Desde hace siglos, la humanidad ha mirado a la bóveda celeste observando los movimientos de los cuerpos astrales. Aunque a día de hoy no existen estudios científicos reputados que demuestren la influencia lunar sobre los cultivos, son muchos los agricultores y hortelanos que siguen las pautas de este conocimiento ancestral. La observación y la experiencia constituyen la base de este saber, que se ha expuesto con mayor o menor profundidad en diversos libros. Muchos cannabicultores son defensores de este método de cultivo, por lo que en las siguientes líneas expongo sus fundamentos.

Movimientos y fases lunares

La Luna es el único satélite natural del planeta Tierra y lleva a cabo tres tipos de movimiento. En primer lugar, rota sobre su propio eje; en segundo lugar, orbita alrededor de la tierra y, por último, dado que la tierra gira alrededor del Sol, la Luna también. Nuestro satélite natural tarda lo mismo en dar la vuelta sobre sí mismo que en torno a la Tierra, por lo que siempre vemos la misma cara de la Luna.

No obstante, el movimiento que realmente se toma en consideración a la hora de cultivar es el segundo, o sea, su traslación en torno a la Tierra. La Luna tarda 27 días en dar una vuelta completa a nuestro planeta, en los cuales varía su posición en la bóveda celeste debido al ángulo de inclinación de su órbita. Durante 14 días, la luna asciende, elevándose en el cielo cada día un poco más y, cuando alcanza el punto más alto, vuelve a descender durante 14 días. A este movimiento se le conoce con el nombre de revolución lunar periódica o sideral y sus fases son la luna ascendente y descendente. No hay que confundirlas con creciente y menguante, ya que la luna puede ser perfectamente ascendente y menguante o viceversa.

Influencia lunar detalle 1

Sin embargo, dado que tanto la Tierra como la Luna están en movimiento, nuestro satélite natural tarda 29 días y medio en volver a ocupar la misma posición relativa respecto al Sol. Es a este periodo, a lo largo del cual cambia la iluminación del disco lunar, al que se conoce como a un mes lunar. En luna nueva, la parte iluminada de la Luna queda en oposición a la Tierra porque ésta se sitúa entre nuestro planeta y el Sol; por ende, no es visible desde nuestra posición. Tras el novilunio, empieza la fase de luna creciente y el tamaño del disco lunar va aumentando de forma progresiva hasta llegar a completarse en luna llena. A mediados de esta fase, podemos ver iluminada la mitad del disco lunar, que es cuando se dice que la Luna está en cuarto creciente. Tras el plenilunio, el tamaño del disco lunar empieza a disminuir, comenzado la fase de luna menguante. A mitad de esta fase, tiene lugar el cuarto menguante, viéndose iluminada la otra mitad del disco lunar. A este movimiento se le conoce con el nombre de revolución lunar sinódica.

La órbita que la Luna describe en torno a la Tierra es elíptica, por lo que la distancia del satélite respecto a nuestro planeta varía a lo largo de su movimiento de traslación. El momento en que la Luna se encuentra más cercana a la Tierra se conoce con el nombre de perigeo. Por el contrario, cuando está en el punto más lejano, se dice que se halla en apogeo.

El plano de la órbita lunar está ligeramente inclinado respecto al de la órbita terrestre alrededor del Sol. Al momento en que la Luna se sitúa en el punto en que se cruzan ambas órbitas se le conoce con el nombre de nodo lunar.

Influencia de la fases y movimientos lunares en los cultivos

Los partidarios de cultivar según la influencia lunar tienen en consideración cada uno de estos movimientos para planificar sus cultivos porque, según este saber ancestral, las distintas fases favorecen más a unas tareas u otras. Además, también tienen en cuenta los ritmos solares y diarios, así como la posición de las Luna ante las constelaciones zodiacales.

Al igual que la Luna, el Sol también varía su altura en la bóveda celeste a lo largo del año, siguiendo una trayectoria descendente después del solsticio de verano y ascendente tras el de invierno. Debido a esta influencia solar, la primavera es una época cuya energía es ideal para el desarrollo de las partes aéreas y el crecimiento de las plantas. Por esta misma razón el otoño es una estación que favorece la actividad subterránea. Esta influencia energética se presentaría también durante las fases lunares ascendente (primavera lunar) y descendente (otoño lunar). Asimismo, los ritmos diarios hacen que la mañana sea un periodo ideal para lo relacionado con el desarrollo vegetativo y las partes aéreas de las plantas, mientras que la tarde favorece la actividad subterránea.

Influencia lunar detalle 2

Finalmente, queda mencionar que esta forma de cultivar también toma en consideración el paso de la Luna ante las constelaciones zodiacales. Éstas son un anillo de 12 constelaciones (13 en astronomía) ante las que se ven pasar, desde nuestro planeta, los cuerpos celestes. La astrología atribuye a estas constelaciones una fuerza elemental que también influiría sobre los cultivos. Cuando la luna se halla ante una constelación de fuego (Aries, Leo y Sagitario) se ve favorecida la producción de frutos y semillas; cuando está ante constelaciones de aire (Géminis, Libra y Acuario), la producción floral se ve beneficiada; si se encuentra ante constelaciones de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis), la actividad se concentra en las hojas y, cuando pasa ante constelaciones de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio), el entorno radicular recibe mayor energía.

Para el caso que nos ocupa, el cultivo de marihuana, debemos llevar a cabo cualquier actividad durante los “días flor”. Es decir, cuando la Luna esté ante constelaciones de aire, será el momento ideal para cualquier labor de cultivo porque se ve favorecida la producción floral. Además, también debemos tener en cuenta la influencia de las fases lunares y de los ritmos diarios. En las siguientes líneas, explico qué hay que considerar según la tarea a llevar a cabo.

Consideraciones para actividades específicas de cultivo

En primer lugar, el momento ideal para germinar dependerá de las constelaciones ante las que se halle la Luna, siendo ideal hacerlo por la mañana, en días flor y luna creciente. Si nos es posible, lo haremos también en luna ascendente, aunque dando menos prioridad a este aspecto, ya que lo más importante en este caso es germinar antes del mediodía y en días flor.

En segundo lugar, el mejor periodo para plantar y trasplantar es la luna descendente, que favorece la actividad subterránea. Llevaremos a cabo estas actividades por la tarde preferentemente y en días flor si es posible. Si necesitamos abonar previamente la tierra o sustrato donde vayamos a trasplantar nuestro cultivo, lo haremos en luna descendente y cuarto creciente. Además, en lo referente al aporte de fertilizantes, si tenemos que añadirlos en los riegos, seguiremos esta misma pauta, dando prioridad a los días flor. Por el contrario, para aportar nutrientes mediante su aplicación foliar es mejor hacerlo en cuarto menguante, aunque también en luna descendente.

Si tenemos pensado hacer esquejes, lo ideal es cortarlos al final de la fase ascendente, dado que las partes aéreas tendrían mayor energía, y plantarlos para su enraizamiento al principio de la fase descendente, que favorece la actividad subterránea y el desarrollo radicular.

Influencia lunar detalle 3

En lo referente a la poda, el momento ideal dependerá de la finalidad de la misma. Si se trata de una poda regenerativa, es decir, destinada a propiciar el crecimiento, debemos llevarla a cabo en luna ascendente porque supondrá un menor trauma para la planta, que aprovechará mejor su fuerza vegetativa para la producción de nuevos brotes. No obstante, si el objetivo de la poda es frenar el crecimiento, debemos practicarla durante la luna descendente.

La aplicación de preventivos, repelentes o tratamientos fitosanitarios surtirá mayor efecto si lleva a cabo durante la luna menguante en combinación con la fase ascendente, siempre que sea posible.

Por último, la cosecha debe llevarse a cabo antes del mediodía solar, ya que la influencia de los ritmos diarios hace que las partes aéreas recolectadas por la mañana sean más ricas en principios activos. Además, cosecharemos en luna creciente, preferiblemente un poco antes de la luna llena y, si es posible, en fase ascendente.

Días menos favorables para el cultivo

Según este conocimiento ancestral, también hay determinados días en que la influencia energética de la Luna sería perjudicial para cualquier tarea, por lo que se aconseja no hacer nada en el cultivo. Estos días son aquellos en que tienen lugar los nodos lunares, durante los cuales se produce una especie de perturbación energética que hace que cualquier labor realizada sobre las plantas les afecte negativamente. Por esta misma razón también se debe evitar cualquier actividad durante el día del perigeo, que es cuando la Luna pasa por el punto de su órbita más cercano a la Tierra.

Resumen sobre el cultivo según la influencia lunar

En resumen, según este método de cultivo, determinados aspectos lunares tendrían mayor influencia sobre algunos procesos metabólicos que sobre otros. Por ejemplo, en el caso de la germinación, sería de vital importancia llevarla a cabo en días flor, por lo que la posición de la Luna ante las constelaciones zodiacales sería el factor más influyente; mientras que la cosecha debería realizarse con luna creciente, siendo el aspecto más determinante sobre esta tarea.

Influencia lunar detalle 4

En líneas generales, esta forma de cultivo se basa mayormente en la creencia de que la luna ejerce una especie de efecto gravitacional sobre la savia con su movimiento ascendente o descendente. Según esta suposición, la luna ascendente favorece la concentración de energías, nutrientes y vitaminas en la parte aérea de la plantas, siendo el momento ideal para las labores relacionadas con la recolección de hojas, frutos y flores, obtención de esquejes, podas regenerativas, etc. La luna descendente, en cambio, favorece la actividad subterránea y la concentración de energías, nutrientes y vitaminas en la zona radicular, por lo que sería el momento ideal para la recolección de raíces como patatas o zanahorias, el trasplante de esquejes o plantones, el riego y fertilización, etc. Además, la luna creciente estaría cargada de energías que favorecen la germinación y desarrollo vegetativo, mientras que la fase menguante favorece la floración y maduración de los frutos.

Otro de los aspectos esenciales sería la posición de la Luna ante las constelaciones zodiacales, que determinaría el mejor momento para realizar labores según el tipo de planta trabajada. De este modo, cuando está ante constelaciones de aire, son días ideales para trabajar la flores como rosales, alcachofas y cannabis; cuando se encuentra ante constelaciones de agua, para las plantas de hoja como las lechugas o espinacas; ante constelaciones de tierra, para bulbos y raíces como patatas o rábanos y, ante constelaciones de fuego, para frutas y semillas como legumbres o cereales.

El calendario lunar de cultivo recibe muchas veces el nombre de calendario biodinámico, debido a que el método de la agricultura biodinámica se fundamenta en él. Este tipo de cultivo se basa también en otro principio bastante polémico como es la utilización de elementos “capaces” de transferir fuerzas cósmicas al suelo. De todas formas, también hay muchos cultivadores que se guían por la influencia lunar sin seguir específicamente el método biodinámico. Como decía al principio del artículo, las teorías sobre la influencia lunar en el cultivo son más un conjunto de directrices, fruto de la experiencia y sabiduría popular transmitida durante generaciones, que de la observación científica.

Espero que te haya gustado el artículo y te sea útil si tienes pensado cultivar según las fases lunares. ¡Muy buenos humos!

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Preguntas Frecuentes

P: ¿Existe evidencia científica sobre la influencia lunar en el cultivo de cannabis?
R: No, actualmente no existen estudios científicos reputados que demuestren la influencia lunar sobre los cultivos. Sin embargo, muchos agricultores basan sus prácticas en este conocimiento ancestral.

P: ¿Qué movimientos de la Luna son más considerados en el cultivo?
R: Principalmente, se considera la traslación de la Luna alrededor de la Tierra, lo que se conoce como la revolución lunar sideral, que afecta las fases de la luna ascendente y descendente.

P: ¿Cómo afectan las distintas fases lunares al cultivo de cannabis?
R: Según el conocimiento ancestral, las fases lunares influyen en diferentes tareas del cultivo: la primavera lunar (luna ascendente) es ideal para el crecimiento aéreo, mientras que el otoño lunar (luna descendente) favorece la actividad subterránea.

Acerca del autor

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Mari SH

Aventajada maestra en el arte del cultivo, tiene una larga trayectoria como cannabicultura y redactora de contenidos cannábicos