Por Gospodin Konopí

Un cultivo será más complejo cuantos más elementos influyan en él. Nadie dice que lograr un buen cultivo outdoor sea la cosa más sencilla del planeta y no siempre es tan fácil como arrojar una semilla a la tierra. No obstante el cultivo indoor se complejiza significativamente, además, cuando lo que se pretende es realizar este tipo de cultivo en un armario de un tamaño pequeño, la cantidad de factores a tener en cuenta, para no incurrir en errores que afecten al desarrollo de la cosecha, se vuelve una ardua tarea.

Quien no decide cultivar el hábito de cultivar, se pierde uno de los mayores placeres de la vida y desperdicia un maravilloso conocimiento.”
Diz Casal

Queridos amigos growers y principiantes cultivadores que os interesáis por esta sección. En este número abordaremos la temática del cultivo indoor en un armario de dimensiones reducidas del tipo 60x60x140 cm. A lo largo de este artículo hablaremos de los errores más comunes en cuanto a la selección del  genotipo, iluminación, ventilación y atado para aprovechar el espacio.

“Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.”
Paulo Coelho

Podemos afirmar que, como en casi todas las cosas, los primeros pasos van a ser los más importantes. También aquí, un comienzo acertado va a marcar una diferencia fundamental. Cometer errores en la elección del genotipo al realizar un cultivo indoor en un armario de 60x60x140 cm es algo muy común. Esto sucede cuando elegimos las variedades que vamos a utilizar sin tener en cuenta nada, o lo hacemos dejándonos llevar por lo que está de moda.

Si existen variedades que se adecuan mejor a unos entornos que a otros, no es ilógico pensar que determinados genotipos serán más adecuados que otros para realizar un cultivo en un armario tan pequeño como lo es uno de 60x60x140 cm.

Cuando nos decidimos a poner en este tipo de armarios variedades sativas con grandes periodos de floración o que se convertirán en plantas monstruosamente enormes, estamos errando y desperdiciando todas las posibilidades que tanto el mercado como la comunidad cannábica nos ofrecen.

Cuando hablamos de cultivos en espacios de dimensiones considerablemente pequeñas, lo adecuado es decantar nuestra elección hacia variedades que sean híbridos de índicas o índicas puras. Para un armario tan pequeño necesitamos plantas que no crezcan demasiado y que este crecimiento se pueda controlar con cierta facilidad. De esta manera vamos a lograr un mejor aprovechamiento de este pequeño espacio para el crecimiento de los cogollos.

Algunos de los tipos que os recomendamos entorno al cultivo indoor en espacios reducidos serían: Ciertos tipos de Kush o Afgana como Power Kush, Master Kush o Pakistan Valley; algunos tipos de Skunk como Super Skunk o Mazar, muy adecuada por su reducido tamaño que es como un pequeño árbol navideño; algunos tipos de Crítical como Kritical Bilbo, Critical +, Crítical Cheese (Critical con Skunk) o Critical Kush; o también algún otra variedad de híbrido tipo índica por índica, como lo sería un cruce de alguna variedad californiana por Northern Lights, que es una variedad compacta y resinosa.

En un principio esta selección podría parecer un poco restrictiva pero hemos de darnos cuenta de la gran cantidad de tipos diferentes de plantas que podemos obtener con la mezcla de estas variedades antes mencionadas. A pesar de sus orígenes similares, de ellas obtendremos ejemplares diferentes en cuanto a su bouquet y sabor, porque la combinación de terpenos será diferente, como también las cantidades de cada uno de los terpenos presentes en tal o cual variedad.

Eligiendo una de estas variedades, podemos estar seguros de que estaremos realizando una elección acertada entorno a la decisión de que variedad utilizar para un cultivo indoor en un espacio de 60x60x140 cm. Siguiendo con esta idea, también es interesante reflexionar sobre la variabilidad existente entre las diferentes variedades. Lo adecuado sería, para un espacio tan pequeño, elegir la misma variedad o seleccionar variedades cuya apariencia fenotípica sea similar, de manera que la variabilidad no se convierta en un elemento problemático a la postre, en el momento último de maduración. En muchas ocasiones, esto podría suponer un problema por las diferentes alturas que las plantas adquirirían. Más de una vez me ha ocurrido esto y resulta un poco engorroso tener que ponerle calzos a nuestras plantas. No siempre es posible manejar el tema de la variabilidad genética porque no son pocos los casos en los que de una misma variedad nos salen plantas que poco o nada tienen que ver entre sí. Como esto no lo podemos controlar, lo adecuado para no errar en la decisión, será escoger variedades cuyas características y necesidades no disten demasiado. Yo personalmente prefiero variedades de 50 o 60 días de floración para este tipo de cultivo.

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“¡Ah qué grande es el mundo a la luz de las lámparas!
¡Y qué pequeño es a los ojos del recuerdo!”
Charles Baudelaire.

La iluminación es un aspecto fundamental a la hora de realizar un buen cultivo. El manejo y la elección del tipo de luz a utilizar van a depender, en buena medida, de si se pretende realizar un cultivo económico que aproveche al máximo la energía consumida o, por el contrario, de que el gasto energético no supone un problema.

En un armario de 60x60x140 cm la elección de una lámpara CFL de bajo consumo de 125 vatios, con un espectro azulado, es ideal para el periodo de crecimiento. No obstante, también es adecuado utilizar un foco de sodio de 250w para todo el proceso, desde el crecimiento a la floración. Las bombillas de sodio mixtas aportan luz de espectro anaranjado y azulado al mismo tiempo, indicado para la etapa de crecimiento y floración de nuestras plantas. Este tipo de lámparas produce demasiado calor como para no tomar medidas en lo que se refiere a un cultivo indoor en un armario pequeño. Como más adelante veremos, existen medidas para beneficiarnos de la utilización de bombillas de sodio sin poner en peligro las cabezas de nuestras plantas como podría ser la utilización de un CoolTube. A diferencia de las lámparas de bajo consumo que ya tienen un balastro incorporado, las lámparas de sodio necesitan de un balastro externo y un condensador. Esto va hacer que se produzca un flujo constante y continuo entre las lámparas y el condensador de energía, cuya función es almacenar cargas eléctricas para el encendido de estas.

Es muy importante no cometer errores en lo referente al sistema eléctrico. Recordad no acercar materiales inflamables a los balastros ya que en algunos casos adquieren cierta temperatura. Evitad lugares húmedos o en los que se pueda colar agua de alguna manera, pues la electricidad y el agua pueden ocasionar un montón de problemas, quebraderos de cabeza y algún que otro accidente.

El típico error es creer que añadiendo lúmenes, utilizando focos más potentes, se va a producir una mayor cantidad y calidad sin tener nada más en cuenta. Nada más lejos de la realidad, la cantidad de vatios no siempre es directamente proporcional a la cantidad producida. Dicho de otro modo, para un armario de 60x60x140 cm es preferible gastar menos dinero en equipo de 250 vatios y comprar abonos adecuados y sistemas de extracción, intracción y ventilación, que gastar más dinero en un foco de 400 vatios o incluso de 600 vatios y no tener en cuenta otros aspectos tan fundamentales como la alimentación y la ventilación.

La iluminación es un aspecto bastante contrastado hoy día. La mayoría de expertos aseguran que para un espacio de 0,36 m² es suficiente con utilizar un foco de 250 vatios de sodio. El cultivo bajo estas condiciones será de una calidad aceptable y el gasto en iluminación será menor. No obstante, podemos utilizar un foco de sodio de 250 vatios durante su etapa de crecimiento y cambiarlo por uno de 400 vatios cuando comience la floración, o hacia la mitad de la misma, para incrementar el tamaño de los cogollos y los niveles de producción de resina. Esto dará una mayor consistencia y tamaño a las partes inferiores de la planta, partes que no se desarrollarían todo lo deseado con 250 vatios.

Para realizar un cultivo en un espacio con una altura de 140 cm, debemos estar atentos durante periodo de crecimiento. Con ocho, diez o doce días tendremos más que suficiente. Los dos o tres primeros días podemos ponerles 20 o 22 horas de luz, desde mi experiencia, es necesario, aunque sea breve, un periodo de oscuridad total. Hay que tener en cuenta que la planta seguirá creciendo, aunque menos, a lo largo de todo el ciclo vital. Si nos pasamos con el tiempo de crecimiento que damos a nuestras plantas, estas crecerán demasiado para un armario de tan reducidas proporciones.

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“Ahora conozco el secreto de hacer la mejor persona:
Crecer bajo el aire abierto y comer y dormir con la tierra.”
Walt Whitman.

Como bien hemos asegurado ya, la ventilación es un aspecto fundamental en cualquier cultivo indoor, máxime cuando se trata de un cultivo en un armario y no en una habitación que habitualmente cuenta con más ventilación. Sería un error garrafal no tener ningún sistema de ventilación en un armario. Para las dimensiones que venimos tratando, lo adecuado será disponer de un extractor de 300 m3/h e incluso uno con mayor capacidad de extracción. De la misma manera colocaremos un pequeño intractor de 100 m3/h con la intención de proporcionar aire fresco a nuestras plantas y un pequeño ventilador para mover el aire y producir una ligera corriente constante o a intervalos. Si lo deseamos, podremos añadir otro ventilador de manera que las corrientes de aire tengan una mayor presencia. Esto favorecerá el desarrollo de las plantas y de sus cogollos.

Todos estos aparatos los controlaremos mediante temporizadores analógicos o digitales dependiendo del presupuesto y de las preferencia (Los temporizadores digitales son más fiables y precisos).

 También vamos a utilizar un CoolTube, de manera que consigamos utilizar toda la altura que podamos, de la poca que disponemos. Introduciendo nuestra lámpara en un CoolTube y conectando este, al sistema de extracción, lograremos reducir de manera adecuada la temperatura de alrededor del CoolTube (Si el extractor no es lo suficientemente potente el CoolTube no cumplirá su función).

Por último, vamos a hablar de cómo aprovechar hasta el último cm² del que dispongamos. Al tener una superficie de 0,36 m², que es bastante reducida, hemos de intentar aprovechar nuestro espacio al máximo. Si hemos puesto en un principio doce plantas y hemos descartado seis durante el proceso de germinación y crecimiento, y una más en la primera semana de floración, tendremos cinco plantas con sus cinco tiestos de 7 o 9 litros.

Si nos hemos decidido finalmente por unas variedades principalmente índicas de estructura central y no súper ramificadas, podremos disponer del espacio de una manera más adecuada.

Sería un eminente error dejar que las plantas crezcan libremente porque por si solas no van a abarcar toda la superficie de manera ordenada. Esto hará que se desperdicien los lúmenes que inciden directamente sobre oquedades. Para que no nos queden huecos, lo más adecuado es realizar atados de las ramas. De esta manera podremos colocar cada rama de manera ordenada y aprovechar al máximo los espacios vacíos. Realizar esta técnica de atado va a asegurarnos una mayor producción y calidad que dejarlas crecer a su antojo en un espacio de 0,36 m².

Hasta aquí el número dedicado a los principales errores que se suelen cometer, sobre todo, en los primeros cultivos indoor en un armario de 60x60x140 cm. Hemos hablado de los principales errores en lo referente a la selección del  genotipo, iluminación, ventilación, distribución y atado de las plantas y ramas para aprovechar el espacio.

Queridos lectores, en el próximo número de esta serie, “Los diez errores del cultivador principiante, desde el sembrado a la recolección” analizaremos los principales errores a la hora de utilizar recipientes, hablaremos de su forma, del material y del tamaño apropiado; del sobre abonado y de la utilización de productos hasta la recolección y, finalmente, de la contaminación lumínica, problemas relativos a este tema en cultivos indoor y outdoor.

Hasta el próximo número y prósperos cultivos a todos y todas, queridos amigos y amantes de las cosas que crecen.

*ARTÍCULOS:

  • “Los diez errores del cultivador principiante. Desde el sembrado a la recolección. Parte 1ª” Gospodin Konopí. Cannabis Magazine, números 115.
  • “Los diez errores del cultivador principiante. Desde el sembrado a la recolección. Parte 2ª” Gospodin Konopí. Cannabis Magazine, números 116.
  • “Los diez errores del cultivador principiante. Desde el sembrado a la recolección. Parte 3ª” Gospodin Konopí. Cannabis Magazine, números 117.