Introducción a la obra etnobotánica de Louis Lewin
LA FANTASÍA ALUCINATORIA DE LEWIN
por Lupe Casillas
Louis Lewin inició la etnobotánica, como muchos expertos convienen, y es uno de los autores obligados para todo bibliófilo cannábico y psiconauta. Phantastica (1924) fue el título que situó al farmacólogo y toxicólogo alemán en la tratadística de drogas y sus usos pero, sobre todo, con que trascendió la literatura científica para popularizar el uso de enteógenos.
Reconocimiento y legado de Louis Lewin
Aunque lo conocemos como “el padre de la toxicología”[1], el trabajo de Louis Lewin no siempre gozó del reconocimiento que merecía. Fue un escritor prolífico y dedicó su vida a la investigación acerca de los efectos de diversas sustancias. La morfina, la cocaína o incluso el peyote (también llamado Anhalonium lewinii por Hennings en su honor)[2] han sido algunas de las sustancias que estudió durante su vida.
Phantastica: Un análisis de drogas alucinógenas
Con el afán de un científico curioso, publica su Phantastica para hablarnos de la historia del consumo, los efectos de las sustancias, rituales y costumbres, instrumentos y objetivos, de su experiencia y de las historias escuchadas, con un “inusual grado de diligencia y erudición”[3].
Categorías de sustancias y efectos
Euphorica, phantastica, inebrantia, hypnotica y excitantia
Phantastica es la denominación que da Lewin al conjunto de sustancias alucinógenas que son “capaces de ejercitar su poder químico en todos los sentidos, pero que influencia particularmente a la esfera visual y auditiva así como a la sensibilidad general”[4]. Quizás el apunte más interesante que realiza Lewin para ayudarnos a comprender los efectos de estos enteógenos es que tienen la facultad de provocar “en el individuo realidades sentidas subjetivamente que no deberían estar sujetas al reproche de fraude y falsedad”, porque para el individuo en sí, tales alucinaciones conforman una realidad tan real como la realidad misma.

“El término phantastica ha sido elegido por el autor para cubrir aquellas drogas que, por acción directa en el cerebro, liberan las reservas de su energía latente”. Él explica que, aunque el término se usa para dar título al libro y parece, por tanto, extensible a todas las sustancias de que versa, lo cierto es que “es aplicable sólo a las sustancias que producen alucinación (…)”. El resto de sustancias tienen sus propios cajones: euphorica, inebrantia, hypnotica y excitantia.
Sustancias alucinatorias de Phantastica
Las sustancias de phantastica, también llamada hallucinatoria son el peyote, la amanita muscaria, el estramonio, la datura o la ayahuasca, entre otras.
Para comprender la trascendencia que adquirió este texto de Lewin, basta con leer las palabras que le dedica Jonathan Ott en su Pharmacotheon (1993): “Este (Phantastica) fue un importante estímulo para el uso de enteógenos en los sesenta”; y cuenta también que sin el libro, Las puertas de la percepción (1954) de Aldous Huxley no habrían existido: “La versión inglesa de este importante trabajo (…) llamó la atención de Aldous Huxley, y encendió su interés en psychopharmaka, conduciéndolo eventualmente a su famosa experiencia con mescalina en mayo de 1953, inmortalizada en el ensayo The Doors of Perception”[5].
El cannabis en Phantastica
En definitiva, todo un clásico[6] en cualquier biblioteca etnobotánica y psiconáutica, junto a otros títulos como Las plantas beneficiosas (1855) de Ernst Von Bibra y Las siete hermanas del sueño (1897) de Mordecai Cooke.
La ruta del cannabis en la historia
Del cajón de las alucinatorias, nosotros nos quedamos con el cannabis, nuestra planta amiga, a la que Lewin dedica un capítulo completo. Él coincide con otros autores de su tiempo a la hora de mapear el hachís en la historia y en el mundo. Si bien, todos parecen estar de acuerdo en iniciar este paseo histórico en la India y Oriente Medio, Lewin indaga también mucho en África para terminar finalmente en Europa.
Efectos del cannabis hindú según Lewin
Los efectos del cannabis de India merecen un predilecto espacio en el relato de Lewin. Para comenzar su descripción, advierte que los efectos del cáñamo difieren de unos usuarios a otros por varias razones: “dependen de la naturaleza y la cantidad del preparado consumido” y además de “la disposición individual del consumidor”. Por ello, las descripciones que el autor elabora seguidamente han de entenderse en este contexto, recordando siempre que el usuario tiene mucho que decir en su viaje.
Riesgos del cannabis según Lewin
El deterioro físico, la bronquitis o la disentería son algunos de los riesgos que apunta del consumo de hachís. Lewin cree que la adicción al cannabis se hereda y nos da, además, las claves para reconocer a un consumidor crónico: “caras pálidas, pómulos hundidos y paso inseguro”.

Quizás, de todo su texto dedicado al cannabis, la reflexión que más destaca es la que hace como cierre del capítulo. Lewin se pregunta por los mecanismos de acción del cannabis y contempla la idea de que esta acción no sea más que una irritación generada por la sustancia a nivel cerebral y advierte: “ciertos componentes del cannabis debe ser revisados por tener una específica relación con ciertos puntos cerebrales lo que resulta en modificaciones locales con las consecuencias descritas”.
No sabía Lewin que ni siquiera hoy, en 2018, conocemos con exactitud el modo en que el cannabis, y sus componentes, funcionan en nuestro cuerpo. Esperemos que pronto, con ayuda de la ciencia, esclarezcamos las preguntas de Lewin y las nuestras.
Referencias
A los pies de cada página
Pies de foto
1. Placa conmemorativa dedicada a Louis Lewin (OTFW, CC BY 3.0, Wikipedia)
2. Tumba de Louis Lewin en Berlín (Z thomas, CC BY3.0, Wikipedia)
3. Estación de Berlín dedicada Louis Lewin (Phaeton1, CCB Y 3.0, Wikipedia)
4. Peyote o Anhalonium lewinii, en honor a Lewin (Hans B., CC BY 3.0, Wikipedia)

5. Kif (Oursencolere, CC BY 3.0, Wikipedia)
6. Charas (hachís) de la India (CC BY 2.0, Wikipedia)
7. Tribu Hadzabe fumando cannabis en Tanzania (kiwiexplorer, CC BY 3.0, Wikipedia)
8. Sadhu fumando charas (Rudiger Wenzel, CC BY 3.0, Wikipedia)
9. Fumando cannabis en Swazilandia (Iconographic Collections, CC BY 4.0, Wikipedia)
10. Mujer fumando en pipa en Guinea-Bissau (Roel Coutinho, CC BY 4.0, Wikipedia)
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Aronson, J. (2007). “Medical classics, Phantastica by Louis Lewin”. BMJ, 334, 429. ↑

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Ott, J. (1993). Pharmacotheon. Entheogenic drugs, their plant sources and history. Kennewick: Natural Products Co. ↑
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VV.AA. (1932). “Phantastica, narcotic and stimulating drugs: Their use and abuse”. Journal of the American Medical Asociation, 16, 1403. ↑
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Lewin, L. (1924). Phantastica: Die Betiiubenden undErregenden Genu/mittel. Fur Arzte
und Nichtiirzte. Berlín: Stilke. ↑
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Ott, J. (1993). Pharmacotheon. Entheogenic drugs, their plant sources and history. Kennewick: Natural Products Co. ↑
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Russo, E.; Tyler, V. (2015). Handbook of Psychotropic Herbs: A Scientific Analysis of Herbal Remedies for Psychiatric Conditions. Nueva York: Routledge. ↑
Preguntas Frecuentes
P: ¿Quién fue Louis Lewin?
R: Louis Lewin fue un farmacólogo y toxicólogo alemán reconocido como el padre de la toxicología moderna. Inició la etnobotánica y fue autor de obras influyentes sobre el uso de drogas y enteógenos.
P: ¿Qué papel jugó el libro ‘Phantastica’ en la popularización de los enteógenos?
R: ‘Phantastica’, publicado por Louis Lewin en 1924, fue fundamental para popularizar el uso de enteógenos. El libro documenta los efectos y el uso histórico de sustancias alucinógenas, influyendo en autores como Aldous Huxley.
P: ¿A qué se refiere Louis Lewin con el término ‘phantastica’?
R: Lewin utilizó el término ‘phantastica’ para referirse a sustancias alucinógenas que tienen la capacidad de influir en los sentidos y provocar visiones y sensaciones que el individuo percibe como realidades subjetivas.
Acerca del autor
Equipo editorial de Cannabis Magazine especializado en actualidad, cultura, industria, ciencia, salud, cultivo y regulación del cannabis y del cáñamo.














