Diversos grupos de consumidores de mariguana realizaron un toque colectivo para proponer el cannabis como alternativa energética para el país. Encendieron un megachurro de aproximadamente un metro de largo y 10 centímetros de diámetro para llamar la atención de los legisladores hacia su proyecto y para que las autoridades capitalinas «discutan en serio» la regulación del cáñamo.

Congregadas en el Monumento a la Madre, unas 200 personas, la mayoría jóvenes, llamaron también a que se respeten los derechos a la libertad, autodeterminación y libre tránsito de los consumidores, así como a que no se les criminalice.

«Estamos aquí para exigir nuestros derechos, no hay delito en el uso de la mariguana, por el contrario, incluso en ciertas regiones se puede usar como medicina alternativa y si se realiza una investigación a fondo podría ayudar a sustituir los energéticos fósiles que dañan el medio ambiente.»

Alfonso Jesús García Pérez, del colectivo Mariguana-legislación, indicó que se han presentado cuatro escritos dirigidos al Senado, en los cuales se propone sustituir el uso de varios recursos naturales, como los árboles, por los derivados del cannabis. De acuerdo con el activista, la mariguana puede servir para la fabricación de papel, madera, biodiesel, lubricante y también puede sustituir al nylon. Detalló que pese a la insistencia en esa cámara, los colectivos aún no reciben respuesta a sus propuestas.

Con ambiente festivo, los jóvenes –muchos de ellos con cigarros de mariguana– también exhortaron a los diputados del Distrito Federal para que llamen al Congreso de la Unión a aprobar la despenalización de la mariguana en todo el país y se emprenda una regulación educativa en torno a ésta.

En un comunicado de prensa que se repartió durante el acto, informaron que para esta regulación se debe contemplar un consejo educativo y de investigación científica para fumadores y fumadoras del cannabis, órgano que sería «autónomo, ajeno y hermético a autoridades judiciales y policiacas, con apoyo gubernamental e institucional y de organismos multilaterales o agencias de desarrollo mundiales».

Además, proponen que este organismo debe ser integrado por organizaciones de consumidores, por representantes gubernamentales y puede tener un espacio para el sector privado. Su creación debe estar contemplada en la Ley General de Salud, indicaron.

Fuente: Vanguardia