Latitud y altitud en el cultivo de THC y CBD
Claves para cultivo de marihuana recreativa y medicinal
Teniendo en cuenta que los cannabinoides que más nos interesan son el THC y el CBD, vamos a ver cuáles son las claves que más influyen para obtener una marihuana lúdica y/o medicinal. Por supuesto, a estos parámetros hay que añadir los propios del buen cultivo: buen sustrato, nutrición adecuada, riego, etc.
Influencia de la latitud y la luz ultravioleta
Para poder llegar a conclusiones acertadas vamos a fijarnos en el cannabis que se da de forma natural en nuestro planeta. Vamos a comenzar con la latitud.

Todos sabemos que la marihuana con mayores niveles de THC son las sativas. ¿Por qué sucede esto y qué es el THC? En efecto, las sativas son Cannabis sativa L. subespecie sativa y se da en los trópicos y entre los paralelos 30 norte y sur. ¿Qué tiene este espacio de la Tierra que hace que la marihuana sea tan potente en THC? La luz ultravioleta. Esta luz es invisible para el ojo humano pero es parte del espectro luminoso. Y de hecho, es peligrosa ya que es muy fácil quemarse tras una breve exposición. A las plantas les sucede lo mismo. La radiación UV podría matarla. Sin embargo, el cannabis tiene una forma natural de protegerse contra ella. Concretamente a través de la producción de un cannabinoide llamado THC. El THC es la única manera que tiene el cannabis de protegerse contra el exceso de UV. Por lo tanto, cuanto mayor sea la exposición a la luz ultravioleta de la planta, mayores serán sus niveles de THC.
El papel del estrés en la producción de THC
Pero también podemos enfocar este hecho desde otro prisma: el estrés. Todo aquello que haga sufrir a la planta produce estrés, y el estrés hace aumentar el porcentaje de THC del cannabis. Por esta razón, hay plantas que, a pesar de crecer más arriba del paralelo 30 norte, tienen también altos niveles de THC. Por ejemplo, las Kush, las Rojo Líbano o las Marruecos Rif. Son plantas que crecen en valles ubicados entre montañas altas. No os dejéis engañar por la palabra “valle” ya que estos éstos se encuentran ubicados a altitudes de hasta 3.000 metros. Por lo tanto, además de que a estas alturas la luz UV es mayor, también el frío nocturno es una fuente importante de estrés. Por lo tanto, ¿cómo se defienden estas matas? Produciendo mayores porcentajes de THC.
Relación entre altitud y potencia del THC
En Cannabis Magazine ya hemos comentado en dos ocasiones una anécdota que creo ilustra perfectamente esta situación. No queremos publicar lo ya publicado anteriormente pero creo que dedicar unas pocas líneas a este tema será de gran utilidad para constatar lo expuesto. Me refiero a un dato que en su día nos explicó el propietario de un gran banco de semillas. Explicaba que él tenía dos grandes plantaciones en su Suiza natal. Una estaba a 600 metros de altitud y la otra en la montaña, a 1.300 metros. La primera le proporcionaba más cantidad de hierba mientras que la segunda, la ubicada a mayor altitud, le daba menos cantidad pero más potencia. Es decir: más THC. ¿Por qué? Sencillamente porque este cultivo estaba sometido a dos tipos de estrés: el frío y más radiación UV.
Vamos a extrapolar estos datos al cultivo de marihuana medicinal. Como ya hemos dicho, a mayor altitud mayores niveles de THC. Pero, ¿cuánto exactamente? ¿Sabemos a ciencia cierta la relación entre altitud y THC? Sí que se sabe. Concretamente, por cada 300 metros de altura, nuestras matas producirán un 10 % más de THC. Personalmente he cultivado la misma variedad a nivel del mar (Málaga) y en la sierra de la Comunidad de Madrid (900 metros de altitud). La variedad en concreto tiene, cultivada en indoor, un 5 % de THC. Cultivada en Málaga, a nivel del mar, es decir, a 0 metros de altitud, sigue dando un 5 % de THC. Pues bien, cuando la cultivo a 900 metros de altura, en vez de un 5 % de THC, la mata me da hasta un 20 % más de este cannabinoide. Es decir, tiene un 7 % de THC en vez de un 5 %. Por lo tanto, este dato es de lo más interesante, tanto para los que buscan marihuana de gran potencia como para los que, como yo, buscamos marihuana más suave y con más CBD.
Efectos del alto contenido de THC y la revolución del CBD
“El crack del cannabis”

En la actualidad, los nuevos sistemas de extracción de resina están logrando productos con prácticamente un 100 % de THC. No es cuestión de ponerse moralista en este tema, pero son muchos los que opinan que niveles tan elevados son incluso peligrosos para la salud. En Estados Unidos, al BHO se lo conoce como “el crack del cannabis”. Nosotros no vamos a decantarnos en uno u otro sentido, pero eso sí aconsejamos prudencia. Fumar unas caladas de un porro hecho con BHO puede llegar a ser demasiado psicoactivo. Hace poco, en una reunión con amigos, me encontré un porro sin encender. No sé por qué di por hecho que se trataba de marihuana normal. Le di dos o tres caladas y tuve que ir a trabajar tres horas más tarde porque apenas me podía mover del colocón.
El cannabis hasta el año 2000 y después
Hasta los años noventa, las marihuanas más potentes que se encontraban en el mercado, no pasaban de un 15 % de THC. ¡Que ya está bien! Eran las sativas que provenían de Tailandia, México, Colombia y algún otro lugar del trópico.
Una década antes, los breeders californianos ya habían comenzado a hibridar las semillas de cultivares provenientes de los altos valles del Hindu Kush (índicas puras) con las potentes sativas mencionadas. Lo hacían porque querían acortar los tiempos de floración y, además, el placer de crear nuevas genéticas. Pensad que sólo unos pocos años antes habían aparecido las lámparas de HPS (sodio) y/o haluros metálicos. A través de la hibridación y de la selección genética mediante clones, comenzaron a aparecer variedades con hasta un 30 % de THC.
Pensad que, hasta ese momento, las genéticas más potentes tenían un 15 % de THC mientras que las “normales” no pasaban de un 5 o un 7 % de este cannabinoide; y creedme, nos parecía más que aceptable. Y es que un 7 % de THC está muy bien. El efecto es muy agradable pero sin llegarte a tumbar.

El cannabis que cultivamos en interior tiene las condiciones óptimas de cultivo. Por lo tanto, salen plantas muy sanas y muy productivas. Pero, al no haber experimentado el menor estrés, sus niveles de THC son “bajos”. Y lo entrecomillo porque son bajos para lo que se espera la mayoría de los cultivadores de hoy en día que buscan conseguir, al menos, un 25 % de THC o más. Los cultivadores californianos, que son los más expertos, utilizan, junto a sus lámparas de sodio, otras de UV. Cada maestrillo tiene su librillo, y estos artesanos del cultivo óptimo guardan en el más estricto secreto sus parámetros de cultivo con luz UV. Algunos encienden estas bombillas cada X horas, otros un día sí y otro no. Pero lo cierto es que es difícil encontrar información fiable al respecto ya que estos cultivadores son profesionales que presentan sus muestras a las copas de mayor prestigio y viven de sus resultados. Sea como fuere, lo cierto es que introducen lámparas de UV para que sus plantas produzcan niveles mucho más altos de THC para protegerse de este estrés, de esta agresión que supone la luz UV.
Equilibrio y nuevas tendencias en el cultivo de cannabis
Acción y reacción
Tras años buscando cómo aumentar los niveles de THC, y probablemente gracias a los procesos de legalización iniciados en Estados Unidos, muchos usuarios y breeders han comenzado a descubrir las bondades del CBD; y lo cierto es que es un auténtico milagro medicinal. Te hace sentir muy bien, se utiliza medicinalmente e incluso se han demostrado sus propiedades nutritivas. El CBD ha sido la gran revelación del sector cannábico. En la última Spannabis me encontraba trabajando como intérprete de inglés para un banco con el que trabajo desde sus comienzos. Sólo un año antes, de cada diez angloparlantes a los que atendía, al menos siete estaban interesados en los niveles de THC de nuestras genéticas. En la última edición se han invertido los números. De cada diez potenciales clientes, al menos ocho se interesaban, exclusivamente, por los niveles de CBD. Este cannabinoide está resultando revolucionario, e intuyo que apenas hemos comenzado a vislumbrar su potencial.
Equilibrio entre THC y CBD
Somos muchos los que, en alguna ocasión de nuestras vidas, hemos tenido un mal viaje consumiendo genéticas con alto contenido en THC. Personalmente, en Kenia, pleno trópico, tras fumar unas tres caladas de bhangui, tuve un efecto tan próximo al LSD que creí que iba a acabar teniendo un problema de corazón. El bhangui es una sativa con mucho THC y casi nada de CBD para compensar el efecto. Si tuviera algo más de CBD, el viaje estaría equilibrado. Pero al no tener casi nada, mi organismo comenzó a experimentar las taquicardias típicas de los niveles demasiado altos de THC. Creedme que fue una muy mala experiencia y, de hecho, estuve cinco años sin fumar. Cuando volví a hacerlo, lo hice con una genética rica en CBD y pude volver a experimentar todos los placeres del cannabis. ¡Hay que ser prudentes con los niveles demasiado altos de THC!

No hace mucho recibí un mail de un ingeniero que tenía 33 años y dos hijos de 5 y 3 años. Me preguntaba por alguna genética que fuera suave, ya que no se atrevía a cuidar a sus dos hijos estando demasiado colocado. Le recomendé una índica de un 5 % de THC y un 4 % de CBD. ¡Me lo agradeció eternamente!
El cultivo de genéticas CBD-rich
CBD-rich
Personalmente cultivo y fumo (en vaporizador) genéticas CBD-rich. Es decir, genéticas con altos contenidos en CBD. Mi preferida tiene un 10 % de THC y lo mismo de CBD. Además, las cultivo a nivel del mar con lo que me aseguro de que ese 10 % de THC no aumenta. Desde que tuve aquel mal viaje (que por cierto, le sucede a mucha gente), el exceso de THC me produce un viaje introspectivo, con taquicardia y algo de paranoia. Pero sobre todo, introspectivo. No me permite disfrutar de una buena compañía. Simplemente me quedo callado, dándole vueltas a mis problemas y luchando con mis demonios.
Por último, recordar que el cultivo orgánico produce matas más equilibradas en THC y CBD. La hidroponía nos permite aumentar los niveles de THC, pero incluso los más acérrimos defensores del THC han comprobado que en el perfecto equilibrio está la virtud.
Preguntas frecuentes
P: ¿Qué factores influyen en la producción de THC en las plantas de cannabis?
R: La exposición a la luz ultravioleta y el estrés ambiental, como el frío y la altitud, aumentan la producción de THC en las plantas de cannabis.
P: ¿Cómo afecta la altitud a los niveles de THC en el cannabis?
R: Por cada 300 metros de altitud, las plantas pueden producir un 10 % más de THC.
P: ¿Qué es el THC y cómo se relaciona con la protección de las plantas de cannabis?
R: El THC es un cannabinoide que ayuda a las plantas de cannabis a protegerse de la radiación ultravioleta.
Acerca del autor

Manu Hunter
Periodista cannábico con un estilo desenfadado pero siempre riguroso. Cuenta historias que prenden, informan y desmontan mitos, acercando la cultura cannábica al mundo con frescura y credibilidad. ¡Donde hay humo, hay una buena historia!
















