Introducción sobre la mediocridad
Mediocres
por Germán Carrera
Que el mundo está repleto de mediocres no es ninguna novedad. Nuestra sociedad lleva decenios llena de parásitos energéticos, de pusilánimes, de personas que no saben trabajar sin constatar que el de al lado trabaja tanto o más (y gana menos); de gente, así, en general, que se preocupa más de lo que tiene el vecino que de buscarse sus propias habichuelas.
La envidia en la sociedad
Esta envidia castiza que nos caracteriza se debe, en una considerable parte, a nuestro afán por conseguir cosas materiales, a esa forma de educarnos en la que el que más tiene, más feliz es. Queremos tener una casa más grande, un coche mejor y un peluco de 7.000 euros; y después de unos años queremos cambiarlos por lo mismo pero en nuevo. Y luego, claro, cuando identificamos estas frivolidades en los demás, llegan las proyecciones: “Mira cómo va vestida”, “Pedazo carro para pasearlo por el pueblo”, “No tienen un duro pero bien que están todo el día tomándose la cervecita” y un sinfín de despropósitos que mejor no mentar aquí.
El cannabis frente a los prejuicios
Y no se crean, ni siquiera en este sector nos deshacemos del tópico. Personalmente, me sigue sorprendiendo encontrarme con estas perspectivas en personas que usan cannabis (sí, qué quieren que les diga, soy todo un ingenuo). Para mí, que llevo unos cuantos años fumando, resulta impactante que la marihuana no sea una herramienta para verse mejor por dentro, para cobrar consciencia y superar esos prejuicios y estigmas culturales que, en lugar de ir curando con el tiempo, se van enquistando más. “A mí ya no me vas a cambiar con la edad que tengo”… ni ganas, oiga.

Cansancio hacia los mediocres
Este mes me salía hablar del tema porque estoy un poco hasta el gorro de los mediocres, de esas personas que te miran de soslayo, que desconfían de cada palabra, que siempre quieren estar en una posición cómoda y que necesitan controlar la situación, aunque sea a costa de tu energía.
Reflexión personal
Haciendo un ejercicio terapéutico diré que no dedico mucho tiempo a estas cuestiones, que me paro más en el yo, en cómo solucionar mis propios problemas. Pero no voy a negar que a veces me toca mucho los cojones tener que aguantar a este tipo de personal, tanto que se merece un artículo.
Tipos de personas mediocres
Unas palabras para esos que miran una casa hipotecada, y la envidian; los que simplifican las vidas de los demás hasta el absurdo; los que, cuando sufren, quieres que sufras tú también; los que si pueden hacerte daño, lo hacen porque les sale gratis; los que ni siquiera piensan en la posibilidad de hacer un pequeño esfuerzo para que tu vida sea un poco más simple; los que hacen la existencia de todos más amarga por no sentirse satisfechos consigo mismos; sí, los mirones, los celosos, los rencorosos, los frustrados…
Dualidad humana
Una de las cuestiones más fascinantes del asunto es que el ser humano puede ser tan complejo, tanto, que la misma persona que hace unos minutos fue terriblemente despiadada puede semejar cercana y empática cuando no lo es. Que sí, que los peores son los que llevan piel de cordero, los que no se atreven a decirte a la cara lo que piensan… los de siempre.
Esperanza en la humanidad
En defensa de la escasa esperanza que albergo al respecto diré que, incluso en adultos escarmentados, encontramos un poco de bondad originaria. Sí, todavía quedan algunas personas que como quieren ser más sinceros consigo mismos que con nadie, lo son también con los demás. Existe, aunque remota, cierta conciencia colectiva, en la que todavía creemos que hacer el bien nos permite superar mejor la sociedad enrevesada y enferma en la que vivimos.

Reflexión final
A pesar del lavado de cerebro político, económico y social, todavía queda una pequeña llama de esperanza, una que nos recuerda lo que somos: una insignificante especie en un gigantesco universo. La vida es demasiado corta como para desperdiciarla viviendo entre sentimientos de inseguridad que nos transforman en personas malvadas.
Por último, quisiera recordaros la importancia de la generosidad, de la indulgencia, de la dulzura, la sensibilidad o la tolerancia. Aunque resulta sumamente importante que las tengáis en cuenta para mejorar un poquito la sociedad en que vivimos, el mayor beneficiado será el que las practique. Si no me creéis, probad.
Preguntas Frecuentes
P: ¿Por qué el autor considera que el mundo está lleno de personas mediocres?
R: El autor opina que el mundo está lleno de personas mediocres debido a una cultura de envidia materialista que valora más lo que tienen los demás en vez de mejorar uno mismo.
P: ¿Qué crítica se hace sobre el uso del cannabis en relación con la mediocridad?
R: El autor menciona que esperaba que la marihuana actuara como una herramienta introspectiva para superar estigmas y prejuicios, pero se sorprende al ver los mismos comportamientos mediocres en quienes la consumen.
P: ¿Cuál es el mensaje final que el autor quiere transmitir sobre cómo enfrentar la mediocridad?
R: El autor remarca la importancia de practicar la generosidad, indulgencia y tolerancia, sugiriendo que estos valores no solo mejoran la sociedad, sino que también benefician al practicante.
Acerca del autor
Equipo editorial de Cannabis Magazine especializado en actualidad, cultura, industria, ciencia, salud, cultivo y regulación del cannabis y del cáñamo.












