La historia de Mila Jansen: La reina del hachís
¡Viva la reina del hachís!
Texto: Ferenz Jacobs
Fotos: Mama Publishing, Mila Jansen y Thomas Kessens
Presentación de su autobiografía
Son las cuatro y veinte de la tarde de un jueves de julio, uno de los días más calurosos jamás registrados en Ámsterdam. A pesar del calor húmedo, mucha gente se ha reunido en el Hash Marihuana & Hemp Museum para la presentación de un libro. Todos quieren conseguir una de las primeras copias firmadas de la autobiografía de Mila Jansen. El título de sus memorias es: Cómo me convertí en la reina del hachís.

Conociendo a la reina del hachís
La primera vez que conocí a la reina del hachís fue en el HQ, uno de los clubes cannábicos más elegantes de Barcelona. Ella estaba ahí para una demostración de su invento, el Pollinator, durante la semana de la feria Spannabis. Yo estaba allí para invitarla a la celebración del Día Internacional de la Mujer en el Hash Marihuana & Hemp Museum de Barcelona. Aceptó la invitación sin pensárselo dos veces. Después encendió un porro de hachís, tomó el micrófono y empezó a hablar –con voz ronca– sobre su reciente viaje a Los Ángeles.
Un mundo cannábico en expansión
“En California, la marihuana se ha convertido en un gran negocio. Es increíble lo que está pasando allí, y en otros estados de EE. UU. donde recientemente se ha legalizado la marihuana. De la nada, recibí una invitación de High Times para venir a Los Ángeles. La revista me nombró una de las cien personas más influyentes en el mundo cannábico y me dieron un premio. Fue una experiencia espectacular. Entonces, ¿cómo es ser presentada como una leyenda viviente? De locos, genial, capo. Pienso en tiempos pasados cuando hubiera apostado cien a uno que nunca me pasaría algo como esto. ¿Por qué iba a hacerlo? Pero eso fue antes de introducir Pollinator al mercado. Me río de las sorpresas de la vida mientras veo que todo a mi alrededor se está desarrollando poco a poco, y disfruto de las nuevas oportunidades para conocer gente maravillosa de todo el mundo.”
Amor a primera calada
En su libro de más de quinientas páginas, Mila comparte la historia de su vida. Y cualquiera que la conozca, sabe que Mila es una fuente inagotable de anécdotas maravillosas y extraordinarias. Cómo me convertí en la reina del hachís es la historia de uno de los pocos iconos femeninos del mundo cannábico; y esta historia comienza en 1944, cuando Mila nace en Liverpool. Sus padres holandeses habían huido del continente europeo ocupado por los nazis. Cuando Mila tenía once años, la familia volvió a Ámsterdam, la ciudad que, en la siguiente década, los años sesenta, se convirtió en el centro de la rebelión juvenil. Los provos, un grupo de jóvenes agitadores que buscaba el cambio social por medio de iniciativas transgresoras, reivindicaron el derecho a cultivar cannabis. Una planta que también despertaba el interés de Mila.
La tienda Kink 22 y más allá
“Me enamoré de la planta de cannabis cuando comencé a fumarla en 1964. Fue un amor a primera calada. Mi amigo estudiaba medicina y quería ver el efecto que producía fumar hachís. En aquel momento no se podía conseguir hierba en Ámsterdam, así que él compró una caja de cerillas llena de hachís, que es como se vendía en esos días. Estaba revolcada en el suelo de la risa”.

Enamorada de las telas, los colores, la comida, las personas y el hachís, Mila abrió una tienda en 1966. Se llamaba Kink 22 y ofrecía ropa “para los felices y los libres”. Ella misma servía de reclamo comercial, siempre vestida fabulosamente con un nuevo vestido hecho a mano o un traje pantalón con estampado tropical y una peluca. Víctima de su propio éxito, la aventura de Kink se volvió tediosa, por lo que Mila la transformó en un salón de té exótico llamado Cleo de Merode, abierto de mediodía a medianoche. Rápidamente su casa de té se convirtió en el lugar de encuentro de la escena internacional del underground en Ámsterdam. Por eso siempre estuvo en el punto de mira de la policía holandesa, y Mila se vio obligada a cerrarlo. Aunque nunca ha vendido hachís o marihuana, muchos consideran a su casa de té como uno de los primeros coffee shops de Ámsterdam.
Una vida llena de aventuras
Eran los años sesenta y de alguna forma Mila sintió que de todos los países, era la India donde realmente tuvo lugar el nacimiento de la era. Mila solo tenía que viajar, junto con su hija, por tierra desde Ámsterdam vía Afganistán. Menos mal que les encantaba caminar, porque a muchos de los lugares que querían visitar por el camino solo podían llegar a pie. Aunque también viajaron en furgoneta; y en barco y autobús; y en trenes dudosos, y en caballo, y en bicicleta ,y en balsa. Y una vez sobre cuerdas.
Mila se sintió atraída por la aventura como una abeja por una flor. Sobrevivió en sus propios términos, su única regla era que tenía que ser emocionante. Entonces, cuando el enano encargado de un circo viajero les pidió a Mila y a su pequeña hija que se unieran a su compañía, madre e hija se miraron la una a la otra, e inmediatamente y al unísono, dijeron: «¡Sí!»
Regreso a Ámsterdam y el Pollinator
Veinte años más tarde, de vuelta en Ámsterdam, Mila y algunos de sus amigos abrieron el Hemp Hotel, donde había sábanas de cáñamo para las camas, macetas con cáñamo sobre las cómodas, aceites de cáñamo y comestibles de cáñamo sin reparos. El hotel fue muy entretenido, pero no una mina de oro (aun así Mila lo mantuvo hasta 2013).

Una noche de noviembre de 1992, Mila estaba lavando la ropa y fumando un porro de hachís en su casa de Ámsterdam. Mirando su ropa a través de la pequeña ventana mientras daba vueltas en la secadora –su ropa daba vueltas y vueltas– de repente se acordó de algo que había visto a menudo en el Extremo Oriente: la manera en que separaban la resina de la hoja de marihuana. En ese momento – una hora antes de la medianoche, mientras lavaba su ropa– se hizo una pregunta trascendentalmente simple: ¿qué sucedería si eliminaba el elemento de calor de la secadora y ponía marihuana seca en lugar de ropa? ¿La acción de dar vueltas no liberaría suavemente los potentes tricomas de las hojas y las flores? Con la adición de una pantalla fina alrededor del tambor, ¿estos tricomas no caerían a través de la pantalla a una bandeja en la parte inferior de la máquina? ¿Qué se obtendría entonces? Hachís puro, sin adulterar.
Cuando, en los días que venían, ese resultó ser exactamente el caso, surgió otra cuestión, la misma pregunta que se había preguntado y respondido tantas veces antes en su vida libre y autónoma: ¿podría hacer un pequeño negocio con eso? Era eso o el Jardín de Mariposas que ella esperaba crear; y los banqueros decían que las cifras de su “plan de negocios” para la empresa de mariposas eran demasiado optimistas.
Así, en 1994 lanzó la primera máquina de hachís de la historia, el único avance de esta antigua industria en más de 3.000 años. Mila llamó a su invención Pollinator, y el resto es historia.
Escribir su propia historia
Mientras firma una copia de su autobiografía para su amigo Ben Dronkers, el fundador de Sensi Seeds, HempFlax y el Hash Marihuana & Hemp Museum, Mila comenta: «A menudo mis amigos me animaban a escribir mi historia. Siempre era algo que quise hacer, y si quieres algo, creo que deberías ir a por ello. Al final, he estado trabajando en este libro durante once años. Incluso lo he dejado durante tres años. He aprendido que a veces tienes que cambiar a otra marcha para terminar algo. Pero valió la pena. Estoy muy orgullosa del resultado final.»

Exposiciones y últimas oportunidades
Último mes para visitar las dos exposiciones temporales del Hash Marihuana & Hemp Museum. En la sede de Ámsterdam puedes visitar “We are Mary Jane: Mujeres y cannabis”, una exposición que explora el papel de la mujer en el mundo del cannabis, entre ellas Fernanda de la Figuera, Michka Seelinger-Chatelain y Mila Jansen; y la exposición “Cáñamo: Regreso al futuro” del Hash Marihuana & Hemp Museum de Barcelona contempla una solución antigua para problemas nuevos: el plástico de cáñamo.
Notas finales
Este artículo contiene traducciones al castellano del prólogo de “How I Became The Hash Queen” escrito por James Craig.
Preguntas frecuentes
P: ¿Quién es conocida como la Reina del hachís?
R: Mila Jansen es conocida como la Reina del hachís, un icono en el mundo cannábico por sus innovaciones y contribuciones.
P: ¿Cuál es el invento destacado de Mila Jansen?
R: Mila Jansen es conocida por inventar el Pollinator, un dispositivo revolucionario en la separación de tricomas de cannabis.
P: ¿De dónde proviene el título de la autobiografía de Mila Jansen?
R: El título ‘Cómo me convertí en la reina del hachís’ proviene de su autobiografía, que narra su vida y carrera en el ámbito del cannabis.
Acerca del autor
Equipo editorial de Cannabis Magazine especializado en actualidad, cultura, industria, ciencia, salud, cultivo y regulación del cannabis y del cáñamo.













