La Beverage Regulatory Parity Act propone regularlas como alcohol, con límite de 5 mg de THC intoxicante por ración y venta solo para adultos

La congresista republicana Beth Van Duyne anunció el 10 de agosto la presentación de la Beverage Regulatory Parity Act, una propuesta bipartidista con Greg Landsman que busca mantener un mercado federal para determinadas bebidas de cáñamo con THC bajo reglas específicas de distribución, etiquetado, pruebas y edad mínima.

El texto llega pocos días después de que el Senado votara retrasar la prohibición federal de productos intoxicantes derivados del cáñamo, un debate que ya había abierto una prórroga corta para el cáñamo con THC. La cautela principal es que se trata de una iniciativa recién presentada: no cambia la ley por sí sola y todavía debe atravesar el trámite legislativo en un Congreso dividido.

Según el comunicado oficial, el proyecto trasladaría a las bebidas de cáñamo un sistema de tres niveles inspirado en el alcohol, separando productores, distribuidores y minoristas. También fija una edad mínima nacional de 21 años, exige permisos federales, controles analíticos y advertencias de riesgo, y preserva la capacidad de los estados para añadir restricciones o prohibir estos productos dentro de su territorio.

La medida acota además el producto que pretende proteger: bebidas no alcohólicas derivadas del cáñamo, con un máximo de 5 miligramos de THC intoxicante total por ración. Esa precisión es relevante porque el debate federal no gira solo sobre el delta-9 THC, sino sobre la proliferación de cannabinoides intoxicantes en gasolineras, tiendas de conveniencia y comercios no integrados en los programas estatales de cannabis.

La propuesta incluye un impuesto federal especial por miligramo de THC intoxicante y sitúa parte de la supervisión en el Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau, además de HHS y USDA. Sus defensores la presentan como alternativa a una prohibición amplia; sus críticos pueden verla como una vía incompleta si no resuelve de forma clara la fiscalización, la venta online o la convivencia con los mercados estatales de cannabis adulto.

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El movimiento vuelve a mostrar la tensión entre prohibición y regulación en torno al cáñamo. En los últimos días, Cannabis Magazine también informó de la presión de fiscales estatales contra la prórroga del cáñamo con THC y de la demanda federal contra restricciones al cáñamo en Texas, dos piezas del mismo pulso entre seguridad, mercado y acceso adulto.

Para el sector, la lectura práctica es limitada pero inmediata: el proyecto ofrece un marco concreto para bebidas de baja dosis, no una legalización general del cannabis ni una autorización médica. El contexto de cultivo, transformación y derivados del cáñamo también puede seguirse en El Cultivador, donde el foco está en la cadena productiva y sus implicaciones para productores y operadores.

Acerca del autor

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Raúl del Pino es un destacado psiconauta, escritor y autoridad en sustancias psicoactivas, especialmente psicodélicos.

En 1996 impulsó, el primer portal en lengua hispana sobre drogas, se ha enfocado en los Estados Modificados de Conciencia y la Psicología Transpersonal. Autor de los libros "Guía contemporánea para el viaje psicodélico" y "MDMA, sexo y tantra", Raúl combina rigor científico con introspección personal, explorando la relación entre psicoactivos, sexualidad y prácticas espirituales. Su trabajo contribuye significativamente a la comprensión y uso responsable de sustancias psicoactivas.

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