80 %. Al final, al prensar cualquier tipo de hachís (sea cual sea su calidad), a través de la malla de 25 micrones, filtramos todas las impurezas que este pudiese contener, obteniendo un producto más limpio y con mayor contenido en cannabinoides. Así mismo, hay que tener en cuenta que la oxidación de los tricomas del material que vayamos a prensar influirá de forma directa en el producto final que obtengamos.

En definitiva, las texturas y colores de nuestro producto final dependerán de muchos factores a la vez, entre ellos: la genética en particular, el estado de oxidación de los tricomas, la humedad relativa del material a extraer, la temperatura, la presión y el tiempo durante la que se aplica.

Rosin de Rosin

Este apartado merece un artículo aparte, pero, en resumen, el proceso consiste en prensar de nuevo Rosin obtenido a baja temperatura. Al hacerlo, a más baja temperatura aún, inferior a 60 ºC, separamos las dos fracciones del Rosin. Por un lado, la parte líquida y con mayor cantidad de terpenos volátiles sale del filtro hacia el papel y, por otro, en el interior de la malla obtenemos la parte sólida de la extracción. Se repite el proceso hasta que el sólido quede lo más seco posible. Esta fracción sólida tiene altos contenidos en THCA. Una vez obtenidas estas dos partes de la extracción podemos utilizarlas para mezclarlas con las de otras variedades o usarlas por separado.

Perspectivas futuras

Hacia dónde vamos

Seguro que nos queda mucho por evolucionar y muy probablemente éste no es el método de extracción definitivo, pero el Rosin está aquí para quedarse durante un tiempo, por lo menos hasta que encontremos otra forma más sencilla de extraer los aceites esenciales de nuestras plantas.

Extracción de Rosin detalle 4

La ausencia de solventes, la seguridad, la facilidad, la versatilidad de texturas que se obtienen y la rapidez con la que podemos llevar a cabo este tipo de extracción hacen que sea la preferida tanto por cultivadores, extractores como consumidores.

En estos años hemos aprendido que podemos prensar a más bajas temperaturas con presiones más grandes. ¿Habrá forma de hacer extracciones con presión en frío? Esperemos que no pase mucho tiempo para que podamos dar respuesta a esta pregunta.

Entre tanto, hay extractores que, preocupados por las ceras y las fibras que se desprenden de los papeles de horno, han empezado a utilizar materiales plásticos diseñados para aguantar mayores temperaturas y presión sin descomponerse. Otros se preocupan también por las roturas de las mallas de nylon, lo que hace que elijan filtros de acero inoxidable en su lugar.

Después de tres años, hemos pasado de aplastar cogollos resecos con planchas del pelo y 150 kg de presión, a muy altas temperaturas, a hacerlo bajo prensas de hasta 20 toneladas a bajas temperaturas. De todos modos, tanto con una máquina como con otra, podemos obtener Rosin de la mejor calidad, siempre que apliquemos los principios básicos mencionados en este artículo.

Este método de extracción es muy variable, por lo que no nos hemos aventurado a hablar de números exactos de temperaturas, tiempos, presiones y humedades; entran en juego muchos factores y es cada uno quien tiene que averiguar cuáles son los parámetros que le mejor funcionan en cada caso.

Ahora sólo queda practicar, equivocarse y seguir aprendiendo… porque nunca es suficiente. ¡Hasta la próxima! Abrazos y dabazos.


Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué es la extracción de Rosin?
R: La extracción de Rosin es una técnica que utiliza alta presión y temperaturas controladas para extraer aceites esenciales de las cabezas de los tricomas de las plantas, sin el uso de solventes.

P: ¿Por qué es importante la humedad en la extracción de Rosin?
R: La humedad es crucial para evitar que el material vegetal seco absorba la resina extraída, lo que reduce el rendimiento final. Un nivel adecuado de humedad facilita la separación del aceite del material vegetal.

P: ¿Qué herramientas se pueden utilizar para la extracción de Rosin?
R: Se pueden usar diferentes herramientas, desde planchas para el cabello, gatos de apriete hasta prensas específicas para Rosin, tanto manuales como automáticas, para ejercer la presión necesaria durante la extracción.

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