Otros cannabinoides y terpenos

2.ª parte

La planta del cannabis es mucho más que el THC y el CBD. En la primera parte de este número repasamos los estudios sobre las propiedades terapéuticas de otros cannabinoides. En esta segunda y última entrega señalaremos algunos más y haremos referencia a otra familia: los terpenos.

Cannabinoides y terpenos detalle 1

Repaso de propiedades de cannabinoides menores

En la primera parte de este artículo señalamos las propiedades de las formas ácidas (frescas) del THC y CBD (THC-A y CBD-A) y revisamos los estudios disponibles sobre el delta-nueve-tetrahidrocannabivarin (THCV), el cannabidivarin (CBDV), el cannabicromeno (CBC) y el cannabinol (CBN). No tendría sentido ennumerar y describir todos los estudios realizados en cada uno de los más de cien cannabinoides distintos durante la última década y en esta segunda parte del artículo completaremos los aspectos más importantes de otros cannabinoides significativos, así como de otros principios activos que aparecen en la planta

Composición de la planta

Las revisiones más recientes han cuantificado hasta 554 compuestos diferentes, entre ellos 113 cannabinoides y 120 terpenos1. Esto no quiere decir que todos estén presentes en cualquier planta y mucho menos que todos tengan propiedades terapéuticas. Muchos de ellos se encuentran solo en determinadas variedades, en momentos muy concretos del ciclo vital de la planta o en concentraciones muy bajas. La obtención de preparados suficientemente ricos en estos cannabinoides minoritarios es, en la práctica, extremadamente complicado y costoso o directamente inviable. Pero sí veremos que la combinación de cannabinoides con terpenos puede potenciar ciertos efectos terapéuticos, al menos según los estudios básicos disponibles.

Interés en cannabinoides menores

El THC y el CBD han sido, hasta hace pocos años, los objetivos prioritarios de la investigación farmacológica. El hecho de que sean los cannabinoides más representativos de la planta ha facilitado el reconocimiento y la demostración científica de sus usos terapéuticos a pesar de las injerencias políticas y morales que rodean al cannabis. Estos resultados positivos han ampliado los objetivos de la comunidad científica que cada vez se muestra más interesada en estudiar el potencial terapéutico de estos “cannabinoides menores”.

Sobre el cannabigerol (CBG)

Dentro de este grupo, el cannabigerol (CBG) es particularmente interesante. Se trata de la forma ácida del ácido cannabigerólico (CBG-A), que es una “molécula madre” a partir de la cual se sintetizan la mayoría de los cannabinoides que aparecen en la planta, incluyendo el THC y el CBD. A través de procedimientos de hibridación, ha sido posible seleccionar plantas de cannabis en las que el CBG no se transforma en otros cannabinoides, produciendo cantidades significativas de esta sustancia

El CBG actúa sobre los receptores cerebrales de una forma muy diferente al resto de los cannabinoides. Tiene un efecto antagonista (“bloqueador”) sobre los receptores CB1 y CB2 y actúa sobre otros como los alfa-2-adrenérgicos y los 5HT1 serotoninérgicos. En animales de experimentación expuestos a dosis muy elevadas de CBG no mostraron ninguno de los síntomas típicos de la intoxicación por cannabis2. Este peculiar mecanismo de acción ha llevado al estudio de sus potenciales propiedades terapéuticas.

Cannabinoides y terpenos detalle 2

Estudios y pruebas

Como ya señalamos en el número anterior, la mayoría de las investigaciones se han realizado en modelos animales. Por eso las conclusiones deben tomarse con mucha precaución. En algunos casos es razonable suponer que el efecto obtenido en otros mamíferos puede ser extrapolable al hombre, pero en otros este razonamiento es ridículo. Por ejemplo, se ha demostrado que en gatos y ratas la administración de CBG reduce la presión intraocular, con mayor eficacia y duración que el THC. Este tipo de experimento es interesante: el ojo de estos animales es relativamente similar al humano y disponer de un cannabinoide sin efectos psicoactivos que disminuya eficazmente la presión del ojo sería útil en el tratamiento del glaucoma3.

Propiedades y efectos

Los resultados de otras investigaciones con CBG apuntan, según los científicos, a un efecto antidepresivo similar al de otros fármacos como la imipramina4. Pero es una conclusión muy discutible teniendo en cuenta que los sujetos del experimento eran ratones. En primer lugar habría que definir si los ratones se deprimen. Meterte en una caja, inyectarte medicación en la tripa y después someterte a todo tipo de perrerías como hacerte correr en el aire, exponerte a flashes de luz intensa como si estuvieras en el Fabrik o atarte las patas con cinta aislante no deben ser experiencias muy agradables, aunque no estoy muy seguro que sea exactamente la misma experiencia de vacío existencial y angustia vital que experimenta el alma atormentada de un individuo con un diagnóstico psiquiátrico de depresión mayor según los criterios clínicos establecidos. Y, al menos en el caso de los ratones, no creo que sea muy relevante si te han enchufado en la tripa imipramina o cannabigerol después de la tortura.

Potencial antitumoral

Volviendo a asuntos serios, el CBG parece tener efectos antitumorales específicos sobre algunos tumores humanos como el carcinoma epidermoide (un tipo de cáncer de piel) o próstata5. Su actividad en modelos celulares es especialmente elevada en el caso del cáncer de mama, donde el CBD también ha demostrado eficacia6. Es posible que la combinación CBD y CBG pudiera tener algún efecto significativo en humanos, aunque son necesarios ensayos clínicos rigurosos para demostrarlo.

Propiedades antisépticas

Para terminar con esta sustancia, señalaremos sus propiedades antisépticas. En la era de los antibióticos las infecciones por bacterias no suelen ser un problema de salud significativo. Pero precisamente el exceso de uso de estos fármacos da lugar a aparición de cepas resistentes a medicamentos. Entre estas “superbacterias”, el Estafilococo Dorado Meticilin Resistente constituye una grave amenaza a la Salud Pública. Su aparición como infección hospitalaria es relativamente frecuente (en forma de infecciones en la piel o neumonías) y su tasa de mortalidad es elevada. Muchos de los antibióticos tradicionales no son eficaces, y tanto el CBG como otros cannabinoides (CBD, CBC, CBN, THC…)7 han demostrado ser potentes inhibidores de su crecimiento en modelos celulares. La nula toxicidad orgánica y escasos efecto psicoactivos de muchas de estas moléculas sugieren un papel prometedor como futuros fármacos.

Terpenos y su importancia

Para completar este artículo hablaremos de otra gran familia de compuestos químicos presentes en la planta del cannabis: los terpenos. Los terpenos son los responsables del color y aromas del cannabis. Se han descrito más de 200 distintos en la planta pero sólo unos pocos de ellos han sido estudiados a nivel farmacológico. En muestras de cannabis procesado suponen entre un 1 y un 2 %, pero representan el 10 % del contenido de los tricomas de la planta en fresco.

Cannabinoides y terpenos detalle 3

Propiedades de los terpenos

Estas moléculas son muy pequeñas, son volátiles y se pierden o modifican en los procesos de secado y extracción. En la planta fresca predominan los monoterpenos (limoneno, mirceno, pineno…). También son los terpenos los responsables de la viscosidad de las unidades florales, que unida a las propiedades insecticidas de las formas ácidas de los cannabinoides proporciona a la planta una defensa mecánica y química frente a potenciales agresores.

Interacción de terpenos y cannabinoides

A nivel teórico y farmacológico existen bastantes motivos para pensar que los terpenos pueden modular la actividad terapéutica de los cannabinoides. En realidad, la investigación sobre las aplicaciones farmacológicas de los terpenos es muy reciente, pero su forma de distribución, mecanismos de acción, receptores sobre los que actúan… sugieren que la hipótesis tiene suficientes bases.

Ejemplos específicos

Por ejemplo, el limoneno ha demostrado propiedades ansiolíticas en modelos animales sometidos a estrés. En estudios en pacientes hospitalizados por depresión, el uso de ambientadores con esencia de planta de limón ha demostrado ciertas mejorías en algunos parámetros de la enfermedad. El limoneno, a altas dosis, también tiene propiedades antitumorales y ha sido probado ya en algunos ensayos clínicos en cáncer de mama en humanos.

Beta-mirceno y Pineno

El beta-mirceno es otro terpeno que se encuentra con frecuencia en la planta del cannabis. Tiene actividad antiinflamatoria, analgésica y antitumoral en algunos cánceres hepáticos. Sus propiedades relajantes son bien conocidas y forma parte de preparados comerciales disponibles en herbolarios para ayudar a dormir. Así, no es descabellado pensar que las variedades de la planta del cannabis ricas en este compuesto tengan algún tipo de efecto específico.

El pineno, típico de las coníferas, también se encuentra en concentraciones elevadas en algunas variedades de cannabis. Tiene propiedades antiinflamatorias, broncodilatadoras y antibióticas (precisamente contra el Estafilococo Dorado Meticilín Resistente al que hacíamos referencia antes). También tiene efecto anticolinesterásico, que puede mejorar ciertos déficits o problemas de memoria. Algunos autores opinan que las variedades ricas en pineno podrían contrarrestar los déficit en la memoria a corto plazo inducidos por el THC, aunque en el momento actual se trata de una mera hipótesis.

Cannabinoides y terpenos detalle 4

Terpenos más estudiados y su potencial

La lista es casi interminable: el D-Linalol (ansiolítico, anestésico local, anticonvulsivante…), B-cariofileno (antiinflamatorio y antiinfeccioso), nerolidol (antitumoral, antifúngico, antimalárico…), fitol (relajante y antidepresivo)… Y éstos son únicamente algunos de los más estudiados. Como puede apreciarse, en muchos casos las propiedades de estos terpenos coinciden o son complementarias a las ya conocidas de los cannabinoides. Así que es muy probable que la presencia y combinación de ambos produzca algún tipo de efecto sinérgico. Esto explicaría en parte por qué algunos pacientes refieren un mejor manejo de los síntomas de su enfermedad con determinadas variedades de marihuana en lugar de con productos farmacéuticos que presentan cannabinoides a concentraciones fijas.

Limitaciones y futuro

Las aplicaciones de los cannabinoides en el campo de la psicofarmacología son limitadas hasta el momento. La presencia de THC en dosis elevadas limita su seguridad en problemas de depresión, ansiedad, insomnio… ya que facilita la aparición de cuadros de ansiedad que pueden ser intensos. Pero el campo se abre si se buscan variedades con dosis bajas de THC, concentraciones elevadas de CBD y ricas en determinados terpenos. Los terpenos han ido ganando interés científico (y comercial) en el campo del cannabis terapéutico y es probable que en los próximos años se produzcan descubrimientos importantes.


Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué son los cannabinoides y los terpenos en el cannabis?
R: Los cannabinoides son compuestos químicos presentes en el cannabis, como el THC y el CBD, que tienen propiedades terapéuticas. Los terpenos son otra clase de compuestos que contribuyen al aroma de la planta y pueden potenciar ciertos efectos terapéuticos cuando se combinan con los cannabinoides.

P: ¿Por qué no todas las plantas de cannabis tienen los mismos cannabinoides y terpenos?
R: No todas las plantas contienen los mismos compuestos debido a las diferencias en variedades, fases del ciclo vital de la planta y las condiciones de cultivo. Además, muchos cannabinoides y terpenos están presentes en concentraciones muy bajas o son únicos de ciertas cepas.

P: ¿Cuál es el interés científico en los cannabinoides menores?
R: Los cannabinoides menores, como el CBG y el THCV, son de interés porque pueden tener usos terapéuticos potenciales que todavía no se han explorado completamente. Las investigaciones han comenzado a estudiar sus efectos en modelos animales para evaluar su posible aplicación en humanos.

Acerca del autor

Fernando Caudevilla (DoctorX)

Médico de Familia y experto universitario en drogodependencias. Compagina su actividad asistencial como Médico de Familia en el Servicio Público de Salud con distintas actividades de investigación, divulgación, formación y atención directa a pacientes en campos como el chemsex, nuevas drogas, criptomercados y cannabis terapéutico, entre otros.