Fue el primer estudio médico, sociológico y antropológico del Imperio Británico para investigar sobre el fenómeno del consumo de cannabis y sus derivados en la India. Esta comisión quería investigar mediante la observación directa cuáles eran los efectos del cannabis en sus consumidores y si existía algún efecto pernicioso para su salud y para la comunidad. Su objetivo era valorar si se debía prohibir su consumo o se debía dejar como hasta el momento. A lo largo de los tres siguientes artículos aquí, en Cannabis Magazine, iremos desgranando este voluminoso informe de más de 3.000 páginas, cuyas conclusiones revelaremos al final.

© Isidro Marín Gutiérrez

 La mayor parte de toda la documentación existente sobre La Comisión India para el Cannabis está en inglés. No he encontrado ninguna traducción completa al español y resulta muy curioso que muchos artículos médicos en español lo mencionan pero creo que a las conclusiones que llegan es de no habérselo leído. Dicho informe es un auténtico estudio sociológico en toda regla ya que utiliza métodos y técnicas de investigación social. En concreto es una investigación cualitativa cuyas herramientas de investigación fueron la entrevista y la observación. El gobierno británico, que dominaba colonialmente por aquellas fechas la India, creyó que la pobreza, la ignorancia, la enfermedad, el crimen, se atribuía a la corrupción política y al consumo de bhang, ganja y de charas (Abel, 1980: 122-132).

La India el mayor proveedor de opio y cannabis

El interés principal de Reino Unido era cómo extraer más dinero de la India, todo un subcontinente. Las personas podían consumir cannabis pero pagando un impuesto y que la India siguiera siendo un país pacífico y sometido por el poder colonial inglés. El Reino Unido era uno de los mayores proveedores de opio y cannabis. El opio y el té eran los soportes principales de la Compañía India Oriental Británica que tenía el monopolio del cultivo de opio en Bengala. En 1772 Warren Hastings, jefe ejecutivo de la compañía, comprendió el potencial de producción de opio si vendía a China. El opio era conocido en China desde hacía siglos pero las exportaciones a China estaban prohibidas por orden imperial china desde 1729 pero los ingleses la burlaron a través del contrabando. Los ingleses contrabandearon a través del puerto de Cantón y se vendía a través de oficiales corruptos. El consumo se extendió por todos los grupos sociales chinos, incluso el séquito del emperador. En 1836 el oficial chino en Cantón Hsu-Nal-Chi solicitó al Emperador la legalización del comercio después de observar el fracaso de la prohibición.

Las mayores ganancias las conseguían del opio cultivado en la India, su mayor comprador era China; cuando el gobierno chino intentó detener el flujo de opio a su país Inglaterra envió a su armada para proteger sus intereses. En 1839 Lin Tse-Hsu pretendió eliminar el comercio de opio amenazando a los comerciantes ingleses con la pérdida del comercio de té. Pero el poder militar inglés hizo que despidieran a Lin y que continuase el comercio del opio en 1842. Palmerston, el primer ministro británico, explicó la guerra contra China como un esfuerzo por obligar a China a que aceptase las teorías del librecambio. En 1856 el sentimiento antibritánico chino era patente y volvió la guerra. China fue obligada a legalizar el comercio de opio. El comercio con China le dio a la India la mitad de los impuestos obtenidos que cubrían los servicios del gobierno civil y de las fuerzas armadas.

Aparecieron organizaciones en Reino Unido que desarrollaron presión para prohibir el comercio de opio por inmoral, son los cuáqueros y el Movimiento por la Templanza o “Temperance Movement”. El cannabis no será aún una amenaza para los británicos respetables. La Sociedad para la Supresión del Comercio de Opio (SSOT), fundada en 1874, se volvió la organización anti-opio más conocida, era elitista, controlada por cuáqueros. Finalmente el gobierno británico por estas presiones internas y otras externas dejó de comerciar con opio; los comerciantes de este producto empezaron a asegurar que era más peligroso el comercio de cannabis y que no existían tantas trabas para su comercio y consumo.

Primeros estudios sobre el cannabis indio

En 1838 se elaboró un estudio sobre productos agrícolas en las Indias Orientales bajo dominio inglés. En dicho informe se confirmaba que a pesar de los impuestos se seguía utilizando el cannabis por los nativos. Estos impuestos sobre alcohol y cannabis datan de 1790. En 1793 se volvió a regular afirmando que nadie podrá fabricar o vender cannabis (Bhang, ganja o charas) sin licencia para ello.

Se estaba vendiendo ilícitamente y la oficina colonial sugirió que quizás fuera más conveniente que el cannabis fuera prohibido por completo ya que al gobierno inglés no le era rentable. Ya se habían producido algunos intentos anteriores de prohibir los charas (resina de hachís) al ser el derivado cannábico más nocivo para la salud. Pero en 1824 se rescindió ya que se vio que no era tan perjudicial como otras drogas legales (alcohol, datura, etc…).

Te puede Interesar
El efecto inesperado del cannabis en la arquitectura antigua

También llegaron informes de los sepoys, soldados indios nativos que servían al ejército británico, estaban usando ganja y los mandos superiores afirmaban que su eficacia era inferior a lo que se esperaba de ellos. También se decía que el bhang provocaba indigestión, tos, melancolía, impotencia, locura, idiotez e incitaba al crimen.

En 1870 la secretaría financiera del gobierno de India agregó su voz a la condena del cannabis afirmando que los informes de los manicomios incluían numerosos casos de locura y de crímenes provocados por el consumo de ganja (Mookerjee, 1948: 447).

En 1873 el virrey de la India afirmaba que el gobierno podía restringir el uso de ganja pero que sería imposible la prohibición general, sobre todo por sentimientos religiosos y también porque en algunas partes la planta crece libremente. Tampoco le parecía demostrado la incitación al crimen más que otras sustancias. Afirmaba que tenía utilidades médicas: “La opinión general parece ser que se han exagerado los efectos nocivos del ganja” (Resolución 3773, Finance and Commerce Dep., Government of India 17/12/1873).

El bhang es una sustancia bastante suave, es como tomar un café o una taza de té en nuestra sociedad occidental. El charas es la sustancia más potente de las tres (bhang, ganja y charas), pero también es el más caro. El ganja era utilizado por las clases bajas y era más probable que ellos acabaran en las cárceles o manicomios que las clases más pudientes. Un informe de 1891 se hablaba que los manicomios indios estaban llenos de locos afectados por el consumo de ganja. Se afirmaba que el cannabis era más peligroso que el opio.

Mientras que los oficiales locales continuaron clamando que el cannabis estropeaba el país, los legisladores británicos afirmaban que si la prohibición era total lo único que se conseguiría era crear contrabando. La única manera de reducir su consumo era aumentar el coste del cannabis a los consumidores. Tal imposición aumentaría los ingresos del Estado. El gobierno además limitó la producción y venta solamente a aquellas personas que querían consumirlo (sin stocks).

La creación de la Comisión

En 1890 la burocracia británica, establecida en la India, quiso formar una comisión para averiguar el problema del cannabis en la India con vistas a determinar si el cannabis debía de prohibirse totalmente en la India. Otros se decantaban porque había que restringir el uso de ganja pero no se podía prohibir ya que tenía un uso religioso y porque crecía de manera salvaje.

El 16 de junio de 1891, durante una interpelación parlamentaria, Mark Steward, un miembro del Parlamento que ya anteriormente había estado en contra del comercio de opio, preguntó si el Secretario de Estado para la India había visto los artículos de prensa que afirmaban que “los manicomios de Bengala están llenos de fumadores de ganja”; que la zona sur de Burma, donde se había prohibido su consumo, dicha legislación había beneficiado a su población. Steward estaba por la prohibición total del cannabis en toda India (Matthews, 2002:210-211).

En 1893 un dirigente (William Caine) de la recién formada “Liga de la templanza” (The Temperante League), formado para luchar contra los males del alcohol y del opio, planteó la cuestión al Parlamento Británico en la Cámara de los Comunes el 2 de marzo de 1893. Ponía en duda la moralidad del comercio del cannabis en India, comercio que tenía la aprobación de la Administración británica en la India y que obtenía sustanciosos ingresos fiscales para las arcas del Estado. El grupo conservador se oponía a su prohibición. Realizó la pregunta pública al subsecretario del Estado para la India. Pidió una comisión de expertos. Quería conocer el estado de los cultivos, los efectos del consumo, los robos, la condición moral de sus consumidores y la conveniencia de prohibir su producción y venta. Tan sólo se refirió acerca de los efectos de la producción y consumo de cannabis (Bhang, ganja y charas) en la provincia india de Bengala.

El primer ministro Kimberly estaba de acuerdo así que se formalizó el 16 de marzo de 1893:

”Que nombrara una comisión que se encargará de investigar sobre el cultivo de la planta del cáñamo en Bengala, los preparados de drogas que con él se elaboraban, el comercio de dichas drogas, el efecto de su consumo en las condiciones morales y sociales de la gente, y la conveniencia de prohibir el cultivo de la planta y la venta de ganja y drogas similares” (Iversen, 2001:305)

El gobierno colonial de India emplazó a una comisión de siete miembros para responder las dudas del gobierno británico el 3 de julio de 1893. El estudio fue el realizado entre 1893 y 1894 por una comisión anglo-india, el comité estaba compuesto por cuatro miembros ingleses y tres miembros indios, la comisión British Raj (Herer, 1999:200). Pretendían estudiar el método de cultivo de cannabis, formas de consumo, efectos que producía tanto en la salud, en la moral o en lo social y los impuestos que conseguía el Estado. Se podría decir que fue un auténtico estudio sociológico en toda regla con unos objetivos claros y definidos y con un método de investigación cualitativo (la entrevista y la observación). También se prestaba atención a dos puntos: el primero era si con la prohibición o medidas restrictivas más serias se podía producir un descontento muy serio sobre todo en las clases bajas ya que eran los que más lo tomaban y lo tenían como una ancestral costumbre. Y segundo si al prohibir el consumo de cannabis podría aumentar el consumo de alcohol, opio, estimulantes y otros narcóticos.

Te puede Interesar
La  Comisión India para el Cannabis. Las conclusiones

Los inicios de la Comisión y sus métodos de investigación

La Comisión comenzó el 3 de agosto de 1893 y se cerró el 6 de agosto de 1894. Durante este periodo recibió testimonios escritos y orales de 1.193 personas de todas las provincias de la India. Fueron seleccionados concienzudamente con el fin de que hubiera una representación equilibrada de funcionarios de las dos administraciones (la india y la británica) así como de una amplia variedad de ciudadanos. La mayoría eran individuos que sabían algo sobre los efectos de cannabis por conocimiento propio o debido al contacto con personas que lo usaron. Los testimonios eran de médicos ingleses y nativos, oficiales civiles y médicos, magistrados y policías, granjeros, comerciantes, misioneros y otras autoridades. La relación de personas entrevistadas es la siguiente: Funcionarios civiles: 467; Funcionarios médicos: 214; Médicos privados (europeos): 34; Médicos privados (indios): 87; Cultivadores: 144; Profesiones libres: 55; Misioneros: 34; Asociaciones: 24; Comerciantes: 75 y otros: 59 (ocho sabios-maestros, un brahman versado en sánscrito, un miembro de una secta de reforma de la Unidad India, un rentista, etc…).

 

Las preguntas que se formularon estaban desarrolladas bajo un protocolo (eran 70 preguntas cerradas) y trataban sobre cultivo de cannabis en las regiones de donde procedían los testigos, sobre la preparación y el consumo de drogas relacionadas con el cáñamo y también de los efectos que veían en los consumidores tanto a nivel físico (digestión, apetito) como moral. También existían preguntas concretas que se referían a que si el consumo de cannabis llevaba a la locura, si causaba disentería, bronquitis o asma; si inducía a la pereza o al libertinaje, si amortiguaba el intelecto, si aumentaba la agresividad, si existía conexión con el crimen.

El estudio no sólo se basaba en las entrevistas sino también utilizaba otro método de investigación cualitativa que era la observación. También se visitaron todos los manicomios de la India y se examinaron con mucho esmero los historiales médicos de los pacientes que padecía psicosis atribuibles al cannabis. También la Comisión organizó visitas a lo largo del país para ver de primera mano lo que estaba sucediendo. Se desarrollaron observaciones de campo en 30 ciudades de ocho provincias indias más Birmania desde finales de octubre de 1893 hasta abril de 1894. Hubo 86 reuniones para examinar toda la información recogida. La preparación del informe se elaboró en Simla (India).

Los resultados, el trabajo final, fueron escritos y se publicó en siete volúmenes más otro tomo confidencial sobre el uso de cáñamo entre las tropas nativas del Ejército Indio. Otros investigadores dicen seis (Iversen, 2001:306) y en otro se habla de nueve volúmenes (En la página web www.druglibrary.org se encuentra una copia de los resúmenes del Informe de la Comisión India para el Cannabis; su único problema es que está en inglés).  El informe cuenta con 3.281 páginas (otros investigadores afirman que fueron 3.698 páginas), con el nombre de «Report of the Indian Hemp Drugs Commission«. El presidente de la Comisión fue W. Mackworth Young y sus miembros fueron H. T. Ommahney, A.H.L. Fraser, C.J.H Warden, Sois Sikhareswar Roy, Kaiiwar Harnan Singh, Lala Nihal Chand; el secretario fue H.J. McIntosh. Impreso en la oficina de Impresión Central Gubernamental (1894) en Simla (India).

Así fue el estudio más completo y minucioso sobre el cannabis hasta la fecha. En el artículo del siguiente mes estudiaremos los resultados de los efectos físicos producidos por el cannabis; su relación con la locura y el crimen y el consumo social y religioso indio según esta Comisión India.

BIBLIOGRAFÍA

  • Abel, E.L. (1980). Marihuana: The first 12,000 years. Plenum Press, Nueva York
  • Matthews, P. (2002). La cultura del cannabis. Alianza Editorial, Madrid
  • Mookerjee H. C. (1948). «India’s hemp drug policy under British rule» Modern Review nº 84