Una hipótesis sin pruebas alimentó una leyenda mundial
Artículo recuperado del archivo de Cannabis Magazine. Conserva el contexto y las referencias de su edición original.
Miedo y asco en la prensa española
3.ª parte
La droga caníbal
por el doctor Fernando Caudevilla
Una brutal agresión a mordiscos sufrida por un mendigo en Miami, en mayo de 2012, dio pie a una leyenda urbana que ha ido creciendo a lo largo de los años. En esta primera entrega describiremos el suceso original que configuró el bulo más importante de los últimos años: “la droga caníbal”.
El impacto de la cultura popular estadounidense en el resto del mundo hace que podamos evocar potentes recuerdos sobre algunas de sus ciudades o regiones, incluso aunque no las hayamos visitado. Pocos lectores asociarán los nombres de Dover, Bismark o Springfield a capitales de distintos estados federales de ese país, pero Washington, Los Ángeles o Las Vegas sugieren imágenes mil veces repetidas en cine o televisión.
Lo mismo sucede con Miami. Los lectores con canas que vieron la serie Miami Vice recordarán a los traficantes de coca de cabellera engominada y trajes de chaqueta imposibles. Los lectores sin canas que vieron Dexter, la asociarán a psicópatas fascinados por la sangre. Los aficionados a los videojuegos habrán recorrido sus avenidas a toda velocidad y se habrán metido en más de una bronca jugando a Grand Theft Auto. Miami evoca palmeras, clima tropical, playas kilométricas con hercúleos cuerpos musculados y senos turgentes que desafían la ley de la gravedad, Julio Iglesias bronceado en tonos naranjas en una mansión fantástica…
Miami también es el epicentro de la que es, posiblemente, la más importante de todas las leyendas urbanas más importantes sobre drogas de las últimas décadas. Esto es así tanto por su repercusión mediática a nivel internacional, en su momento, como por las consecuencias y persistencia en el tiempo varios años después de los hechos que vamos a relatar.
El día 26 de mayo de 2012, un ciudadano de Miami llamado Rudy Eugene conducía su Chevrolet hacia Miami Beach. Un tipo aparentemente normal que trabajaba como limpiador de coches, divorciado y con algunos arrestos y problemas menores con la policía y justicia estadounidenses, lo que tampoco es muy significativo por aquellos lares. Tras detener el coche en medio de la autopista, a Rudy le dio un punto muy raro y se puso a caminar casi cinco kilómetros de la autopista mientras se iba deshaciendo de su ropa cual stripper profesional hasta acabar completamente desnudo.

A las 13:55 (según quedó registrado en las cámaras de seguridad que grabaron toda la historia) Rudy Eugene se encontró con un vagabundo de 65 años llamado Ronald Poppo que descansaba tranquilamente debajo de uno de los puentes de la autopista. Sin mediar provocación alguna, Rudy, completamente desnudo, se abalanzó sobre Ronald y empezó a atacarle a mordiscos durante 18 minutos (insisto, la precisión en los hechos fue posible gracias a que todo está grabado). Un ciclista avisó a la policía que se personó en pocos minutos. Ante las amenazas de disparar por parte del agente, Rudy sólo respondió girando la cabeza y siguiendo mordiendo a su pobre víctima. Tras cinco disparos, el agresor falleció tras haber devorado completamente las cejas, la nariz y un ojo de la víctima.
Entre el 27 y el 29 de mayo la noticia se difundió a través de los más importantes medios de comunicación internacional en forma de suceso estrambótico. Algunos canales de televisión no vacilaron a la hora de publicar las grabaciones de las cámaras de video que recogieron el suceso (y en las que, en verdad, se ve poca cosa). Las imágenes del estado desfigurado del rostro de la víctima también ocuparon portadas de informativos de televisión y medios de comunicación escrito. Una vez más, se demostraba que no es necesario descender a las cloacas de la Deep Web para encontrar imágenes o videos de violencia extrema y que un informativo a mediodía puede proporcionar idéntica o mayor dosis de espectáculo gore.
Uno de los hechos más destacados en la prensa de los primeros días es la ausencia de una explicación lógica para el ataque. En los antecedentes de Rudy constaban una detención por una supuesta acusación de acoso sexual, un par de peleas domésticas con objetos rotos y una amenaza de muerte a su madre en 2004, además de unas cuantas detenciones por posesión de marihuana. Pero ningún antecedente psiquiátrico o circunstancia que explicara un comportamiento tan salvaje como infrecuente.
Tras revisar concienzudamente la prensa y los artículos de aquellos días, encontramos el siguiente párrafo en un artículo de la edición internacional del periódico The Guardian1:
“Una teoría es que Eugene, un divorciado con antecedentes de detenciones por posesión de marihuana, hubiera tomado una droga que altera la mente llamada ‘sales de baño’, una popular alternativa al LSD que se dice que concede a los usuarios fuerza sobrehumana y un sentimiento de invencibilidad, pero que puede desencadenar agresividad, paranoia extrema y alucinaciones”.
El párrafo de 56 palabras está extraído de un artículo de 812 palabras, es decir, constituye el 6,81 % del total del texto. Pero su repercusión es enorme ya que, lo que The Guardian consideraba “una teoría” (sin que en el texto conste quién la había formulado ni en base a qué hechos) fue elevado en los días siguientes a “la causa única” del ataque:
“La policía no ha atribuido oficialmente el comportamiento de Rudy con las ‘sales de baño’, pero los expertos dicen que presentaba los signos clásicos de alguien colocado con esta droga. Armando Agulilar, presidente de la Orden Fraternal de la Policía de Miami dice que el parecido entre este y otros casos relacionados con las ‘sales de baño’ son sorprendentes”2.
“Los casos son similares, excepto en lo de que un hombre se coma a otro. La gente se quita la ropa, de repente adquieren fuerza sobrehumana. Se ponen violentos y arden de fuera a dentro. Sus órganos llegan a un nivel al cual la mayoría moriría. Para el tiempo en el que la policía ha llegado se han convertido en zombies”3.
El milagro, una vez más, se había producido. Mezcle un hecho sorprendente con una hipótesis sobre una droga de nombre misterioso y añádase un plus de morbo marca Walking Dead o La noche de los muertos vivientes…y ya tenemos una leyenda con la que llenar días y días de informativos. De hecho, a partir de entonces, en los titulares de prensa las palabras “caníbal”, “zombie” y “sales de baño” aparecen de forma invariable:

“Miami cannibal zombie-like attack linked to powerful ‘bath salts’ drug” (National Post, 31/5/12).
“Miami ‘Naked Zombie’ Was Likely High on Bath Salts” (US News, 30/5/12).
“Miami cannibal high on ‘bath salts’ drugs when he ate naked man’s face, doctors believe” (The Mirror, 30/5/12).
En España tampoco nos quedamos cortos y fuimos tan rápidos como el resto en afirmar con rotundidad hechos a partir de hipótesis fantasiosas:
“El ‘caníbal’ de Miami ha sido identificado como Ruby Eugene, de 31 años, un afroamericano con un historial de tráfico y consumo de drogas que, al parecer, actuó bajo los efectos de una nueva droga conocida como ‘sales de baño’ […] un derivado artificial de la cocaína cuyos cristales se parecen mucho a las sales relajantes musculares”4.
“Según los expertos se trata de la última víctima mortal de una nueva droga de diseño muy peligrosa llamada ‘Sales de Baño’ […] Se trata de un potente alucinógeno que transforma en fieras a las personas que lo consumen. Richard Jiménez, un dominicano que está en tratamiento de rehabilitación, cuenta que, en su caso, creyó convertirse en una pantera. No sentía dolor y se comportaba como un animal sediento de sangre”5.
“El ‘Hannibal Lecter’ o el ‘zombie’ de Miami ya tiene nombre. El antropófago abatido a tiros este sábado por un agente, mientras engullía el rostro de su víctima viva, se llamaba Rudy Eugene […] Todo apunta a que Eugene estuvo bajo los efectos de un nuevo tipo de LSD llamado ‘sales de baño’. La última tendencia en el mercado de los narcóticos sintéticos”6.
Durante los días siguientes, la prensa informó, tanto en Miami como en tres estados más de Estados Unidos, de nuevos “ataques caníbales”. Los videos virales de zombies bajo los efectos de las sales de baño (que mostraban, simplemente, personas en estado de agitación psicomotriz) se multiplicaban en Youtube a más velocidad que los videos de gatitos haciendo chorradas. Durante la semana siguiente “zombie drug” se convirtió en el tercer término más buscado en Google en todo el mundo.
El caos llevó a que el CDC (Center for Disease Control and Prevention), el más prestigioso instituto de salud pública del país, tuviera que desmentir mediante un comunicado oficial que existiera ninguna droga, virus o condición que transformara a las personas en zombies. Las llamadas “sales de baño” son un conjunto heterogéneo de sustancias no prohibidas, algunas estimulantes como la MDPV (metilendioxipirovalerona). Cualquier estimulante puede inducir conductas agresivas, pero no existen circuitos cerebrales específicos para el canibalismo ni se conoce de sustancia alguna que produzca este efecto.

Por cierto, en la autopsia del agresor se encontró un pedazo de oreja de la víctima y restos de marihuana. Ninguna otra sustancia psicoactiva. Pero, como veremos en la segunda y última entrega de esta serie, las historias sobre “drogas caníbales” no terminan, ni mucho menos, aquí.
REFERENCIAS
- “Face-eating victim ‘will recover’ from horrific Miami attack” The Guardian (30/5/12). URL disponible en: https://goo.gl/EZsBMx.
- “Seni Tienabeso Face-Eating Attack Possibly Prompted by ‘Bath Salts,’ Authorities Suspect” (31/5/12). URL disponible en: https://goo.gl/FPVsny.
- Mark Memmot. “‘Bath Salts’ Drug Suspected In Miami Face-Eating Attack”. National Public Radio. URL disponible en: https://goo.gl/WZWX1X.
- Rui Ferrera. “El ‘caníbal’ de Miami actuó bajo los efectos de una nueva droga”. El Mundo (31/5/12) URL disponible en: https://goo.gl/KwiMsN.
- “El caníbal de Miami consumió una nueva droga muy peligrosa llamada ‘sales de baño’". Telemadrid (1/6/12). URL disponible en: https://goo.gl/jvwEmC.
- “El ‘caníbal’ de Miami: un depredador bajo el delirio del nuevo LSD”. El Imparcial (31/5/12). URL disponible en: https://goo.gl/m7LbEa.

Preguntas frecuentes
¿Cómo surgió el mito de la droga caníbal?
Surgió tras una agresión a mordiscos ocurrida en Miami en 2012. Una hipótesis periodística vinculó el ataque con las «sales de baño» y acabó presentándose como un hecho.
¿Qué sustancias reveló la autopsia del agresor?
Según el artículo, se encontraron restos de marihuana, pero ninguna otra sustancia psicoactiva.
¿Los CDC confirmaron la existencia de drogas que crean zombis?
No. Los CDC publicaron un comunicado para desmentir que existiera una droga, un virus o una condición capaz de transformar a las personas en zombis.
Acerca del autor

Fernando Caudevilla (DoctorX)
Médico de Familia y experto universitario en drogodependencias. Compagina su actividad asistencial como Médico de Familia en el Servicio Público de Salud con distintas actividades de investigación, divulgación, formación y atención directa a pacientes en campos como el chemsex, nuevas drogas, criptomercados y cannabis terapéutico, entre otros.




















