Introducción al entorno cannábico

Dime con quién andas, y te diré quién podrás ser

por Germán Carrera

El nuestro es un sector “alucinante”, de eso no cabe la menor duda. Hace días presencié en Twitter una discusión entre un usuario de drogas, en general, y un cannábico de pro. Este último instaba al primero a dejar de mezclar la marihuana con otro tipo de drogas, y el primero, claro, le preguntaba que por qué iba a tener que hacer tal cosa, cuando el prohibicionismo hace tanto daño, o más, cuando se trata de otro tipo de sustancias fiscalizadas.

Intolerancia dentro del sector

Curiosamente, dentro de este sector, castigado y estigmatizado durante años, se encuentran algunos individuos extremadamente intolerantes y poco empáticos con la realidad de las drogas en general. Es bastante cierto, por otro lado, que el concepto de “escalada” y la mezcolanza del mercado negro ha hecho mucho daño al cannabis; pero esto no quiere decir, en absoluto, que librar una lucha implique castigar al resto de usuarios de sustancias. Cuesta creerlo, pero hay un buen número de prohibicionistas que usan cannabis habitualmente; y es que la intransigencia, el obtusismo, forma parte de nuestro ADN.

La verdad en el entorno cannábico

En el entorno cannábico español hay sólo dos personas y media realmente incómodas para casi todo el mundo y, curiosamente, usan la fundamentación y lo que ellos creen verdad para esgrimir sus argumentos. Alguien que dice “la verdad” es una rara avis en cualquier sector. Si hablas y escribes abiertamente sobre esa verdad que nadie se atreve a decir, probablemente te metas en más de un lío y generes animadversiones allá por donde transites.

Contracultura cannábica detalle 1

Relaciones personales y la búsqueda de la verdad

Yo, personalmente, sigo juzgando a la gente por sus actos y la relación que tienen directamente conmigo. Si todos nos fiáramos de lo que nos cuentan a la hora de afianzar una amistad o depositar confianza en alguien, probablemente no tendríamos ni un solo amigo. Por otra parte, encuentro fascinantes a algunos de estos defensores de la verdad, aunque elijan qué verdad y en qué momento contarla.

Contracultura y la búsqueda de la verdad

Durante un breve periodo de tiempo, entre los años 50 y los 70 del pasado siglo, hubo un número desmesurado de personas que valoraban enormemente decir su verdad como forma de vida. Bajo esta premisa tan básica se crearon movimientos contraculturales como la generación beat y los hippies; fundamentados por auténticos representantes de la verdad como Jack Kerouac, Neal Cassady, William Burroughs, Allen Ginsberg o Carl Salomon en el caso beat, y Ken Kesey, Alan Watts, Norman Brown o Timothy Leary durante los años 60.

Reflexiones sobre el pasado y el presente

A menudo me pregunto cómo actuaría cualquiera de estos personajes en una situación como la que vivimos en la actualidad. Por supuesto, se trata una paja mental hipotética, pero estoy bastante seguro de que su comportamiento estaría más cerca de los pocos portadores de verdad que habitan nuestros días, que de los complacientes y adaptados alimentadores del sistema.

Imaginando a los icónicos del pasado en el presente

Imagino a Cassady conduciendo como un loco un autobús por la Gran Vía, gritando al gentío y clamando verdad; a Kerouac con una de las cuentas de Twitter más incómodas de la historia; y a Kesey apuntando con el dedo a todo aquel enfermo que se atreva a criminalizar a alguien por el mero uso de cualquier tipo de sustancia. Los imagino siendo enemigos de casi todo el mundo, repudiados y, con seguridad, constantemente silenciados, incluso por aquellos que se autodenominan contraculturales.

El valor de las relaciones personales

Por eso, cuando alguien me pregunta por mi relación con tal o cual persona, primero, respondo sólo si existe la suficiente confianza y cariño como para transmitir una cuestión tan personal; y, segundo, si lo hago, normalmente digo que mi amistad se ciñe a lo que he destacado hace unos párrafos, y al interés, por supuesto, que en muchos casos me suscitan ciertas personalidades y conductas.

La separación del individuo y sus acciones

Me da absolutamente igual lo que te haya hecho, lo enfadado que estés, el oportunista argumento que quieras utilizar para dañar o desprestigiar a su persona y la influencia que creas o tengas sobre este sector. Me importan una mierda todas esas cosas horrendas que crees que hace y el daño que ellas provocan de forma generalizada. De veras, no pierdas el tiempo hablándome del bien y del mal, seré yo quien juzgue tales cuestiones sin tu tutela.

Contracultura cannábica detalle 2

La contradicción en actitudes cannábicas

Os preguntaréis por el hilo conductor entre prohibicionistas cannábicos, verdad y los principales representantes de la contracultura. Helo aquí: muchos de estos obtusos usan citas y fotografías de la contracultura; se hacen selfies leyendo sus libros; se les llena la boca de libertad, autoconomiento y viajes interiores… para transformarse, cuando les viene en gana, en convenientes autoritarios, en individuos que se atreven a recomendarte con quién tienes o no tienes que relacionarte.

Reflexión final sobre los impostores

He escuchado que alguno de estos impostores, que se dicen cultos y estudiados, se ha atrevido a decir cosas como: “él verá lo que hace, mientras se relacione con este tipo de personas nunca llegará a ser nadie”. Menos mal que gentuza de esta calaña ha existido siempre, y eso no ha hecho que los testimonios de algunos de los portadores de verdad de la historia de la literatura y el pensamiento fuesen silenciados.

Pobres de aquellos que un día se levanten de la cama y se den cuenta de que admiran a figuras pasadas que odian en su representación actual más próxima.


Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué es la contracultura cannábica?
R: La contracultura cannábica es un movimiento que desafía las normas convencionales respecto al uso del cannabis, defendiendo su uso como parte de un estilo de vida alternativo y más conectado con la verdad personal y la libertad individual.

P: ¿Por qué se considera a algunos individuos de la contracultura cannábica como intolerantes?
R: A pesar de su postura contracultural, algunos individuos son considerados intolerantes porque adoptan actitudes autoritarias o críticas hacia otros usuarios de drogas, cayendo en contradicciones con los principios libertarios que promueven.

P: ¿Cuál es la relación entre la contracultura de los años 50-70 y la contracultura cannábica actual?
R: La contracultura actual se inspira en los movimientos de los años 50-70, especialmente en su énfasis por la búsqueda de la verdad personal y la libertad. Sin embargo, enfrenta desafíos modernos, como la hipocresía de algunos miembros que se contradicen con sus valores declarados.

Acerca del autor

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Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.