Por Alex Kafiristan desde Multaspordrogas.com

CND56

Imagen de UNODC

Hace dos semanas tuvo lugar la reunión anual de la Comisión de Drogas Narcóticas de la ONU en Viena. Este meeting tenía especial relevancia tras las políticas aperturistas adoptadas por Uruguay, Colorado y Washington en el último año. Pese a que la postura de la ONU sigue siendo bastante inmovilista –defiende la despenalización del consumo y el enfoque sanitario−, lo más interesante han sido las intervenciones de muchos países e instituciones que han exigido cambios sustanciales en los acuerdos internacionales para, sobre todo, acabar con el narcotráfico.

Unos días antes de la convención, el director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), Yury Fedotov, salió a la palestra asegurando que “el sistema de control internacional de drogas no había fracasado” y que “lo más peligroso de la marihuana era que es una droga puente hacia otras sustancias. La legalización no es la solución al problema de las drogas”, añadió en referencia a Uruguay.

Sin embargo, uno de los últimos informes de la misma oficina a la que pertenece Fedotov, la ONUDD,  recuerda que el objetivo “no es librar una guerra contra las drogas sino proteger la salud física y moral de la humanidad” y sostiene que los tratados de combate al comercio y consumo ilícito de drogas “no pueden interpretarse como justificación, y mucho menos como exigencia de un régimen prohibicionista”.

Drug Trafficking in the AmericasTráfico de drogas desde latinoamérica

Alrededor de 200.000 personas mueren anualmente a consecuencia del uso indebido de estupefacientes, mientras que el comercio clandestino de drogas genera aproximadamente 230.000 millones de euros al año, según datos de David Dadge, portavoz de ONUDD en Viena. Esta es la primera vez que el principal órgano mundial que combate al narcotráfico se distancia con tanta claridad de la estrategia de guerra contra las drogas impulsada por los EEUU en las últimas décadas.  Resulta paradójico que ahora sea EE.UU. o al menos dos de sus Estados los que propongan alternativas en forma de legalización.

Este leve giro de ONUDD demuestra que la ONU prefiere ahora el enfoque centrado en la salud, tras constatar que produce resultados más efectivos: “Por cada dólar que se invierte en prevención se ahorran como mínimo 10 dólares en costos futuros en servicios sociales y sanitarios”, dice el informe.  La postura de la ONU se puede resumir en un apoyo abierto a la despenalización del consumo, pero no a la legalización de la producción y el comercio.

Marcha_despenalizacion_Buenos_Aires_mayo_2010Manifestación a favor de la despenalización en Buenos Aires. Foto de analistas independientes

Los gobiernos latinoamericanos fueron los que se mostraron más osados en sus intervenciones pidiendo explícitamente un cambio en la política internacional sobre drogas: “Las políticas sobre las drogas no pueden cambiar al ritmo del telégrafo, cuando los problemas cambian a la velocidad de internet”, sostuvo el ministro colombiano de Justicia, Alfonso Gómez Méndez. Los representantes de Guatemala pidieron a su vez “un enfoque con énfasis a la salud pública y a los Derechos Humanos”, mientras que Ecuador estimó que el modelo establecido hace 50 años −una reducción de la producción para aumentar así los precios y desalentar a los consumidores− había fracasado. “Queremos intentar una nueva experiencia. No queremos decir que Uruguay es el ejemplo a seguir, pero para nosotros se trata de la respuesta más apropiada. Si en seis o siete años nos damos cuenta de que no era la mejor política, la cambiaremos”, afirmó el representante de la delegación uruguaya, Diego Canepa.

Mientras tanto, el informe del Transnational Institute (TNI) ‘Auge y declive de la prohibición del Cannabis’ (un recorrido histórico sobre la legislación y la política internacional prohibicionista cannábica), que fue entregado a los miembros de la CND, afirma rotundamente que el modelo internacional prohibicionista ha fracasado. Éstos son algunos de sus puntos clave:

Dudas sobre los tratados

uruguayFoto de Cadena Ser

Uno de los primeros estudios exhaustivos sobre el cannabis, cuya base científica no ha sido probada como falsa, fue el Hemp Commission Report de 1894. Aquel informe sostenía que el uso moderado de la hierba no produce efectos dañinos para la mente. Este informe fue ignorado por la Liga de las Naciones y luego la ONU durante al menos cinco décadas. Mientras tanto, por razones más políticas que científicas, creció la preocupación sobre el cannabis: en 1912 fue mencionado en la Convención Internacional del Opio y desde entonces se puso poco a poco  bajo control internacional hasta que en 1961 se firmó la Convención Única sobre Estupefacientes.

Hay muchas dudas sobre la base científica de la Convención Única, que es hoy día el instrumento principal del sistema de control de drogas de la ONU. El informe del TNI explica que en la Convención el cannabis fue condenado como una droga con propiedades particularmente peligrosas y un valor terapéutico casi nulo, sin que pasara por “una revisión científica por parte de expertos de la OMS”, requisito indispensable para la inclusión de cualquier sustancia psicoactiva en los parámetros de control de drogas”.
La Convención estableció que la abolición de su uso, la resina, los extractos y las tinturas del cannabis para propósitos no médicos debía darse en un máximo de 25 años. A este instrumento luego se sumaron la Convención de Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas, en las que se incluyeron restricciones a los componentes activos del cannabis y se estableció como un crimen el cultivo, comercio y posesión del mismo. La ONUDD ha afirmado que esos tres tratados deben ser reinterpretados.

Coffee shops y otros dilemas

coffe-shop

Foto de marihuanainforma

Según el informe, el prohibicionismo ha incrementado el consumo y la popularidad del cannabis y ha provocado impactos negativos en la salud pública y la aparición de mercados criminales que soportan al crimen organizado y la corrupción. También han surgido otras alternativas alejadas de la legislación internacional como los coffee shops o los clubes de consumo.

A partir de 1970, pese a que EE.UU. actuaba como principal impulsor del prohibicionismo internacional, y aunque Nixon introdujese el Acta de Control de Sustancias —que ponía al cannabis al nivel de la heroína y prohibía su uso recreacional en el país—, varios estados despenalizaron la posesión para uso personal. Más tarde se extendió el uso de la marihuana para fines médicos y recreativos. Actualmente EE.UU. cuenta con 21 donde la marihuana medicinal es legal y 14 que la han despenalizado para uso recreativo.

La despenalización del consumo de cannabis desembocó en los coffee shops holandeses y más tarde en los clubes de cannabis españoles y belgas.  Uruguay es el ejemplo más revolucionario. El modelo estatal de regulación del mercado de cannabis, que allí ha sido aprobado, es, según el TNI, el mayor desafío al régimen de control de drogas de la ONU en toda su historia.

¿Reformar los tratados?

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foto de 2bp

Para reformar los tratados sería necesario un consenso entre los estados miembros, algo bastante complicado de lograr teniendo en cuenta las diferentes posiciones y las fracturas patentes en el status quo que representan las iniciativas uruguayas y estadounidenses.  Pese a todo, el informe contempla algunas opciones para un cambio de enfoque.

Martin Jelsma, el coordinador del programa Drogas y Democracia del TNI explicó en Viena que “el desafío a medio plazo es explorar opciones para modificar las obligaciones de países individuales o grupos. Existe la posibilidad de que algunos países puedan adoptar otras políticas respecto al cannabis sin dejar de lado sus obligaciones en relación con las otras partes de la Convención. En el caso del cannabis, un grupo de países afines podría discutir esa posibilidad”.

Para Jelsma, este encuentro “sirve para demostrar que el consenso de Viena ya no existe y que la Asamblea General prevista para 2016 en Nueva York debe debatir abiertamente políticas alternativas e incluso revisar el sistema completo de control de drogas de la ONU con sus respectivos tratados y agencias”.

Con la info de El País, IPS News y el espectador

Fuente Multaspodrogas.com