El cannabis es uno de los cultivos agrícolas más antiguos de la humanidad. La planta cannabis sativa ha jugado un papel importante en las culturas antiguas, donde se utilizó como fibra para uso textil, fuente de alimento y medicina.

Esta planta ha prosperado en su hábitat natural al aire libre durante millones de años. Sin embargo, con el inicio de la prohibición del cannabis en el siglo XX, los productores tuvieron que recurrir al cultivo en interior por necesidad, abriendo nuevas posibilidades para la innovación y el avance tecnológico. Hoy en día, el cannabis se puede cultivar en cualquier parte del mundo, tanto en interior como en exterior. Cada método tiene sus ventajas y desventajas, pero ¿es mejor en interior o exterior?

La principal diferencia entre el cultivo en interior y exterior es el entorno de plantación en general. De esta forma, la elección depende de la situación de cada persona. El clima es un factor clave, ya que la planta cannabis sativa necesita sol y calor para prosperar.

Aquellos cultivadores que viven en una ciudad o quieren evitar problemas con los vecinos, el cultivo en interior es el método más adecuado. Además, el cultivo en interior permite controlar completamente el entorno, incluida la temperatura, la fuente de luz o la humedad, sin tener que preocuparse por el clima. Al mismo tiempo, el coste del cultivo también importa, ya que el cultivo en exterior requiere una inversión mucho menor, especialmente porque se utiliza la luz solar natural. A continuación, analizamos en profundidad cada método de cultivo de cannabis.

Cultivo de cannabis en exterior

El cannabis se ha cultivado al aire libre durante miles de años, aprovechando los elementos de la madre naturaleza para producir la mejor cosecha posible. De hecho, muchos consumidores de cannabis coinciden que la mejor marihuana se cultiva al aire libre bajo el espectro completo de la luz solar natural.

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El cultivo en exterior es el mejor método para aquellas personas que se adentran en el mundo del cannabis y quieren aprender a plantar marihuana, así como aquellos consumidores que buscan un entorno más natural para sus plantas. Aquellas personas que quieran cultivar cannabis al aire libre pueden comprar las semillas a finales del mes de abril, ya que la temporada de cultivo empieza en mayo, como se puede comprobar en el calendario actualizado de cultivo exterior, y suele alargase hasta la entrada del otoño.

El cultivo de cannabis en exterior conlleva una serie de beneficios, tanto para los cultivadores como para las plantas de cannabis. La mayor ventaja de este método es su bajo coste, ya que el sol, el viento y la lluvia reducen significativamente los costes de iluminación, ventilación y riego. Además, también es respetuoso con el medio ambiente. Otro factor importante es la fuerza de la luz solar, cuyo espectro y su poder contribuye al crecimiento y desarrollo de las moléculas que componen la planta cannabis sativa, incluidos los terpenos y cannabinoides. De esta forma, los cultivadores pueden conseguir cosechas con plantas de mayor tamaño y cogollos de mejor calidad con más sabor y aroma. Sin embargo, los cultivadores que apuestan por el cultivo en exterior también deben luchar contra elementos naturales, que pueden disminuir el rendimiento general o reducir la calidad del cultivo.

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Cultivo de cannabis en interior

El cultivo de cannabis en interior se ha vuelto cada vez más común en los últimos años, especialmente por las innovaciones tecnológicas y la posibilidad de controlar el entorno de cultivo. Esta es la mayor diferencia entre el cultivo de interior y exterior. En el cultivo de interior, los cultivadores pueden controlar todos los aspectos del ciclo de crecimiento de la marihuana, desde el sustrato y la humedad hasta la cantidad de luz y la ventilación. Esto permite el cultivo de cannabis durante todo el año, sin importar el clima exterior y eliminando cualquier tipo de riesgo natural. Además, al cultivar cannabis en interior de Pevgrow, que cuenta con las mejores semillas y productos de cultivo para plantas de marihuana, facilita a los cultivadores mantener resultados consistentes en cualquier época, creando un entorno estable y disfrutando de múltiples cosechas por año.

En el cultivo interior, el crecimiento de la marihuana está limitado al poder de la luz y la cantidad de espacio disponible. Por este motivo, el tamaño de las plantas y los cogollos será más pequeño, aunque las flores tienden a tener un mayor nivel de tricomas en comparación con el cultivo en exterior. Además, el coste del cultivo interior es más elevado que el cultivo en exterior. A pesar de ello, la tecnología ofrece a los cultivadores de cannabis de interior opciones inimaginables hace unos años, como es el caso de los cultivos hidropónicos. La técnica hidropónica permite ahorrar en consumo eléctrico, agua, tierra y fertilizantes, y, al mismo tiempo, conseguir la máxima producción de cogollos en el mínimo tiempo posible.

Foto: Lindsay Fox