AVANZAN LOS ENSAYOS CLINICOS CON 5-MEO-DMT DEL SAPO BUFO ALVARIUS EN ARGENTINA CON EL RESPALDO DE LA ANMAT
Por Sergio Sanz Navarro
“Realizaron ensayos clínicos de fase I y II con el principio activo del sapo bufo alvarius en un hospital público. Participa la Universidad Católica de Cuyo y el patrocinio es de la farmacéutica BioMind Labs. Se busca medir eficacia y seguridad para tratamientos de ansiedad, depresión y enfermedades neurodegenerativas.
Un ensayo clínico con la molécula psicodélica considerada más potente avanza en San Juan: 5-MeO-DMT sintética, administrada en un hospital público y supervisada por la Universidad Católica de Cuyo. La sustancia es conocida por su curiosa procedencia natural: viene de las secreciones “venenosas” de las glándulas parotoides de un sapo del desierto de Sonora (México), Incilius alvarius (popularmente conocido como “bufo”).
En algún momento a alguien se le ocurrió fumarlo (y no lamerlo, como en aquel icónico capítulo de Los Simpsons que indujo confusión en más de uno). Pero tampoco es por vía inhalatoria como se está utilizando la molécula en los ensayos clínicos realizados en nuestro país.
Los resultados aún no han sido publicados, pero ya se han llevado a cabo los ensayos clínicos de fase I y II bajo la dirección del Dr. Martín Aleandro Bruno, especialista en enfermedades neurodegenerativas por la Universidad McGill, Canadá.
Ensayos clínicos con 5-MeO-DMT
Se hicieron con “microdosis” de 5-meo-DMT sintética (BMND08), en el Hospital Descentralizado Dr. Marcial V. Quiroga de San Juan, en colaboración con la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica de Cuyo, con el patrocinio de BioMind Labs, una empresa bio-farmacéutica canadiense, de la cual el Dr. Bruno es asesor clínico.
Estos ensayos clínicos fueron orientados a una población con “deterioro cognitivo leve”, a la que se le administró BMND08, la 5-MeO-DMT sintética de BioMind —empresa que ya habíamos mencionado en la tabla de patentes derivadas de la psilocibina— para intentar probar su seguridad y eficacia para ansiedad y depresión.
El estudio se diseñó para que los participantes se dividieran en 4 grupos, uno recibió un placebo y los restantes tres recibieron diferentes dosis de 5-MeO-DMT sublingual (de 6, 9 y 12 mg). Cada grupo se compuso de 10 participantes. En total fueron 40 personas, de entre 40 y 80 años, sin criterios de agrupamiento según su sexo.
Se administró una dosis semanal, durante cuatro semanas, con un seguimiento al comienzo y durante todo el estudio, para monitorear bienestar físico, emocional y cognitivo.
Los objetivos de la fase I son evaluar seguridad y tolerabilidad, respuestas fisiológicas, signos vitales (frecuencia cardíaca, presión arterial, frecuencia respiratoria, temperatura) y función cardíaca (ECG). “Se monitorizarán los marcadores bioquímicos de la función renal, hepática y hematológica para detectar posibles efectos adversos”, explican en el resumen de los ensayos. También se evaluará farmacocinética: absorción, distribución, metabolismo y eliminación del 5-MeO-DMT mediante análisis de sangre.
La fase II explorará la eficacia del 5-MeO-DMT para reducir los síntomas de ansiedad y depresión y para mejorar el bienestar emocional, además de evaluar funciones cognitivas con instrumentos validados. Es decir, que además de la evaluación psiquiátrica y de los signos vitales, habrá análisis de valores bioquímicos, así como también encefalografía.
Contexto global
Este ensayo clínico en particular se da en un marco de políticas de drogas más general, en el que la FDA habría designado como “terapia innovadora”, el mes pasado, al uso intranasal de esta sustancia (que paradójicamente está prohibida desde 2011 y tipificada dentro de la lista I de sustancias ilegales). Pero la 5-MeO-DMT intranasal (en este caso, la BPL-003) es propiedad de otras compañías, particularmente ATAI life sciences y Beckley Research, y la “terapia innovadora” está orientada a “depresión resistente al tratamiento”.
En Argentina, la 5-MeO-DMT integra el listado de estupefacientes del Decreto 560/2019, por lo que su fabricación, importación y tenencia están prohibidos. Cualquier estudio con esta molécula requiere aprobación específica de ANMAT y se rige por la Ley de Estupefacientes N° 23.737.
Por lo tanto, la misma molécula (5-MeO-DMT) está siendo sintetizada por al menos 2 compañías diferentes (ATAI y Beckley por un lado, y BioMind por otro), cuyas vías de administración son diferentes (intranasal en el primer caso, sublingual en el segundo) para dos cuadros psicopatológicos no tan distintos: depresión resistente al tratamiento, y ansiedad y depresión en “deterioros cognitivos leves” (sea lo que sea que eso signifique).
Nuevamente, bajo la égida del capitalismo psicodélico, lo que cabe preguntarse es si estos tratamientos son lo que dicen ser, y si prometen cosas que podrán cumplir; o si otra vez asistimos a una “guerra de patentes”, a ver quién se queda con el pedazo más grande del mercado. En efecto, además de BioMinds y de ATAI/Beckley, existen algunas otras compañías buscando, a tientas, propiedades terapéuticas potenciales para cuadros psicopatológicos que aún no están del todo definidos, con 5-MeO-DMT. A saber:
GH research: desarrolló GH001, GH002, GH003 para “trastornos psiquiátricos y neurológicos” entre ellos trastorno bipolar II, depresión posparto y depresión resistente.
Reconect labs: patentó RE02 para TAG.
Alvarius pharma: tiene su molécula y su tratamiento registrado para “trastorno por abuso de sustancias”.
Usona institute: su fórmula MEO101 se aplica vía intramuscular.
Para más información sobre el “ecosistema” de compañías, este link: Psychedelic Alpha.



















