Fue un poeta, novelista, cuentista y dramaturgo. Su principal obra fue Viaje a Oriente (1851) en donde aparece reflejado el hachís.

© Isidro Marín Gutiérrez

Gérard Labrunie, más conocido como Gerard Nerval, gran escritor francés, la mayor parte de su vida vivió en la pobreza y con un carácter melancólico al igual que Baudelaire intentó matarse y lo consiguió. Amigo de la infancia de Gautier. El primer triunfo de Nerval fue una traducción al francés de Fausto con tan sólo 20 años.

Su vida

Nació en París en 1808. Era hijo del médico militar Stephen Labrunie y de María Antonieta Margarita Laurent, hija de un rico comerciante francés. Su padre fue nombrado médico del ejército napoleónico de la Gran Armada y prestaba servicio en el ejército del Rin. Su madre murió de meningitis en Glogów en Silesia, en la actual Polonia, mientras acompañaba a su marido. La muerte de su madre, cuando aún era un niño de dos años, marcó no sólo su vida sino también su obra. Fue educado por su tío-abuelo, Antoine Boucher en la campiña de Valois hasta 1814, cuando fue enviado a París con su padre. Durante las vacaciones visitaba Valois y escribió su libro Canciones y leyendas de Valois.

En 1822, ingresó en el Colegio Carlomagno, cuyo compañero de clase fue Théophile Gautier. Ya en 1824 compuso su primer manuscrito de ciento cuarenta páginas: Poemas y poemas de Gerard L. Al año siguiente, escribió dos epístolas al Sr. Duponchel, ocultas bajo seudónimo. En julio de 1826, se lanzó a la sátira. Entre 1826-1827, tradujo del alemán el Fausto, la tragedia de Goethe, lo que propició el conocimiento de Friedrich Schiller y Heinrich Heine, con el cual inició una amistad y del que tradujo sus poemas.

En 1829 para complacer a su padre, Gerard Nerval se comprometió a ser un pasante en el despacho de un notario. Ejerció otros trabajos como periodista o aprendiz de imprenta. Pero él tenía otras cosas en qué pensar. Estaba más pendiente del romanticismo y fue convocado por Victor Hugo. En 1830, el año de la revolución participa como mero espectador. La política no le interesa pero las barricadas le inspiraron un poemario publicado en el Mercure de France y también publicó panfletos.

Tuvo su primera crisis de locura el 23 de febrero de 1841

También escribió varias obras dramáticas en colaboración con Alexandre Dumas, además de ser gran amigo de Théophile Gautier (con el cual se reunía en el «Club de los Hachisianos») y Victor Hugo. Frecuentaba diferentes reuniones de artistas y escritores. Y escribía obras de teatro con diferente suerte. Frecuentó una nueva camarilla llamada el Pequeño Cenáculo cuyo líder fue el escultor Jean Bernard Duseigneur. Las reuniones se celebraban en su estudio, instalado en una tienda de fruta y verdura. Una de las características de este grupo de artistas era su propensión a los ruidos, a beber mucho y a realizar juegos de palabras. En una ocasión un grupo de agentes del gobierno se infiltraron en este grupo. Parece ser que lo que se dijo no gustó a la policía y fueron arrestados y acusados de conspiradores. Nerval es liberado de la cárcel pero en abril de 1832 hubo una fuerte epidemina de cólera en París. Su padre le pidió que le ayudara y Gerad aceptó. Se convierte en doctor hasta que remite la epidemia. Posteriormente realizó un viaje a Suiza.

En enero de 1834, recibió una herencia de su abuela materna, heredó unos 30.000 francos, y se dirigió al sur de Francia; pasó la frontera y llegó a Florencia, Roma y Nápoles. En 1835, se instaló en casa del pintor Camille Rogier, en donde se reunió un grupo romántico, y fundó Monde Dramatique, revista lujosa en la que se gastó todo su dinero. Fuertemente endeudado vendió la revista en 1836. Se inició en el periodismo; estubo en Bélgica con Gautier durante tres meses; al finalizar el año, firmó por vez primera como «Gérard de Nerval» en Le Figaro.

En 1837, al escribir la ópera cómica Piquillo, conoce a la actriz y cantante Jenny Colon, por la que siente una atracción fatal, y a quien dedicó un culto idolátrico. Nerval asistió al salón de Madame Boscary de Villeplaine donde luchará por el amor de Jenny. Pero Jenny se había enamorado de William Hope, un rico millonario. Volverá a verla en 1840, antes de su muerte en 1842, que le trastornó. Siguió adorando y queriendo a Jenny incluso después de su muerte. Para Gerard era como la figura de la madre perdida, era una mezcla sincrética entre la virgen María, Isis y la reina de Saba.

escribió varias obras dramáticas en colaboración con Alexandre Dumas, además de ser gran amigo de Théophile Gautier y Victor Hugo

En el verano de 1838, viajó a Alemania, su destino soñado, con Alejandro Dumas para preparar la obra Leo Burckart. En noviembre fue a Viena, donde conoció a la pianista Marie Pleyel en la embajada de Francia. Volvió a Francia en marzo de 1840 y viajó a España.

Su destino final

 Tuvo su primera crisis de locura el 23 de febrero de 1841. Le cuidó Marie de Sainte-Colombe, de la casa de salud Sainte-Colombe, creada en 1785. El día 1 de marzo, Jules Janin publicó un artículo necrológico sobre él, en Les Débats (lo que le dolerá mucho). Tuvo una segunda crisis el 21 marzo, y le internan en la clínica del doctor Blanche en Montmartre.

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El 22 de diciembre de 1842, Nerval se fue a Oriente, pasando por Alejandría, Cairo, Beirut, Constantinopla, Malta y Nápoles. Los reportajes que hizo los publicó en 1844, y los reunió en Voyage en Orient (1851). Toda la obra está fuertemente teñida de esoterismo y de simbología alquímica. En Siria estuvo a punto de casarse con la hija de un jeque y en Beirut se enamoró de la muchacha drusa, Salerna. También fue iniciado en los misterios drusos durante su visita a Siria, donde alcanzó uno de los más altos grados de la hermandad.

Por el norte de África, en El Cairo compró una esclava javanesa. Su salud se vio deteriorada al parecer por estos exóticos viajes. Siguió su continuo peregrinar: entre 1844 y 1847, Nerval viajó a Bélgica, Holanda, Argelia y Londres, donde conoce a Charles Dickens. Al mismo tiempo, trabajó como escritor y libretista de ópera y como traductor de poemas de su amigo Heinrich Heine.

En la bohemia parisina se convirtió en una persona extravagante, como partido en dos, escindido de sí mismo: la realidad y el otro lado. Todo esto se reflejaba en la continua tensión de contrarios que manifiesta su obra. Vivió en la miseria, pero escribió sus obras maestras hechas para purgar sus emociones con el asesoramiento del Dr. White: Les Filles du feu, Aurélia ou le rêve et la vie.

Gérard de Nerval fue durante toda su vida un espíritu atormentado, que en los últimos años de su vida, los más fecundos, sufrió graves trastornos nerviosos, depresión, sonambulismo y esquizofrenia, lo que le llevó a temporadas en varios hospitales psiquiátricos, en donde, lejos de curarse, aumentaba su locura leyendo libros de ocultismo, cábala y magia, pero también escribiendo. Una de las situaciones que provocó su internamiento fue el pasear a una langosta con una cinta azul.

Tales sucesos, unidos a sus problemas económicos, le llevaron a suicidarse ahorcándose de una farola en rue de la Vieille-Lanterne, de París, el 26 de enero de 1855. Lo hizo para “librar su alma en la calle más oscura que pudo encontrar” en palabras de Baudelaire. Sus íntimos amigos no se lo podían creer y especularon que fue asesinado por los guardaparques durante una de sus caminatas nocturnas. Queda esa duda ya que se encontró ahorcado con su sombrero en la cabeza y lo normal sería que hubiera caído debido a la agitación causada por la estrangulación. También le encontraron una carta en la que pedía 300 francos para sobrevivir al invierno. Este trágico evento inspiró una litografía de Gustave Doré, quizás la mejor de su obra. El funeral tuvo lugar en la Catedral de Notre-Dame de París a pesar de su supuesto suicidio alegando su enfermedad mental. Théophile Gautier y Arsène Houssaye fueron las personas que pagaron el funeral. Está enterrado en el famoso cementerio parisino de Père-Lachaise.

El gran escritor

 Dejó una obra no muy extensa pero refinada y misteriosa que refleja fielmente las inquietudes del alma humana. Entre sus libros capitales se cuenta Viaje a Oriente (1851); allí relata las leyendas oídas por los caminos durante sus viajes por Europa (Italia, Inglaterra, Alemania, Austria, Holanda y Bélgica) y norte de África. Les Illuminés, ou les precurseurs du socialisme (1852), fue una colección de relatos y retratos en la que habla sobre Nicolás Edme Restif de la Bretonne, Cagliostro y otros. Las hijas del fuego (1854) es una galería de retratos femeninos en los que invoca el amor. Aurelia (1855), es un clásico de nuestro tiempo que influyó grandemente a los surrealistas. El autor nos narra aquí su particular viaje vital del brazo de la locura, que es al mismo tiempo la primera mirada moderna a esas profundidades. El su poemario Las Quimeras (1854), contiene el célebre soneto «El Desdichado». En uno de sus últimos poemas, «Epitafio», ya se intuye su inminente muerte:

“A ratos vivo alegre igual que un lirón este poeta loco, amador e indolente, y otras veces sombrío cual Clitandro doliente… cierto día una mano llamó a su habitación. ¡Era la muerte! Entonces él suspiró: «Señora, dejadme urdir las rimas de mi último soneto». Después cerró los ojos -acaso un poco inquieto ante el frío enigma -para aguardar su hora… Dicen que fue holgazán, errátil e ilusorio, que dejaba secar la tinta en su escritorio. Lo quiso saber todo y al final nada ha sabido. Y una noche de invierno, cansado de la vida, dejó escapar el alma de la carne podrida y se fue preguntando: ¿Para qué habré venido?”

Posteriormente su obra influenció a Marcel Proust, René Daumal y Antonin Artaud. Proust leyó profundamente su obra; y algo de la sonoridad de Nerval se oye en su Recherche. Los surrealistas lo tomaron como profeta:

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“Con mayor justicia todavía, hubiéramos podido apropiarnos del término surrealismo, empleado por Gérard de Nerval en la dedicatoria de Les Filles du feu. Efectivamente, parece que Nerval conoció a maravilla el espíritu de nuestra doctrina, en tanto que Guillaume Apollinaire conocía tan sólo la letra.”

Su relación con el cannabis

 Era un regular y entusiasta asistente de las reuniones del Club del Hachís. Traía hachís de sus diversos viajes por Egipto y llegó a convertirse en un maestro en la materia (Fuente del Pilar, 1999: XIV). Realizó un viaje al Oriente donde descubrió el origen musulmán de la francmasonería, luego escribió Viajes a Oriente (1851), en su primer capítulo de la historia, titulada “Haschich”, se sitúa la acción en Egipto, en donde un extranjero entabla relación a orillas del Nilo con un lugareño llamado Yusuf, que lo introduce en los misterios del hachís. Nerval consiguió, gracias al hachís, su idea para su L’Historie du Califa Hakem (Historia del Califa Haken); un singular cuento exótico en el que aparece el hachís y la doble conciencia. De día es califa, gobernante de Egipto y de noche viste ropas de esclavo y vaga entre la plebe. Al principio de la historia entra en un okel (una especie de taberna en donde había vino, bouza, cerveza, y hachís). Pidió hachís y le trajeron una pasta verdosa en una cajita diciéndole que contenía el paraíso que su profeta Mahoma prometió a sus creyentes. Nerval describe las experiencias que tiene el califa como risa ingobernable, suave languidez, rapidez de ideas, pérdida de la noción del tiempo, visiones y sentimiento de relajación total (kief). El califa anunció que él era Dios:

“El hachís hace al hombre semejante a Dios”…”Los bebedores de agua sólo conocéis la apariencia más superficial y tosca de las cosas del mundo. La embriaguez, si bien enturbia los ojos de lo físico, ilumina los del alma, permitiendo que el espíritu, liberado de las cadenas del cuerpo, huya como un preso ante el guardián dormido que olvidó la llave en la puerta de la celda. Entonces vagabundea libre y feliz por el espacio, entre la luz, intimando con genios luminosos cuyas enseñanzas inesperadas y fortuitas son fogonazos de plata en la noche; flota suavemente en atmósferas de felicidad indescriptibles…” “el hachís hace que los hombres crean en los prodigios” (Fuente del Pilar, 1999:100, 103).

Traía hachís de sus diversos viajes por Egipto y llegó a convertirse en un maestro en la materia

Luego entra en el okel un sacerdote para sacrificar ante la Esfinge un gallo blanco en honor de Hermes y Agatodemon y el califa comienza a gritarles como adoradores de ídolos. Al preguntarle los reunidos qué religión profesaba afirmó que él mismo era Dios. Por suerte fue salvado del linchamiento por un amigo. Aunque el califa sabe que todo ha sido producto del hachís ingresa en un manicomio. Nadie le reconoce por el califa ya que lleva las ropas de esclavo, aunque él insiste que está cuerdo y que realmente él es el califa (todos le toman por un loco consumidor de hachís). Escapa del manicomio y descubre que alguien está sentado en su trono y es muy parecido a él. Finalmente el califa se mata mientras que su espíritu se queda sentado en el trono gobernando Egipto. El verdadero califa es asesinado y el falso sigue gobernando en su lugar.

Fue el primer escritor occidental que abiertamente hizo pensar que el cannabis se menciona en el Antiguo Testamento. Tiene un cuento en el que Avicena, un alquimista medieval, hace un comentario sobre una referencia al hachís en el Cantar de Cantares. Como vemos Nerval ató mucho los mitos que rodean los orígenes de la francmasonería.

Nerval escribió que bajo la influencia del hachís uno no es capaz de discernir lo que es realidad de la ilusión. Estar bajo los efectos del cannabis es como una nueva vida, liberado de las condiciones espacio-temporales. El usuario de hachís se lanza bajo un hechizo en que una idea es fija en su mente, excluye todas las demás y esta idea es la que determina cómo uno se ve a sí mismo en varios niveles diferentes. La mente y el cuerpo se disocian. Nerval era amigo de la infancia de Gautier y fue Gautier quien le introdujo en las sesiones mensuales del Club del Hachís, a cuyas reuniones acudían Alexandre Dumas (padre), compañero de viaje de Nerval en Alemania. Su muerte marcó casi el fin del Club del Hachís.

Bibliografía

  • Fuentes del Pilar, J.J. (1999)  El club del hachís. Miraguano Ediciones. Madrid.
  • Nerval, G. (2010). Obras esenciales I. Edición bilingüe. Selección, edición, traducción, introducción y cronología de Ricardo Silva-Santisteban. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú.
  • Nerval, G. (2010). Obras esenciales II. Edición bilingüe. Selección, edición y traducción de Ricardo Silva-Santisteban. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú.
  • Nerval, G. (2010). Obras esenciales III. Edición bilingüe. Selección, edición y traducción de Ricardo Silva-Santisteban. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú.