Cocina con vaporizadores

En este número de Cannabis Magazine hemos querido ir un paso más allá en la utilización de nuestro vaporizador, elaborando un menú degustación.

1.ª parte

En él todos los plantos tendrán dos denominadores comunes: la utilización del vaporizador para la elaboración de los platos y que éstos llevarán, de una u otra forma, cáñamo. De este modo podremos sorprender a nuestros comensales doblemente, tanto por las técnicas como por los ingredientes usados.

¿Qué es un menú degustación?

Básicamente, un menú degustación no es más que la agrupación de los platos más representativos del restaurante (en este caso, de nuestra casa) servidos en pequeñas raciones. Estos menús suelen componerse de al menos seis platos, aunque entre ellos puede estar incluido algún cóctel o incluso el pan que tomaremos.

En nuestro caso (para cuatro comensales) nos hemos decidido por siete platos acompañados de un curioso pan casero. Estos platos serán de elaboración sencilla, pero con un acabado vistoso, de esta forma podremos sorprender a nuestros comensales sin necesidad de ser unos reputados chefs. Conseguiremos transportar a los comensales directamente a cualquiera de los mejores restaurantes del mundo, ya que cada vez más, los chefs de renombre incluyen la vaporización como una técnica de su cocina.

Menú degustación detalle 1

Nuestra propuesta: Vapor y cannabis

Cuando elaboramos un menú degustación, debemos saber que todos los platos deben tener una historia, un hilo conductor que los compenetre, y para este fin hemos decidido usar tanto la vaporización cómo el cáñamo. Además, cabe destacar que con nuestra propuesta gastronómica queremos mostrar la diversidad de usos que puede tener un vaporizador, así como la multitud de formas en las que podemos incorporar el cannabis (ya sea cáñamo o marihuana) en nuestra dieta diaria, ya que este tiene grandes propiedades nutricionales, pudiendo suplir a otros alimentos menos saludables.

En cuanto a la vaporización, utilizaremos un vaporizador de convección con sistema de aire forzado, ya que son este tipo de vaporizadores los usados por los grandes chefs.

Técnicas que usaremos con el vaporizador

Cómo técnicas de cocinado con vaporizador utilizaremos tres:

  • Ahumado en frío: el aromatizado en frío es un proceso similar al realizado tradicionalmente con el ahumado, pero en lugar de humo usaremos vapor. Para ello meteremos el ingrediente que queramos ahumar en una bolsa de congelación con cierre hermético (también puede valernos un bote o recipiente siempre que se cierre herméticamente). Una vez dentro, cerraremos la bolsa dejando un pequeño agujero por donde meteremos la manguera del vaporizador y llenaremos la bolsa de vapor. Conviene repetir este proceso al menos tres veces para un óptimo ahumado, espaciándolo entre cuatro y cinco horas. Lo ideal es que se empiece a realizar el proceso 24 horas antes. Otro factor muy a tener en cuenta es el tamaño de la bolsa donde albergaremos el ingrediente a ahumar, que debe ser de tamaño medio-grande. De esta forma habrá mayor cantidad de vapor en proporción al ingrediente.
  • Aromatizado en calor: la aromatización en calor es muy parecida a la realizada en frío, ya que también utilizaremos un recipiente hermético para realizar la aromatización. En cambio, esta técnica se realiza mientras se cocina el alimento. De esta forma impregnaremos de sabor y olor nuestra comida mientras está siendo cocinada. Para llevar a cabo esta técnica utilizaremos bolsas para asar o bolsas especiales para cocinar. Las bolsas estarán expuestas al calor durante un tiempo y, de no usar bolsas especiales para este fin, podríamos contaminar nuestra comida con indeseables vapores desprendidos por el plástico.
  • Explosión de vapor en mesa: ésta sería la técnica más espectacular para el comensal, ya que aquí sí podrá ver de primera mano la acción del vapor en la comida. Para llevar a cabo esta técnica necesitaremos una campana de ahumado, la cuál será la encargada de albergar el vapor hasta llegar a la mesa. Será llenada con vapor en cocina, para una vez que se sirva, levantarla y dejar que el vapor escape, inundando la mesa con el olor deseado. Con esta técnica conseguimos potenciar el sentido del gusto y del olfato, haciendo mucho más agradable la degustación del plato y proporcionándole un toque sofisticado a platos más sencillos de elaborar.

Pan de cáñamo aromatizado

Para comenzar nuestro menú, proponemos realizar un pan casero que no necesita fermentación previa, por lo que no tendremos que empezar a preparar la masa madre un día antes. Además, este singular pan estará aromatizado al vapor para infundirle unos toques más serranos a nuestro pan. Dado que nuestro pan tendrá una pequeña corteza (siendo en su mayoría miga) le daremos el toque crujiente con las semillas de cáñamo.

Ingredientes

475 gramos de harina de fuerza, 25 gramos de harina de cáñamo, 20 gramos de levadura fresca, 250 mililitros de agua, 20 gramos de aceite de oliva, una cucharada de sal gorda, media cucharada de sal Maldon y dos cucharadas de semillas de cáñamo.

Menú degustación detalle 2

Elaboración

  1. Pondremos el agua y el aceite en un recipiente de cristal y lo calentamos un poco en el microondas, no demasiado, no necesitamos que hierva.
  2. Una vez caliente, agregaremos al líquido la levadura y la disolveremos.
  3. En un amplio bol, pondremos el resto de ingredientes, excepto una cucharada se semillas (que la reservaremos). Mezclaremos un poco y le daremos forma de volcán.
  4. Iremos agregando el líquido al bol con la harina y el resto de ingredientes e iremos amasando poco a poco hasta tener todo el ligado en una masa más o menos homogénea.
  5. Cuando la masa sea manejable, la sacaremos del bol y la trabajaremos en la mesa. Es aconsejable poner un poco de harina en la mesa para que no se nos pegue la masa. La iremos trabajando hasta conseguir homogenizar toda la masa y que esté compacta, sin quebrase. Si se os quiebra podéis añadir un poco de aceite y agua, para corregir el exceso de harina, pero ojo, que si nos pasamos en las correcciones nos saldrá un pan de escasa calidad.
  6. Cuando la masa esté en su punto, le daremos la forma deseada y le haremos unos cortes en la parte superior del pan, para que este se cueza por dentro, y espolvorearemos con un poco de Harina.
  7. Por otra parte, cogeremos una bolsa de asar y le pondremos un poco de aceite, repartiéndolo por el interior de la bolsa.
  8. Meteremos el pan en la bolsa y procederemos a la aromatización. En nuestro caso ha sido con OG Kush CBD a 180 grados Celsius, para así dar unos matices más terrosos al pan. Tras llenar la bolsa de asar con vapor, la cerraremos rápidamente con la ayuda de la brida de plástico que suelen traer estas bolsas.
  9. Meteremos el pan en el horno, estando éste aún apagado. Y ahora sí, encenderemos el horno a 200 grados Celsius y dejaremos el pan durante 40 o 45 minutos dentro del horno, hasta ver que está dorado por la parte de fuera y ha formado ya la corteza.

Para finalizar abriremos la bolsa con cuidado de no quemarnos y, tras dejar salir el vapor, sacaremos el pan y lo pondremos en una rejilla para que se enfríe.

En nuestro caso, como somos unos amantes del pan, hemos cortado a rodajas el pan entero y lo hemos colocado en una panera en el centro de la mesa. Como acompañamiento hemos servido diferentes aceites con un poco de sal en escamas en unos pequeños platitos, para que los comensales puedan degustarlos junto al pan.

Cuajada vaporizada

Para el segundo plato hemos elegido una cuajada vaporizada, un plato muy sencillo de elaborar y que sorprenderá a nuestros comensales. Con este plato queremos empezar a sorprender a nuestros comensales con una técnica de cocina molecular, muy sencilla, pero que ofrecerá un punto extra a nuestro plato.

La cuajada vaporizada no será más que una crema de espárragos blancos aromatizada y texturizada, dándole un toque creativo a un plato tradicional.

Publicidad de Metrop

Ingredientes

Menú degustación detalle 3

Un bote de 300 gramos de espárragos blancos en conserva, cuatro láminas de gelatina neutra, dos cucharadas de semillas de cáñamo peladas, tomillo, albahaca, sal y pimienta.

Elaboración

  1. Pondremos en el vaso de la batidora los espárragos blancos con su líquido, la sal y la pimienta y lo batiremos.
  2. Por otro lado, le daremos un toque de calor en la sartén (con un poco de aceite de cáñamo) a las semillas de cáñamo y el tomillo. Y lo reservaremos.
  3. En un pequeño bol con agua fría hidrataremos las láminas de gelatina durante 3 o 4 minutos.
  4. Mientras calentaremos un poco de agua en el microondas (que no llegue a hervir), la justa para poder disolver la gelatina. Cuando la tengamos hidratada, la escurriremos y la disolveremos en el agua caliente. Este recipiente debe ser amplio.
  5. Una vez la gelatina esté disuelta, agregaremos (nunca al revés) la crema de espárragos y moveremos hasta conseguir un líquido uniforme.
  6. En ese momento pondremos unas pocas semillas en el fondo de un vaso bajo (uno por comensal) y verteremos la crema de espárragos hasta alcanzar la mitad del vaso. No os preocupéis porque las semillas vayan subiendo, ese será el crunch del plato por lo que nos interesa que esté repartido.
  7. Seguidamente meteremos los vasos dentro de una bolsa zip, a la que le añadiremos vapor de albahaca. Podemos combinar con otras esencias si se desea, como por ejemplo CBD Critical 47, dándole un toque más dulzón. La aromatización la hacemos en este momento, ya que la cuajada aún está líquida y el vapor se meterá por los poros de esta aromatizándola mientras se cuaja.
  8. Dejaremos reposar durante al menos tres horas en el frigorífico para que se cuaje.

Presentación

En nuestro caso no hemos querido añadir más a esta cuajada en la presentación, sirviendo simplemente el vaso sobre un pequeño plato. Al ser un rápido emplatado (y gracias al frío de los vasos) el vasito llegará a la mesa desprendiendo el vapor con olor a albahaca, inundando la mesa con un toque fresco, que incitará a nuestros comensales a degustar esta singular cuajada, que verán cómo, a medida que la van degustando, emana el vapor de las esencias vaporizadas.

Churros con chocolate… ¿o no?

Para el tercer plato hemos elegido otro trampantojo, para demostrar que se puede caer dos veces en la misma piedra, y engañar otra vez al ojo del comensal. A simple vista nuestro plato será de churos con chocolate, pero en realidad serán churros de patatas aromatizadas con pate de aceitunas negras y trufa.

Ingredientes

Menú degustación detalle 4

250 gramos de patata, 20 gramos de harina de trigo, 5 gramos de harina de cáñamo, 3 gramos de proteína de cáñamo, un huevo, trufa, una lata mediana de aceitunas negras, cuatro alcaparras, un ajo, aceite de cáñamo, vinagre de jerez, sal y pimienta.

Elaboración

  1. Coceremos las patatas enteras, habiéndolas lavado previamente.
  2. Una vez cocidas las dejamos enfriar, para luego cortarlas a trozos grandes y meterlas en una bolsa hermética, donde las aromatizaremos, en nuestro caso, con Blue Rhino, para darle un toque exótico a la patata. Las dejaremos aromatizándose durante al menos 12 horas cambiando 3 o 4 veces el vapor para intensificar el aroma y el sabor.
  3. Cuanto estén aromatizadas las pondremos en un bol, las chafaremos y le agregaremos las harinas, la proteína del cáñamo, la sal, la pimienta y el huevo. Haremos una masa uniforme muy parecida a la de las croquetas. Reservaremos la masa.
  4. En el vaso de la batidora pondremos las aceitunas (sin el líquido), las alcaparras, el ajo, el aceite de cáñamo, un poco de sal y vinagre al gusto y lo batiremos todos hasta conseguir ligar un paté denso y oscuro.
  5. Cuando las dos elaboraciones estén hechas, toca freír los churros. Para ello utilizaremos una manga pastelera o similar, con la boquilla de estrella (imitando a la de los churros), la cual llenaremos con la masa.
  6. En una sartén con abundante aceite caliente freiremos los churros, haciéndolos poco a poco, ya que si ponemos mucha masa en el aceite no se freirán bien. Una vez dorados, los pondremos sobre papel absorbente para quitarles el exceso de grasa.

Presentación

Con este plato podemos hacer múltiples y creativos montajes, lo único que recomiendo es que emulemos un poco la presentación de los tradicionales churros, de esta forma confundiremos algo más la vista de nuestros comensales. En nuestro caso hemos formado una pequeña torre de churros, acompañada de un vasito pequeño en el que podremos nuestro falso chocolate y sobre el que hemos rallado un poco de trufa negra.

No podía terminar este articulo sin animaros a que hagáis vuestras propias versiones de estos platos, dándoles vuestro toque personal (como hemos hecho nosotros). También os animo a que estéis atentos a la segunda parte del menú, en el que ofreceremos platos muy singulares. Hasta entonces, podéis practicar vuestra propia versión de estos platos cannábicos. ¡Yo vaporizo!


Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué es un menú degustación?
R: Un menú degustación es la agrupación de los platos más representativos de un restaurante servidos en pequeñas raciones.

P: ¿Cuántos platos suelen incluir en un menú degustación?
R: Generalmente, un menú degustación se compone de al menos seis platos, y puede incluir cócteles y panes especiales.

P: ¿Qué técnicas se usan con el vaporizador en este menú degustación?
R: Se utilizan técnicas como el ahumado en frío, el aromatizado en calor, y la explosión de vapor en mesa para sorprender a los comensales.

Acerca del autor

raroweed
Raro Genetics

Cultivando, extrayendo y vaporizando desde el siglo pasado. Cientos de artículos publicados en los medios más prestigiosos del sector cannábico en España. Juez en las copas más renombradas en Europa. Presidente asociación de CBD-rich. Fundador  de Origami Extracts Tools. @raroweed