Booker, Schumer y Wyden vuelven a presentar una ley que sacaría la marihuana de la lista federal y abriría expurgaciones, investigación y nuevas reglas fiscales
Los senadores Cory Booker, Chuck Schumer y Ron Wyden reintrodujeron el 16 de julio el Cannabis Administration and Opportunity Act (CAOA), una propuesta que volvería a sacar el cannabis de la lista federal de sustancias controladas en Estados Unidos y dejaría a los estados margen para mantener o redefinir sus propias normas. La iniciativa no cambia la ley por sí sola, pero reabre con texto legislativo completo el frente más ambicioso de la reforma federal en plena recta del debate sobre la simple reclasificación administrativa.
La novedad es relevante porque no se limita a un gesto simbólico del caucus demócrata. El texto recupera un marco integral con impuestos, reglas de mercado, expurgación de antecedentes y encargos concretos a las agencias federales. Aun así, conviene subrayar el límite principal desde el principio: la reintroducción no garantiza aprobación ni plazos rápidos, y llega en un Congreso polarizado donde la vía de la DEA para mover el cannabis de categoría sigue avanzando por un carril distinto y potencialmente más estrecho.
Según el comunicado oficial, el CAOA retiraría el cannabis de la Controlled Substances Act y trasladaría la jurisdicción federal principal al Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau, además de permitir a las empresas deducir gastos hoy vetados por la fiscalidad federal. El proyecto también contempla un impuesto especial, reglas de competencia para evitar concentración excesiva y un fondo de oportunidad financiado con ingresos fiscales para reinvertir en comunidades golpeadas por la guerra contra las drogas.
Una de las partes más sensibles del texto es la de reparación jurídica y social. La propuesta abre la puerta a la expurgación automática de delitos federales no violentos relacionados con cannabis, facilita la revisión de condenas y busca impedir que el consumo o la posesión de cannabis bloqueen beneficios federales o perjudiquen trámites migratorios. Ese enfoque va más allá de la mera reclasificación y explica por qué la iniciativa pretende competir en la conversación de legalización federal cannabis Estados Unidos, no solo en la de ajustes técnicos dentro del sistema actual.
El proyecto incorpora además un capítulo de investigación que interesa especialmente al sector sanitario y a los veteranos. Entre otras medidas, ordena al Department of Veterans Affairs promover ensayos clínicos sobre cannabis medicinal en dolor crónico y trastorno de estrés postraumático, y encarga a HHS y NIH reforzar o apoyar estudios sobre impactos del cannabis. El hecho nuevo aquí no es un anuncio de tratamiento aprobado, sino la voluntad de convertir esa investigación en un mandato legislativo dentro de una reforma más amplia.
El movimiento llega mientras Washington sigue pendiente de la ruta abierta por la administración Trump para una reclasificación menos profunda. Ese contraste ya aparecía en nuestra cobertura sobre el giro federal hacia la reclasificación de la marihuana y también en el seguimiento de El Cultivador sobre la defensa judicial de esa reclasificación: una cosa es mover la sustancia dentro del esquema vigente y otra muy distinta eliminar la prohibición federal, rehacer impuestos, abrir investigación y revisar condenas pasadas con una ley del Congreso.
También importa el momento político. En los últimos días, el mapa estadounidense ha vuelto a mostrar que la realidad estatal sigue fragmentada, como evidenció la exclusión de la iniciativa de cannabis medicinal de la papeleta de Idaho. El CAOA intenta precisamente ordenar esa disparidad desde arriba, pero todavía necesita superar el filtro parlamentario y la resistencia de quienes aceptan retoques regulatorios sin llegar a respaldar una legalización federal completa.
Para el lector, el hecho útil no es que Washington haya legalizado ya el cannabis, porque no lo ha hecho, sino que la principal propuesta de legalización federal integral vuelve a estar formalmente sobre la mesa con un alcance amplio y verificable. Si prosperara, afectaría a justicia penal, investigación, fiscalidad, banca, comercio y supervisión administrativa. Si vuelve a encallarse, seguirá pesando la vía más limitada de la reclasificación y el mosaico estatal que hoy sigue definiendo el acceso real.
Acerca del autor
Raúl del Pino es un destacado psiconauta, escritor y autoridad en sustancias psicoactivas, especialmente psicodélicos.
En 1996 impulsó, el primer portal en lengua hispana sobre drogas, se ha enfocado en los Estados Modificados de Conciencia y la Psicología Transpersonal. Autor de los libros "Guía contemporánea para el viaje psicodélico" y "MDMA, sexo y tantra", Raúl combina rigor científico con introspección personal, explorando la relación entre psicoactivos, sexualidad y prácticas espirituales. Su trabajo contribuye significativamente a la comprensión y uso responsable de sustancias psicoactivas.
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