Esto es lo que los expertos quieren que sepas

Pocas cosas pueden estropearte más el día que una noche de mal sueño. No dormir lo suficiente puede empeorar el estado de ánimo, restar energía e incluso se ha relacionado con una serie de problemas de salud como la demencia, la depresión, las cardiopatías y el debilitamiento del sistema inmunitario.

Entre 2013 y 2020, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés), más de un tercio de los adultos en Estados Unidos declararon dormir menos de las siete horas recomendadas cada noche. Y en 2020, un estudio del Departamento de Salud y Servicios Humanos reveló que alrededor del ocho por ciento de los adultos informaron que con frecuencia tomaban medicamentos para dormir con el fin de conciliar el sueño o permanecer dormidos. Algunas de esas personas, según sugieren los estudios, podrían fumar, vaporizar o consumir productos de cannabis como la marihuana para conciliar el sueño.

Así que les pedimos a algunos expertos, entre ellos investigadores del cannabis y del sueño, un psicólogo del sueño y un farmacéutico especializado en cannabis, que nos expliquen los efectos del cannabis sobre el sueño y cómo influyen sus diversos compuestos químicos.

En una encuesta publicada en 2022 entre más de 27.000 consumidores de marihuana medicinal de Estados Unidos y Canadá, casi la mitad citó el sueño como una razón de salud para consumirla.

Sin embargo, es difícil explicar exactamente cómo afecta el cannabis al sueño porque los estudios que se han hecho son limitados y sus resultados suelen ser contradictorios, señaló Vyga Kaufmann, profesora adjunta de Psicología y Neurociencia en la Universidad de Colorado Boulder.

Los dos principales compuestos activos del cannabis —el tetrahidrocannabinol (o THC, responsable en gran medida del subidón) y el cannabidiol (o CBD, que no produce tal efecto)— parecen afectar al sueño de maneras distintas, según Cinnamon Bidwell, psicóloga clínica y profesora adjunta de ciencias cognitivas también en la Universidad de Colorado Boulder.

Por ejemplo, estudios limitados han descubierto que dosis bajas de THC pueden mejorar el sueño y dosis altas lo empeoran, mientras que lo contrario ocurre con el CBD. Esto dificulta el estudio del cannabis y el sueño, según Bidwell, sobre todo porque los distintos productos del cannabis pueden tener distintas proporciones de los compuestos.

Dicho esto, los investigadores de un análisis de 26 estudios que se publicó en 2020 informaron que había “datos preliminares prometedores” de que las terapias con cannabinoides, incluidos el THC y el CBD, deberían investigarse como posibles tratamientos para problemas del sueño como el insomnio, la apnea del sueño, el síndrome de las piernas inquietas y las pesadillas relacionadas con el trastorno de estrés postraumático.

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Los efectos del cannabis sobre el sueño y la somnolencia también pueden verse influidos por la manera en que se ingiere, según Ashima Sahni, neumóloga y especialista en sueño de la Facultad de Medicina de la Universidad de Illinois. El consumo de tipo oral, en forma de pastillas o los comestibles, tarda más en hacer efecto que cuando se toma inhalado, pero sus efectos sobre el sueño duran más durante toda la noche. El cannabis inhalado, vaporizado o fumado, producirá resultados más rápidos, pero no durarán tanto. Según Sahni, vaporizar y fumar puede conllevar ciertos problemas de salud como daños en los pulmones e inflamación de las vías respiratorias.

También hay algunas pruebas de que el cannabis podría ayudar indirectamente a conciliar el sueño al aliviar el dolor crónico y la ansiedad, las dos principales preocupaciones que motivan a los nuevos pacientes a probar el cannabis medicinal, según Rahim Dhalla, farmacéutico especializado en cannabis medicinal de Ottawa, Canadá, que ha estudiado las experiencias de los pacientes con el cannabis para dormir. Aunque la investigación en este campo es “limitada” y “los datos están un poco dispersos”, explicó Kaufmann.

En su experiencia clínica, Bidwell afirma que las personas que utilizan productos del cannabis para dormir parecen estar más satisfechas cuando los consumen de vez en cuando y no todos los días. Esto se debe a que el uso de THC con frecuencia puede conducir a una tolerancia o dependencia, aseguró, lo que puede revertir los beneficios del cannabis en el sueño.

“A medida que empiezas a tomarlo de manera crónica, caes en la trampa de que, para obtener el mismo efecto, tienes que aumentar la cantidad”, añadió Sahni. Y, con el tiempo, quizá llegues a un punto en el que no funcione en absoluto.

 

Al mismo tiempo, podrías llegar a depender tanto del cannabis que sigues ingiriéndolo para evitar el síndrome de abstinencia. Según Bidwell, cuando las personas adictas a la marihuana dejan de consumirla eso puede desencadenar síntomas como ansiedad, irritabilidad, náuseas e incluso sueños inquietantes que pueden alterar el sueño. “Esa es una de las principales razones por las que vuelven a consumirla, o por las que no pueden dejarla del todo”, comentó, “por lo difícil que es dormir como parte de esa abstinencia”.

Y algunas personas que consumen demasiado THC a veces sufren una “resaca de hierba” a la mañana siguiente, con síntomas como fatiga, dolor de cabeza y sequedad de ojos y boca. Sin embargo, el consumo de CBD no parece provocar tolerancia ni dependencia.

Según la experiencia clínica de Kaufmann, muchos de sus pacientes quieren probar el cannabis para dormir porque desconfían de los medicamentos para el sueño. Pero ella los insta a probar primero algunas estrategias de estilo de vida: acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, reducir el tiempo de pantalla antes de acostarse, eliminar la cafeína de la tarde, hacer ejercicio diario y mantener el dormitorio fresco, limpio y cómodo.

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A sus pacientes con insomnio, Kaufmann les recomendó probar la terapia cognitivo-conductual para el insomnio, o TCC-I, un tipo de terapia de conversación diseñada para ayudar a cambiar la forma de pensar sobre el sueño. Es “la intervención de referencia para el insomnio que tiene efectos más duraderos”, dice, y los pacientes no suelen ser conscientes de que podría ser un tratamiento para ellos.

Una consideración importante para cualquier persona que sienta curiosidad por la marihuana es que no es legal en todo Estados Unidos. Pero, según Dhalla, incluso si vives en un estado donde es legal, deberías hacerte algunas preguntas antes de probar el cannabis para dormir: ¿Estás tomando algún medicamento que pueda interactuar con esa sustancia? (El anticoagulante warfarina y varios fármacos para la epilepsia son especialmente preocupantes con los productos derivados del cannabis). ¿Quieres algo que puedas usar todos los días o solo cuando lo necesites? Si buscas un somnífero para todos los días, el cannabis no es la mejor opción.

Bidwell agregó que, si estás decidido a probarlo, empieces con la dosis más baja posible para ver cómo reaccionas. Sahni también advirtió que, como estos productos están poco regulados, es difícil saber exactamente qué se está consumiendo y si es seguro.

La conclusión es que necesitamos más investigación, afirmó Kaufmann. Queremos que la gente se sienta satisfecha con su sueño, dijo, así que si el cannabis te funciona, estupendo. Pero si nunca lo has probado y buscas ayuda para dormir, no debería ser lo primero a lo que recurras.

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Acerca del autor

Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.