Descubre las temperaturas exactas para vaporizar cada cannabinoide, flavonoide y terpeno, según el tipo de planta, el efecto deseado y la pureza de tus extracciones.
En esta segunda parte de nuestro manual vaporeta conoceremos las diferentes temperaturas a las que podemos vaporizar nuestras esencias, diferenciándolas por su contenido en cannabinoides o, simplemente, adecuando la temperatura según el efecto deseado. Además, os daremos las claves para vaporizar extracciones dependiendo de si éstas contienen residuo vegetal o no.
Temperaturas para una correcta vaporización
Vaporizar a una correcta temperatura será la clave para realizar una vaporización óptima, pudiendo sacar el máximo partido a nuestras esencias. Además, una misma planta vaporizada a diferentes temperaturas modificará también su efecto, ya que, dependiendo de la temperatura ajustada, se vaporizaran en menor o mayor medida unos u otros cannabinoides. A esto hay que añadirle que no todos los terpenos y flavonoides se volatilizan a la misma temperatura, por lo que ésta también condicionará el sabor de nuestras esencias.
Cannabinoides
Pese a que actualmente se conocen más de 150 cannabinoides presentes en el cannabis, los más conocidos y utilizados hasta ahora –ya sean por su efecto psicoactivo o por sus propiedades medicinales– son:
- CBG: a este cannabinoide, aunque no es psicoactivo, se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, antibióticas y fúngicas. Por ello, actualmente, las cepas con alto contenido en CBG son las más buscadas para realizar nuevas investigaciones. Para vaporizar este cannabinoide ajustaremos el vaporizador a 60 grados Celsius.
- THC: para extraer todas las propiedades del THC lo vaporizaremos a 160 grados Celsius. Éste es uno de los cannabinoides más investigados y se le atribuyen las siguientes propiedades medicinales: analgésicas, ansiolíticas, antidepresoras, antiinflamatorias, antiespasmódicas, antiémeticas, broncodilatadoras y antioxidantes.
- CBD: el cannabidiol es el cannabinoide estrella en los actuales catálogos de casas de semillas. Esto se debe a sus grandes propiedades ansiolíticas, analgésicas, antisicóticas, antiinflamatorias, antioxidantes y antiespasmódicas, entre otras muchas. Además, este cannabinoide no es psicoactivo, singularidad muy apreciada por los consumidores medicinales que no quieren “colocarse”. Dicho cannabinoide se volatiliza a los 195 grados Celsius.
- THCA: el THCA es la forma ácida del THC, el cual nos ofrece propiedades antiinflamatorias y neuroprotectoras. Para vaporizar este cannabinoide lo idóneo sería una extracción de charas fresco, para vaporizarlo entre 200 y 215 grados Celcius. Otro dato a tener en cuenta sería que ha de ser vaporizado en sólo una aspiración, ya que al sufrir el primer “golpe de calor” se descarboxila, transformándose en THC.
- CBDA: este cannabinoide es la forma ácida del CBD y es conveniente consumirlo mediante extracciones sin descarboxilar, practicadas a través de la técnica “Fresh & Frozen”, para luego ser vaporizadas entre 200 y 220 grados Celsius. Dicho cannabinoide es especialmente usado para tratar enfermedades estomacales que pueden ir desde úlceras hasta enfermedades menos comunes como la de Chron.
- THCV: el THCV, pese a ser muy parecido al THC, lo vaporizaremos a 220 grados Celsius para extraerle tanto su poder energizante como sus propiedades analgésicas. Además, este cannabinoide lo encontraremos especialmente en genéticas sativas africanas.
- CBN: este cannabinoide, a pesar de ser una degradación del THC, es uno de los más consumidos, ya que es el principal cannabinoide presente en el hash marroquí. El CBN lo vaporizaremos a partir de 185 grados Celsius aunque, para poder extraer sus propiedades anticonvulsivas y antieméticas, debemos ajustar el vaporizador a 195 grados Celsius.
- CBC: para vaporizar este cannabinoide tendremos que superar los 215 grados Celsius, por lo que recomiendo usar un vaporizador de buena calidad, ya que si el termostato no fuese preciso corremos el riesgo de combustión en nuestras hierbas. A este cannabinoide se le atribuyen propiedades antinflamatorias, antifúngicas y antibióticas
Flavonoides
Los flavonoides son unos metabolitos secundarios presentes tanto en el cannabis como en todos los vegetales. Estos metabolitos son especialmente apreciados ya que pueden actuar como antimicrobianos, anticancerígenos y disminuyendo el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, entre otros efectos. Los flavonoides más conocidos y utilizados presentes en el cannabis son:
- Beta-sitosterol: este responsable del sabor lo vaporizaremos a 140 grados Celsius para así poder utilizarlo como antiinflamatorio.
- Apigenin: se cree que este flavonoide es estrogénico, ansiolítico y que tiene propiedades antiinflamatorias, que obtendremos al vaporizarlo a 178 grados Celsius.
- Quercetina: es un flavonoide muy peculiar el cual debe ser vaporizado a 250 grados Celsius, por lo que se hace muy difícil su consumo mediante la vaporización, ya que si no es mediante una extracción libre de materia vegetal, provocaremos una combustión en la extracción. Además, se le atribuyen propiedades antioxidantes y antivirales.
Terpenoides
Los terpenoides o terpenos son los responsables tanto del olor como del sabor de nuestras esencias. Estos olores/sabores, además de ofrecer propiedades medicinales, también son producidos por las plantas como forma de defensa ante invasores –un caso claro en la naturaleza de algo similar serían las mofetas, que se defienden de sus depredadores con su olor –. Los principales terpenos presentes en el cannabis son:
- Cariofileno: este terpeno es considerado un gran antiinflamatorio, siendo usado también para combatir la malaria. Para extraer dichas propiedades vaporizaremos el cariofileno a 199 grados Celsius.
- Alpha-terpinol: para vaporizar el terpinol ajustaremos el termostato a 150 grados Celsius, aprovechando así sus propiedades antioxidantes, sedantes y antibióticas.
- Mirceno: el mirceno es el cannabinoide más presente en él cannabis, habiéndose encontrado en un 60 % –aproximadamente– de las genéticas actuales. A este terpeno se le atribuyen propiedades analgésicas, antiinflamatorias, antibióticas, sedativas, relajantes y antiespasmódicas, que extraeremos a 170 grados Celsius.
- Limonelo: el limonelo es el responsable de los típicos sabores cítricos del cannabis y debe ser vaporizado a 180 grados Celsius. Tiene propiedades fúngicas, antibacterianas y potenciadoras del sistema inmunológico
- Linalol: es un terpenoide muy apreciado por ser un potente antidepresivo, sedante y potenciador del sistema inmunológico y debemos vaporizarlo a 200 grados Celcius.
- Terpineol: el terpineol es el terpeno responsable del olor floral por excelencia, encontrándose presentes en flores como el azahar o la lila. A pesar de ser un terpeno poco investigado, en la actualidad se le atribuyen propiedades antibióticas y sedantes, las cuales podremos extraer a partir de los 205 grados Celcius.
- Borneol: es un terpenoide poco común que debe ser vaporizado a 210 grados Celsius, para así extraer su función antibiótica.
- Pulegona: la pulegona es un terpenoide con propiedades sedantes en lo que respecta a lo físico, ya que produce una gran estimulación mental. Estas propiedades son especialmente valoradas para combatir la apatía provocada por algunas enfermedades mentales. Este complejo terpeno debe vaporizarse a 220 grados Celcius.
Según el tipo de planta y el efecto buscado
Debido a que muchas veces los consumidores no tenemos la posibilidad de analizar las esencias –antes de vaporizarlas– diferenciaremos también las temperaturas, tanto por el efecto buscado como el tipo de planta que vayamos a inhalar.
- Sativas puras y efecto enérgico: cuando la cepa que vayamos a vaporizar sea con un gran porcentaje sativo, la temperatura idónea serían 160 grados Celsius. Con esta temperatura obtendremos un efecto enérgico ya que volatilizaremos principalmente el THC, sin que otros cannabinoides responsables de un efecto más relajante –como puede ser el CBD o CBN– no son vaporizados y se quedarán presentes en nuestras esencias. A esta temperatura también conseguiremos que plantas con tendencia índica nos ofrezcan un efecto más enérgico, aunque no comparable al de una sativa pura.
- Híbridos y efecto compensado: para este tipo de cepas y efecto siempre recomiendo usar el rango de temperatura básico, que va desde los 180 a 195 grados Celsius. Con esta temperatura sacaremos todo el partido a nuestras esencias obteniendo un efecto más o menos relajante, dependiendo de la interacción producida por los cannabinoides presentes en esta esencia. Aunque en ningún caso el efecto será extremo. Es decir, ni sufriremos un severo subidón ni una incontrolable bajada, disfrutando así de un efecto más estable.
- Efecto relajante y/o cepas con predominancia índica: cuando vaporizamos cepas con predominancia índica o cuando el efecto buscado es relajante, debemos ajustar nuestro vaporizador a 200 grados Celsius. De esta forma volatilizaremos la mayoría de cannabinoides presentes en nuestra cepa. Si este efecto quiere ser potenciado convirtiéndolo en aletargador, tendremos que hacer una pasada previa a nuestras esencias a 165 grados Celsius –sin inhalarla–. De esta forma eliminaremos los compuestos más excitantes y potenciaremos los aún presentes. Este método es especialmente adecuado para los pacientes con problemas de insomnio, debido a su relajación extra.

Vaporizando extracciones
Dado que las extracciones las tenemos que vaporizar a temperaturas diferentes que las flores, a continuación detallaremos los grados correctos a los que tendremos que ajustar nuestra unidad de vapor, de esta forma completaremos esta guía de temperaturas y os explicaremos cómo debe llevarse a cabo la vaporización de unas y otras extracciones dependiendo de si esta tienen residuo vegetal o no.
- Extracciones sin residuos vegetales: ya sean extracciones mediante solventes –las cuales desaconsejo– o las obtenidas a través de procesos mecánicos, pero siempre sin ningún residuo vegetal, las podremos vaporizar sobre los 230 grados Celsius. Esta alta temperatura la podemos alcanzar gracias a que nuestra extracción está totalmente limpia de materia vegetal. En el caso de vaporizar una extracción con restos vegetales, al ser vaporizados a esta temperatura corremos el riesgo de combustión. De ocurrir, el mayor perjuicio lo sufrirá la unidad de vapor ya que sus conductos se ensuciaran de humo y tendremos que hacer una puesta a punto.
- Extracciones con residuos vegetales: las extracciones con materia vegetal debemos vaporizarlas entre los 210 y los 230 grados Celsius. De esta forma no corremos el riesgo de combustión. Debido a esta menor temperatura, es conveniente vaporizar menor cantidad de extracción por carga –comparando con las extracciones sin residuos vegetales– para que sea más eficiente la inhalación. De esta forma conseguiremos una vaporización más uniforme y podremos controlar mejor la esencia vaporizada, ya que al exponer una de estas extracciones durante un largo periodo de tiempo a dichas temperaturas sí podría provocar la combustión.
Una vez que sabemos las nociones básicas de vaporización, en el próximo artículo os daremos las claves para elegir vuestro vaporizador perfecto, así como algunos consejos avanzados para conseguir una óptima vaporización. ¡Yo vaporizo!
Acerca del autor

Raro Genetics
Cultivando, extrayendo y vaporizando desde el siglo pasado. Cientos de artículos publicados en los medios más prestigiosos del sector cannábico en España. Juez en las copas más renombradas en Europa. Presidente asociación de CBD-rich. Fundador de Origami Extracts Tools. @raroweed




















