Narcosis por nitrógeno: un fenómeno en el buceo

Fotografías: Manuel Díez Sánchez

En el presente artículo para Cannabis Magazine, abordaremos la narcosis por nitrógeno o borrachera de las profundidades, un curioso fenómeno que aqueja a los aficionados al buceo. Para ello, realizaremos una pequeña entrevista a Manuel Díez Sánchez –practicante avanzado de este deporte– y completaremos el reportaje aportando el pormenorizado desglose de los síntomas de la narcosis nitrogenada que, al efecto, ofrece el blog de buceo (ACUBLOG) de la asociación ACUC. Muchas gracias a ambas partes por la interesante información que nos han brindado.

Entrevista sobre la narcosis por nitrógeno

¿Qué es la narcosis por nitrógeno?

La narcosis por nitrógeno es una alteración del estado de conciencia que se produce de manera natural en la práctica del buceo a partir de los 30 o 35 metros de profundidad.

¿Por qué se produce?

Lo que sucede es que el nitrógeno no es expulsado por el organismo y empieza a acumularse en los tejidos, produciendo una especie de borrachera.

¿Se produce siempre que se bucea a esas profundidades?

Narcosis por nitrógeno detalle 1

En efecto, es una cuestión de profundidad, a medida que bajas llega un punto en que te da sí o sí. No es que sea algo matemático, sino que de los 35 metros en adelante se produce. A distintos buceadores les puede dar a diferentes profundidades e incluso a un mismo individuo un día le dará a 35 y otro a 40, pero lo dicho: si sigues bajando te da.

¿A ti te ha dado?

Por supuesto. De hecho, ya a la hora de hacer el curso avanzado de buceo mi instructor se encargó de que la experimentara para que me familiarizara con ella.

¿Eso forma parte expresa de las enseñanzas oficiales del curso avanzado?

No forma parte expresa. Es decir, se realiza buceo profundo pero no se busca específicamente que el alumno tenga una narcosis.

¿Y cómo se ocupó tu instructor de que la sintieras?

Simplemente me bajó lo suficiente para que lo hiciera. Como digo, es una cuestión de profundidad. A medida que bajas, si continúas haciéndolo la vas a sentir sí o sí. Así que me bajó hasta que la tuve.

¿Y por qué se tomó el interés de que la tuvieras?

Narcosis por nitrógeno detalle 2

Porque la narcosis por nitrógeno puede afectar muy gravemente a la seguridad en el buceo, por lo que aprender a identificarla y a reaccionar competentemente ante ella es vital. Así que me dijo: “vamos a empezar a bajar y a bajar… y en el momento en que sientas que estás empezando a percibir y a encontrarte de una manera distinta, rápidamente me avisas. Entonces nos vamos a quedar ahí dos o tres minutos y subiremos. Así, si alguna vez buceando te diera una narcosis podrás darte cuenta de que la estás sufriendo y podrás reaccionar a tiempo”.

¿Después del curso te ha dado muchas veces… o bueno, alguna?

Sí, claro, pero vamos a ver, normalmente en el buceo no bajas a tanta profundidad porque habitualmente las cosas no están tan profundas. En el buceo recreativo sueles rondar los 20, 25 o 30 metros como mucho, a no ser que haya, por ejemplo, un pecio, un barco hundido y entonces bajes más. Personalmente, la vez que más profundo he bajado ha sido este año, hace unos meses, en el Cenote Angelita, en el que he bajado hasta 55 metros, que es una burrada.

¿Y alguno de los que ibais tuvo narcosis en esa inmersión?

Claro, bajando a 55 metros te da seguro.

Experiencia personal en el Cenote Angelita

Ok. Cuéntame.

Los cenotes son, por así decirlo, piscinas naturales formadas hace millones de años en la selva y constituyen la puerta de entrada al sistema de ríos subterráneos más grande del mundo. El Cenote Angelita está en la Península de Yucatán (México). A la profundidad de 32 metros, aproximadamente, tiene una nube de compuestos de azufre que al bucear traspasas hasta dejarla por encima de ti. Entonces, el guía que venía con nosotros nos decía: “vamos a bajar y a traspasar esta nube. Vamos a bajar hasta 50 metros, vamos a estar allí y vais a notar el ciego, vais a notar la borrachera… cuando estéis abajo mirad hacia arriba, vais a tener la nube de azufre por encima de vosotros y fijaos en las burbujas que soltáis al respirar como van rompiendo la nube”. Y claro, fue un flipe.

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Sigue contándome. ¿Cómo es ese ciego?

Narcosis por nitrógeno detalle 3

Es una borrachera. En principio tampoco es que sea nada del otro mundo. Puedes tener la sensación de estar muy a gusto y esas cosas, pero claro, también puede ir a más: puedes sentirte fundido con el agua, en comunión con los peces, puedes llegar a pensar que no te hacen falta las aletas, la botella… llegar a pensar que tu medio es el acuático y que no necesitas nada para vivir y moverte en él.

Entonces, puede derivar en comportamientos auténticamente delirantes…

Exacto. Recuerdo que un compañero me comentaba una vez que estando buceando con otros cuatro amigos de repente uno de los del grupo se giró y se puso a bucear a toda velocidad en dirección contraria a la que llevaban todos porque se había vuelto medio loco y tuvieron que ir a rescatarle.

¿Y qué hay que hacer cuando te da?

Cuando tienes narcosis lo único que tienes que hacer es subir un poco, entonces el nitrógeno que tienes acumulado en tu cuerpo –que es lo que está produciendo la borrachera– como hay menos presión ya puede salir de tu cuerpo y se te pasa la narcosis.

¿Una vez pasada vuelves a bajar o lo mejor es salir?

Hombre lo mejor es que salgas, porque si bajas te volverá a dar y, además, por otras cuestiones relacionadas con el buceo no es conveniente andar subiendo y bajando… cambiando de profundidad.

Síntomas habituales de la narcosis nitrogenada

Los síntomas más tenues son detectables a profundidades tan someras como los quince metros, profundidad a la que bajan los buceadores casi desde sus inicios como practicantes. Lo primero que se sufre es la pérdida del pensamiento abstracto complejo. Esta pérdida se sufre a muy baja cota. Como ejemplo, el buceador necesita leer el reloj para saber qué hora es. No es suficiente un fugaz vistazo.

Narcosis por nitrógeno detalle 4

Incapacidad para la multiatención: el buceador no puede prestar atención a varias tareas simultáneamente, sino de una en una. La capacidad de velocidad de cambio de atención de una a otra tarea disminuye con la profundidad.

A más profundidad, a partir de unos treinta metros, pueden ocurrir: sensación de ligereza mental, aumento de la confianza en sí mismo, pérdida de la capacidad para el razonamiento fino y euforia discreta o sensación de encontrarse bien.

Hasta aquí son síntomas que vamos a llamar de narcosis, pero no de borrachera pues no implican una pérdida de control tan grave. A medida que los síntomas se agravan, bien porque permanezcamos a esa profundidad de riesgo o bien porque descendamos más, los síntomas merecen estar en una descripción aparte por tratarse de estados que comprometen seriamente la seguridad del buceador y por lo tanto su vida.

Síntomas habituales de la borrachera de las profundidades

Se pueden sufrir unos síntomas de los descritos y otros no, o una mezcla de síntomas que aquí figuran por separado:

  • Jovialidad y charlatanería (habla solo): quizá algo de mareo o vértigo, pero agradable, euforia, sensación de desequilibrio, el buzo se mueve anárquicamente. Sensación de liberación, de despegue del mundo exterior, fijación de ideas y de palabras con gran acentuación del diálogo interior.
  • Razonamiento extraviado y caos de ideas: el buceador no retiene un pensamiento de forma consciente. Puede fijarse una idea, pero absurda y de carácter esquizofrénico. Por ejemplo, se refiere en el anecdotario popular que algún buzo se ha quitado el regulador de la boca a 50 metros para tratar de metérselo en la boca a un pez.
  • Visión túnel: ya el hecho de llevar máscara de buceo y el fenómeno de la refracción provoca la visión túnel (pérdida de visión periférica), pero la borrachera acentúa más este problema y además se presenta en cámara hiperbárica, donde ni hay máscara de buceo ni refracción alterada.
  • Irracionalidad del comportamiento: el buceador puede creerse en un medio o situación distinta. Incapacidad para realizar labores sencillas, aunque el buzo puede creer que las está haciendo. Despreocupación por la propia seguridad y respuesta muy retardada a señales y estímulos.
  • Atención errática, pérdida de la memoria inmediata (amnesia inmediata): el buzo no sabe lo que acaba de hacer. Descoordinación de movimientos, dispersión y viscosidad mental, ralentización de la ideación, desinterés y fuga de ideas. Desequilibrio del ánimo que se puede traducir en euforia, irritabilidad o ansiedad. La sensibilidad superficial y la profunda disminuyen, aumentando el umbral del dolor.
  • Risa incontenible y conducta histeroide: por el contrario, en vez de risa incontenible el buceador puede sufrir llanto incontenible con una pena histeroide. Uno u otro estado parece depender de cómo haya evolucionado la inmersión antes de entrar en la borrachera, si el buceador ha estado preocupado o ha estado haciendo una inmersión satisfactoria.

Todos los síntomas desaparecen al disminuir la presión y queda una amnesia que hace que el buceador no recuerde casi nada. Pero, como vemos, las alteraciones mentales son tan graves que el buceador no subirá por sí mismo, por lo que le conducirán irremisiblemente al ahogamiento si no recibe ayuda para el ascenso. El buceador afectado no percibirá los síntomas ya que antes de que se presenten habrá sufrido la total pérdida de la capacidad de autoanálisis.

Hay otros síntomas y efectos más acusados analizados en cámara hiperbárica y a más presión, como alteraciones psíquicas y motoras mucho más graves: excitación, estado maníaco con agitación y gritos, alucinaciones de levitación y pulsación del entorno, como las producidas por el LSD, alucinaciones sonoras y estupor catatónico, hasta que sobreviene el coma y la muerte (no se ha llegado tan lejos en experimentos con humanos en cámara hiperbárica, para nuestra tranquilidad), pero los hemos separado para describir arriba los que generalmente se han observado en inmersión.

Referencias

“Narcosis nitrogenada o borrachera de las profundidades”, 22/07/2016: https://goo.gl/rtDEpS.

“Buceo profundo, la borrachera de las profundidades”, 09/08/2016: https://goo.gl/aLz8yn.


Preguntas frecuentes

P: ¿Qué es la narcosis por nitrógeno?
R: La narcosis por nitrógeno es una alteración del estado de conciencia que se produce de manera natural en la práctica del buceo a profundidades de 30 o 35 metros o más.

P: ¿Por qué se produce la narcosis por nitrógeno?
R: Ocurre porque el nitrógeno se acumula en los tejidos del buceador, produciendo efectos comparables a una borrachera.

P: ¿Cómo se puede manejar la narcosis por nitrógeno?
R: Al experimentar narcosis, lo recomendable es ascender un poco para permitir que el nitrógeno se disperse y reducir sus efectos.

Acerca del autor

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Eduardo Hidalgo

Yonki politoxicómano. Renunció forzosamente a la ominitoxicomanía a la tierna edad de 18 años, tras sufrir una psicosis cannábica. Psicólogo, Master en Drogodependencias, Coordinador durante 10 años de Energy Control en Madrid. Es autor de varios libros y de otras tantas desgracias que mejor ni contar.