Cultivo en terrazas y balcones: Una guía completa

Dado que muchos cultivadores no disponemos de un trocito de tierra donde plantar, el cultivo en terraza o balcón suele ser la opción mayoritaria. No obstante, normalmente nos vemos limitados por el espacio disponible, especialmente en balcones. Por tanto, debemos optimizar los recursos y la superficie para obtener el mejor rendimiento. Aspectos como la variedad, la época de siembra o el tamaño de las macetas influirán considerablemente en el desarrollo de nuestras plantas. En este artículo explico cómo escogerlos adecuadamente según tus necesidades.

Preparación del cultivo

El factor más limitante en el cultivo exterior en terrazas y balcones suele ser el espacio disponible. Si tenemos una gran terraza, éste no será un problema, pero si sólo contamos con un balcón de un par de metros cuadrados o menos, debemos aprovechar cada centímetro.

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Otro de los aspectos más influyentes en el cultivo es la luz. Dado que la marihuana necesita al menos seis horas de radiación solar directa para desarrollarse correctamente, nuestro balcón o terraza deben estar bien orientados. Las plantas que reciben una cantidad inferior crecen débiles y espigadas, produciendo más bien poco y siendo muy sensibles a plagas y hongos. Por esta razón es imprescindible que el espacio que vayamos a utilizar no esté completamente orientado al norte, puesto que no le daría el sol. Además, si necesitamos ocultar nuestro jardín, debemos intentar no restarle demasiada luz. La mejor opción para esta finalidad es el cultivo de otras especies vegetales que camuflen la presencia de la marihuana. Por ejemplo, si cultivamos en un balcón, podemos colocar plantas altas pegadas a las barandillas, o que podamos enredar en ellas como jazmines o tomateras. De esta forma creamos una pantalla vegetal que camuflará a la marihuana. Otra opción es la colocación de una malla de sombreo, aunque ésta resta más iluminación al cultivo.

Las condiciones climáticas a las que estará expuesto nuestro jardín son otro de los puntos a tener en cuenta durante la planificación. En verano, el suelo se calienta hasta el punto en que puede llegar a quemar las raíces, por lo que es muy recomendable elevar los tiestos con algún tipo de soporte. También debemos valorar la posibilidad de proteger al cultivo del viento si nuestra terraza está muy expuesta a él, dado que podría tumbar las macetas y causar lesiones en las plantas. Finalmente, si en otoño las tormentas son frecuentes o las heladas llegan pronto, merece la pena pensar en poner las plantas a cubierto en ambos casos, por lo que organizaremos el cultivo facilitando su posterior movilidad.

La época de siembra

La época de siembra influye considerablemente sobre el desarrollo de las plantas, ya que las más tempranas alcanzan mayor altura. La marihuana se puede plantar desde mediados de marzo aproximadamente hasta mediados de junio, dependiendo el momento ideal de factores como el espacio disponible, el tamaño de las macetas, la variedad o el clima. En los cultivos en terraza y balcón siempre sembraremos más bien tarde porque, al cultivar en maceta, una vez que las raíces han colonizado todo el volumen de sustrato, el crecimiento se estanca y las plantas se estresan. De modo que si plantamos a partir de mediados de mayo evitaremos con mayor posibilidad que esto ocurra. Si disponemos de poco espacio, podemos llevar a cabo dos cultivos, uno de autoflorecientes en primavera y otro de plantas fotodependientes en verano, sembrando las primeras en marzo. En cuanto a las variedades, hay que tener en cuenta que las sativas (NLD) y los híbridos de predominancia sativa tienden a crecer bastante, por lo que lo más recomendable es plantarlas en junio.

Lo malo de plantar tarde es que hace bastante calor y las plantas jóvenes no resisten bien la exposición solar en verano. Por este motivo debemos llevar a cabo un proceso de aclimatación durante la siembra, ya que, si ponemos las plántulas directamente bajo el sol de junio, probablemente morirán. Así que hay que germinar necesariamente dentro de casa y plantar en una maceta pequeña, donde las mantendremos hasta que se desarrolle el segundo o tercer par de hojas. En ese momento empezaremos a sacarlas al sol al atardecer o a primeras horas de la mañana para que se vayan aclimatando, hasta que las podamos dejar completamente fuera.

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Sustrato, contenedores y riegos

Debemos utilizar macetas más bien grandes, de al menos 15 o 20 litros, aunque si son de mayor capacidad, mejor. En los contenedores pequeños el sustrato se seca con mucha facilidad y el cultivo se estanca por no poder desarrollarse. Además, teniendo en cuenta que las plantas crecerán y producirán a razón de la cantidad de sustrato que tengan disponible, merece la pena darle espacio a las raíces. Si durante el crecimiento prevemos la altura puede ser un problema, lo más aconsejable es practicar la poda apical, sobre todo si nuestras barandas o muros no son muy altos. De esta forma, podemos ir guiando el crecimiento de las plantas para que se desarrollen a lo ancho en vez a lo alto.

En cuanto al sustrato, la mejor opción para el cultivo exterior en maceta son las mezclas llamadas light mix, aunque también podemos usar otras más ricas en nutrientes tras la primera fase del crecimiento. El coco, a pesar de ser un sustrato más ecológico, se seca con mucha facilidad en exterior. Aun así, si optamos por él, añadiremos polímeros o algún material que aumente su retención de humedad. Asimismo, si utilizamos una de las mezclas anteriormente mencionadas, pero vivimos en una zona muy calurosa o con mucho el viento, también sería conveniente mejorar la capacidad de retención de agua para evitar que el cultivo sufra estrés por sequía. Por último, debemos añadir algún material al fondo de los contenedores que permita drenar el agua para que no se estanque, como la arlita.

Si utilizamos macetas grandes, a partir de 30 litros más o menos, sale bastante a cuenta aportar abonos sólidos al sustrato durante su preparación para ahorrar en fertilizantes. Las plantas en estos contenedores se desarrollan más, por lo que consumen más nutrientes, pudiendo llegar a requerirlos en grandes cantidades. Para esta finalidad podemos comprar mezclas comerciales enriquecidas para crecimiento y floración o bien añadir abonos al sustrato. Si elegimos la segunda opción, los más recomendables son el humus de lombriz, el guano de murciélago y el estiércol de oveja bien compostado. Además, teniendo en cuenta que muchos de los nutrientes que contiene el sustrato inicialmente pueden perderse al filtrarse por las macetas con el agua de riego, también debemos aportarlos mediante la adición de fertilizantes líquidos, especialmente en la floración.

La calidad del agua de riego también es un aspecto fundamental para el desarrollo de nuestro cultivo, puesto que la absorción de los nutrientes depende en parte de ella. Debemos regular siempre el pH hasta que esté alrededor de 6,5 para que estos se asimilen correctamente, incluso si regamos con agua sola. Además, también debemos permanecer atentos a la frecuencia de riego. Durante los primeros días del cultivo las plantas consumen menos agua y, al hacer menos calor, ésta se evapora menos. Pero conforme avanza el verano y el cultivo se va desarrollando, la necesidad de agua aumenta, por lo que debemos regar con mayores cantidades y más frecuentemente.

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Prevención y control de plagas

En las terrazas y balcones es muy frecuente la aparición de hongos y plagas, sobre todo en aquellas expuestas condiciones climáticas duras. Una de las ventajas de plantar más bien tarde es que se evita el elevado riesgo de hongos de la primavera. Si además plantamos índicas (BLD) que se cosechen temprano, también evitaremos el riesgo de padecerlos en otoño. Pero si nuestro cultivo se alarga más allá de setiembre, debemos permanecer atentos a su presencia. Si detectamos oídio, podemos aplicar infusión de cola de caballo o extracto de canela para combatirlo, procurando no mojar demasiado los cogollos. En cambio, si encontramos botrytis, no hay nada que hacer, por lo que debemos cortar el área afectada y tirarla lejos del cultivo. Para prevenir su aparición la mejor opción es mantener a las plantas sin ningún tipo de estrés, ya que éste las hace más susceptibles de padecerlos.

En cuanto a las plagas, las más frecuentes y preocupantes en este tipo de cultivos son la araña roja y la oruga del cogollo. Aunque ambas pueden ser devastadoras, si mantenemos las plantas sanas, serán más resistentes a ellas. Aun así, si las detectamos en nuestro cultivo, debemos actuar con la mayor rapidez posible para evitar que se extiendan. La araña roja se puede tratar con extracto de canela o jabón potásico, aunque procuraremos no mojar mucho las flores. En cuanto a la oruga, aplicaremos Bacillus thuringiensis si advertimos su presencia en el cultivo y retiraremos a mano todas las que podamos.

Para asegurarnos de que nuestro cultivo está sano y libre de plagas y enfermedades, hay que revisarlo a diario o con la mayor frecuencia posible. Además, también debemos proteger a las plantas de las condiciones climáticas adversas, como la sequía, las tormentas y granizadas o los fuertes vientos porque las estresan.

La cosecha

Finalmente, antes de la cosecha debemos lavar las raíces para quitar los excesos de nutrientes. Si las plantas han llegado sanas hasta el punto óptimo de maduración de los tricomas, podemos cortar tranquilamente. No obstante, si alguna está enferma porque tiene hongos que no podamos controlar, tal vez sea mejor cortarla antes de tiempo para no perderla del todo. El mejor momento para cosechar es un poco antes del mediodía. Cortar la planta húmeda, ya sea por la lluvia, la niebla o el rocío, no es una buena opción, ya que hay más posibilidades de que la cosecha se pudra.

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En resumen, para cultivar en balcón o terraza hay que llevar a cabo una correcta planificación para aprovechar mejor la superficie disponible. Nuestro espacio de cultivo debe recibir al menos seis horas de luz solar directa, que son las que necesita la marihuana para su correcto desarrollo. También tenemos que procurar no restar demasiada luz con la ocultación. A la hora de plantar, lo mejor es hacerlo tarde o incluso montar un cultivo de autoflorecientes en primavera, antes de empezar el cultivo de verano. Sin embargo, si plantamos tarde, hay que recordar darle a las plántulas o esquejes un proceso de aclimatación al caluroso ambiente exterior. En cuanto al sustrato, la mejor opción es una mezcla comercial del tipo light mix enriquecida con humus de lombriz, estiércol de oveja y guano de murciélago, aunque si nos resulta más cómodo, también podemos utilizar otra mezcla comercial enriquecida específica para la marihuana. Además, podemos reforzar el aporte de nutrientes mediante el uso de fertilizantes líquidos. También controlaremos el pH del agua regulándolo en todos los riegos, incluso en aquellos en que reguemos sólo agua. Finalmente, en lo tocante a las plagas y enfermedades, el cultivo de índicas combinado con una siembra tardía, nos permite soslayar los hongos, que son frecuentes en otoño y primavera. Pero si nuestro cultivo se ve afectado por el oídio, lo trataremos con infusión de cola de caballo. Las plagas más frecuentes son la araña roja y la oruga, por lo que revisaremos las plantas frecuentemente para descartar su presencia o actuar rápidamente en caso necesario. Asimismo, para evitar favorecer el desarrollo de hongos en el secadero, cosecharemos en horas de baja humedad relativa y en días sin lluvia ni niebla para que los cogollos no estén mojados.

Espero que te haya gustado el artículo y pueda serte útil para cultivar en tu terraza o balcón. ¡Muy buenos humos!


Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué factores deben considerarse al cultivar en balcones o terrazas?
R: Factores como el espacio disponible, orientación solar, protección contra el viento y condiciones climáticas son esenciales. Es crucial optimizar el espacio, asegurar buena iluminación y proteger las plantas del viento y el calor.

P: ¿Cuál es la mejor época para plantar en terrazas o balcones?
R: La siembra en terrazas y balcones suele ser más tardía, idealmente a partir de mediados de mayo, para evitar que las plantas se estresen una vez que las raíces han ocupado todo el sustrato. También es posible sembrar autoflorecientes en primavera y otras variedades en verano.

P: ¿Qué tipos de plantas pueden ayudar a camuflar un cultivo en balcones?
R: Plantas altas como jazmines o tomateras pueden colocarse cerca de las barandillas para crear una pantalla vegetal. Alternativamente, se puede usar una malla de sombreo para ocultar las plantas, aunque esto reduce la cantidad de luz que reciben.

Acerca del autor

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Mari SH

Aventajada maestra en el arte del cultivo, tiene una larga trayectoria como cannabicultura y redactora de contenidos cannábicos

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