Beneficios de especies como Ascophyllum nodosum y Ecklonia máxima en cultivos sostenibles y mejora del suelo
Por Víctor Bataller Gómez
Es sabido por todos que tres cuartas partes de la superficie de nuestro planeta están ocupadas por agua y, por lo tanto, muchos han puesto sus esperanzas en que el aumento exponencial de la población humana se vea compensado con una despensa tan gigantesca. Las algas que viven en nuestros mares, océanos y lagos constituyen una de las principales fuentes de materia prima para nosotros y para nuestro desarrollo sostenible. En las últimas décadas han entrado en nuestras vidas como ingredientes en la cocina pero ciertamente su uso no sólo se ha extendido a otros muchos sectores sino que ya son, desde hace siglos, utilizadas por el hombre. Por lo tanto, las algas han dejado de ser unas desconocidas para el gran público y han pasado a ser un ingrediente más en nuestra vida cotidiana.
Las algas marinas vienen siendo utilizadas desde el siglo XVII para la fabricación de jabones y vidrios. Posteriormente se emplearon para la extracción de sales ricas en yodo y de unos compuestos únicos en la naturaleza conocidos como “alginatos”, los cuales vienen siendo introducidos últimamente para la alimentación humana y ganadera, aunque también hay datos de que fueron utilizados desde tiempos inmemoriales con este fin, al igual que su uso como fertilizante o enmienda orgánica por parte de agricultores que desarrollaban su actividad cerca de las costas en el pasado. De esta forma, desde hace varios milenios vienen constatando el efecto beneficioso de estos organismos sobre las plantas y sobre el propio suelo agrícola.
Las algas marinas se podrían considerar vegetales que viven en las aguas (o al menos en lugares muy húmedos) y que gracias a que tienen clorofila u otros pigmentos pueden sobrevivir a sus necesidades más primarias realizando procesos metabólicos como la fotosíntesis. Son organismos relativamente simples en cuanto a su estructura, pero con gran complejidad funcional y reproductiva. Las algas carecen de floración, ya que son organismos muy primitivos que apenas han evolucionado en los últimos milenios.
En cuanto a la recolección, se recogen las estípulas, las hojas y los tallos. Estos últimos deben desecarse rápidamente a la sombra o mejor en secadero. Una vez secos, se cortan en pedazos y se guardan en recipientes herméticos.
Las algas marinas forman parte de la flora en medio acuático y se dividen en tres grandes categorías:
- Las microalgas: son unos organismos microscópicos, fotosintéticos y eucariotas. Son muy eficientes en la fijación de CO2 atmosférico y en la captación de energía solar para producir biomasa. No sólo están presentes en el agua, sino que también lo están en el suelo e incluso en los ambientes terrestres más extremos.
- Las macroalgas: son organismos pluricelulares. Se clasifican según su color y de esta forma existen el alga verde (subacuáticas), marrón o parda (es la más amplia y aparece en las profundidades o en zonas costeras sobre las rocas) y roja (típica de zonas templadas y muy utilizada en la alimentación).
- Pasto de mar: suelen confundirse con las macroalgas pero realmente son plantas vasculares, muy similares a las terrestres.
Las algas marrones o pardas son las más usadas en el cultivo de plantas. Las más conocidas son Ascophyllum nodosum, Fucus sp., Ecklonia máxima, Laminaria sp., Macrocystis pyrifera, etc. Muchas de ellas crecen a lo largo de la costa, por lo que su composición bioquímica varía dependiendo de su localización y de las condiciones del lugar donde crecen. De esta forma, sus contenidos en principios activos varían entre cada especie y dentro de la misma especie también varían en relación a la disponibilidad de nutrientes, luz, salinidad, profundidad, presencia de corrientes de agua dulce y, por supuesto, contaminación o contenido en metales pesados del agua.
Dentro de las algas pardas hay algunas que sólo crecen debajo del agua, como Ecklonia máxima o Laminaria digitata. Por el contrario, otras especies como Fucus sp. o Ascophyllum nodosum pueden sobrevivir durante algunos períodos en inmersión y otros expuestas a la intemperie en función de los ciclos de la marea existente en el lugar. Gracias a esta peculiaridad, han desarrollado fenómenos de adaptación fisiológica que se traducen en características particulares en su composición bioquímica, dado que éstas han tenido que desarrollar mecanismos de defensa frente a continuas situaciones de estrés térmico, salino e hídrico, confiriéndoles importantes propiedades para su aprovechamiento agrícola. Veámoslas cada una de forma más detallada.
Ascophyllum nodosum
Crece en el hemisferio norte en el océano Atlántico y en algunos lugares del mar del Norte. Su recolección como materia prima para procesos industriales se realiza en Noruega, Canadá, Francia (región de la Bretaña) e Irlanda. Crece adherida a las rocas, flotando en horas de marea alta gracias a unas vesículas que contienen aire y que actúan a modo de flotador. En horas de marea intermedia, estas vesículas permiten una disposición más extendida de la parte superior del alga sobre la superficie del agua, permitiendo captar más luz y optimizar el proceso de fotosíntesis.
En algunas regiones de la Bretaña francesa y Noruega la recolección de Ascophyllum nodosum y otras algas es llevada a cabo mecánicamente. Esto supone, en muchos casos, la destrucción del hábitat natural y la consecuente disminución de la población de estas algas, permitiendo la invasión de otras especies y disminuyendo, por tanto, el potencial de abastecimiento como materia prima en estas zonas. Por el contrario, en Irlanda la Ascophyllum nodosum se continúa cosechando a mano, siendo el único método que supone un aprovechamiento sostenible de este recurso, ya que asegura la regeneración del alga para uso comercial a los 3 o 4 años desde su anterior corte. Éste método consiste en realizar un corte a unos 25 centímetros de la base del alga. Se ha constatado que, aunque las algas también se reproducen sexualmente, la regeneración de biomasa más rápida se produce a través de este sistema de corte.
Es muy importante que el alga no se desarrolle en un área con agua contaminada por causa de estar próxima a una zona industrial o con elevado tráfico marino. Los productos obtenidos a partir de algas de esta zona presentan un elevado contenido en metales pesados. También, si las condiciones climáticas de la zona no presentan grandes oscilaciones térmicas y sin temperaturas por debajo de cero grados, confieren unas excelentes condiciones de crecimiento para Ascophyllum nodosum.
El método de recolección ideal consiste en una cuidadosa rotación de las áreas de cosecha y una minuciosa selección de las zonas de corte en relación con el crecimiento natural de estas algas, contribuyendo más si cabe a la regeneración y mantenimiento del alga como recurso natural e inagotable.
Ecklonia maxima
Su población se encuentra en el hemisferio sur, principalmente en Sudáfrica. Si bien su recolección es manual, últimamente, la sostenibilidad de su explotación está en entredicho ya que habitualmente se publican estudios en donde se informa de que no se respetan las partes reproductivas del alga que son el bulbo principal y los primeros 25 centímetros de las hojas principales conocidas como “fronds”. De este modo, el alga se recolecta entera y la recuperación de la población es mucho más lenta, poniendo en peligro su abastecimiento.
La Ecklonia maxima es una alga que crece en las costas rocosas donde se mantiene en constante movimiento gracias a las corrientes oceánicas lo que le permite crecer de manera extremadamente rápida. A lo largo del tiempo, esta alga ha desarrollado una estructura celular que le ha permitido sobrevivir a estas fuertes corrientes. Contiene una gran cantidad de vitaminas, minerales, enzimas, aminoácidos y fitohormonas de las cuales destaca la presencia de ácido indolacético, una auxina que se caracteriza por estimular la elongación celular.
La aplicación de esta alga puede generar diversos efectos en la planta, los cuales dependerán de la etapa fenológica en la que ésta se encuentre. En la etapa de desarrollo radicular, las aplicaciones de este tipo de productos bioestimulantes fomentan el buen crecimiento de la raíz de la planta y generan una mayor biomasa aérea. Ambos factores, en conjunto, generan innumerables ventajas en la productividad y calidad de los cultivos y frutales. Ello es gracias a que durante la maceración de esta alga se obtiene un concentrado que contiene una gran cantidad de aminoácidos esenciales, los que potencian el desarrollo de dichas raíces. Además de fomentar el crecimiento radicular de la planta, la aplicación de este tipo de bioestimulante promueve la producción de otras fitohormonas que acompañan su crecimiento, como las citoquininas.
Como ya hemos indicado, las auxinas son las encargadas de promover la elongación celular, por lo que al ser aplicadas en altas concentraciones durante el desarrollo del fruto, pueden generar resultados como el aumento de su tamaño.
Cuando comienza la primavera, muchas plantas que se someten a paradas de desarrollo invernal comienzan a retomar su desarrollo. Todo esto es activado por señales hormonales que la planta percibe en su interior. Cuando nos encontremos con brotes estresados, cortos o amarillentos, se puede aplicar este tipo de bioestimulantes pero con una menor concentración de auxinas. Esto ayudará a que la planta, al inicio de la brotación, brote con mayor fuerza.
A diferencia de lo que ocurre con los fertilizantes tradicionales, las dosis de aplicación de los bioestimulante obtenidos de algas no pueden ser calculadas en base a los tradicionales análisis de suelo o foliares, sino que deben ser realizadas a través de un estudio sobre el terreno por el propio fabricante de dicho producto. Para esto se realizan una serie de mediciones donde se aplican distintas dosis en diferentes etapas de desarrollo de los cultivos. En ellas sólo se consideran las respuestas estables a través del tiempo, con el fin de descartar la variabilidad que pueden tener los cultivos en diferentes temporadas. Una vez obtenidos estos resultados, cada fabricante entregará la recomendación de la dosis de aplicación, según la concentración de su producto. Se recomienda seguir las indicaciones específicas para cada producto ya que un exceso puede llegar a crear un desorden metabólico y dosis inferiores a las recomendadas no tendrán ningún efecto.
Laminaria, sp.
Estas algas tienen la forma de una gran hoja plana, sostenida por un largo pecíolo que se agarra a las rocas submarinas mediante una especie de raíces. Tiene la propiedad de hincharse considerablemente y de modo paulatino en contacto con el agua por lo que es empleada en dietética para saciar el apetito. Es un género económicamente importante que comprende 31 especies diferentes de algas.
Esta alga es particularmente rica en sales minerales de yodo, sodio, potasio, sílice y calcio. También contiene un glucósido llamado “laminaria”, mucho mucílago, manitol, polisacáridos diversos y vitaminas como las A, B, C, D y E.
Se encuentra en las costas del mar del Norte, el canal de la Mancha y desde el nordeste hasta el noroeste del Atlántico (desde Spitzberg hasta el sur de la Bretaña). Busca aguas frescas y profundas aunque también puede verse con la marea baja.
Es un alga muy larga con forma de hoja de palmera, de un color marrón aceitunado, parecido al que adopta el cuero húmedo. Mide entre tres a cuatro metros y puede vivir de tres a ocho años formando densas poblaciones en fondos rocosos, llamadas “bosques de laminarias”, que constituyen uno de los refugios más seguros para centenares de especies de peces.
Esta alga perenne es actualmente la más explotada en Francia, donde se recoge a mano de mayo a octubre, desde barcos dotados de un brazo hidráulico. La estacionalidad permite que las algas se regeneren y facilita la buena gestión de los recursos naturales.
Es, sobre todo, empleada en la industria alimentaria y en la cosmética. Como bioestimulante para cultivos sólo aparece en combinación con otras algas ya que por sí sola apenas tiene algunas propiedades fertilizantes.
Acerca del autor
Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.




















