Más de 40 trabajadores salen del ERTE gracias al inicio de la producción legal de marihuana en Garray
Hay noticias que huelen a tierra húmeda, a renacer lento pero firme. En el corazón de la provincia de Soria, donde las cifras del paro y la despoblación se han instalado con la testarudez de una nevada de enero, una iniciativa empresarial empieza a brotar con fuerza. No se trata de turismo rural, ni de energías renovables. Se trata, sorprendentemente, de cannabis. Legal. Medicinal. Y con futuro.
La empresa Ondara Directorship ha puesto en marcha su primera plantación de cannabis sativa con fines médicos en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) de Garray. Lo ha hecho tras recibir la autorización definitiva de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) a principios de julio. Con ello, la compañía inaugura una nueva etapa para el tejido industrial de la zona… y para más de 40 trabajadores que hasta ahora estaban en situación de ERTE.
Un primer lote que marca el camino
En esta primera fase, Ondara ha producido su primer lote de cultivo a partir de plantas madre clonadas, lo que permite replicar genéticamente ejemplares de alta calidad para asegurar consistencia y eficacia en los tratamientos médicos a los que se destinará. Un pequeño paso técnico, sí, pero con enormes implicaciones simbólicas: el proyecto arranca, y lo hace en serio.
El proceso, cuidadosamente diseñado bajo los criterios de las Buenas Prácticas Agrícolas y de Recolección (GACP), no solo sirve para comenzar la producción, sino para probar todos los sistemas en condiciones reales y formar al personal que irá reincorporándose progresivamente a la actividad.
Está previsto que en los próximos días se produzca un segundo lote de cultivo, también con fines de verificación técnica. Porque aquí, nada se deja al azar: la trazabilidad y la estandarización son requisitos clave para lograr las futuras certificaciones EU-GMP, necesarias para operar con garantías en mercados regulados de cannabis medicinal.
De los ERTE a los invernaderos
Pero más allá de la técnica, el dato humano es el que emociona. Más de 40 trabajadores —muchos de ellos con perfiles técnicos agrícolas y científicos— estaban hasta ahora en una especie de paréntesis laboral. Con la luz verde del proyecto, se inicia su reincorporación progresiva, empezando por perfiles estratégicos como el manejo integrado de plagas.
Eso sí, la reactivación total depende de una segunda resolución de la AEMPS que permita ampliar la cantidad de cultivo autorizado para los próximos doce meses. De ella depende que se logre una capacidad de producción estable, sostenida y rentable. Si llega esa autorización, se espera que el grueso de la plantilla esté plenamente activa a partir de septiembre.
Cannabis legal como motor rural
La iniciativa de Ondara no es solo una buena noticia para sus empleados. Es un símbolo potente de que el medio rural puede albergar industrias innovadoras, reguladas, y perfectamente alineadas con la ley. Esta planta, tantas veces estigmatizada, se convierte aquí en una oportunidad de desarrollo económico, empleo cualificado y arraigo.
La compañía insiste en su compromiso con Soria y con un modelo industrial sostenible y especializado. Su objetivo: convertirse en un referente nacional en el suministro de flor seca de cannabis medicinal, destinada exclusivamente a laboratorios y distribuidores autorizados.
Y mientras el debate político sigue girando en torno a la legalización del cannabis, en Soria ya florece una certeza: con planificación, regulación y compromiso, incluso las tierras más olvidadas pueden volver a sembrar futuro.
Acerca del autor

Manu Hunter
Periodista cannábico con un estilo desenfadado pero siempre riguroso. Cuenta historias que prenden, informan y desmontan mitos, acercando la cultura cannábica al mundo con frescura y credibilidad. ¡Donde hay humo, hay una buena historia!




















