Las mejores drogas inteligentes 9.ª parte

Finalizamos con los autores que nos contaron sus experiencias con drogas clásicas y empezamos con las drogas modernas, en concreto la anfetamina.

Consumo de drogas: Naturaleza y percepción

Debemos señalar la influencia más importante de la obra de Baudelaire. Considerar al consumo de drogas acto creador de un paraíso artificial dio lugar a uno de los más fuertes pretextos para la prohibición, el que afirma que tomar sustancias psicoactivas es algo antinatural, discurso repetido hasta la saciedad por gobernantes y ciudadanos de a pie bien aleccionados por ellos.

La naturalidad del consumo de drogas

Frente a esta forma de argumentar tan común, el químico y etnobotánico Jonathan Ott expone una serie de pruebas para demostrar que el consumo de drogas es algo natural. Una de las más importantes es que los principios activos de estas sustancias se limitan a encajar en los receptores que tenemos en nuestro organismo; por tanto, estamos predispuestos genéticamente para aceptar y asimilar las drogas. Además, también tenemos nuestras propias drogas endógenas, similares a las que podemos introducir desde el exterior. Por ello ―concluye este autor, jugando con el título de la obra de Baudelaire y el de la suya propia― el consumo de productos psicoactivos no crearía paraísos artificiales, sino naturales.

Walter Benjamin y el hachís

Walter Benjamin

Anfetamina detalle 1

Es Walter Benjamin quien más explícitamente narra sus experiencias con esta droga, en su obra Haschisch.

Benjamin nació en Berlín, el 15 de julio de 1892. Estudió Filosofía en varias universidades alemanas, pero fracasó en su intento por ser profesor. Trabajó como autor, traductor y crítico, a la vez que participaba en varias investigaciones farmacológicas. Con la llegada de los nazis al poder se exilió en Francia, donde se relacionó con los intelectuales alemanes de ideas más avanzadas, todos ellos emigrados a la fuerza. Perseguido por la Gestapo tras la ocupación de Francia por las tropas alemanas, llegó a Port-Bou, en la frontera franco-española, donde se suicidó tomando una dosis letal de morfina, el 27 de septiembre de 1940.

Experiencias alucinatorias con el hachís

Benjamin cuenta en la obra citada sus experiencias con el hachís y las visiones que gracias a la droga consigue tener, junto con algunas impresiones de Ernst Bloch y Ernst Joël. Reconoce haberlo probado en otras ocasiones, pero no hasta el punto de sentirse identificado con los consumidores expertos:

“No me acerqué a la droga, según ya dije, como un novicio (…) jamás hasta entonces me había sentido acogido en esa comunidad de experimentados cuyos testimonios, desde ‘Los paraísos artificiales’ de Baudelaire hasta ‘El lobo estepario’ de Hermann Hesse, me resultaban todos familiares.”

Al rato de fumar, el hachís comienza a hacer efecto, se siente desorientado y entra en una peluquería creyendo que es una chocolatería. Los cambios en la percepción del mundo y de sí mismo son notables:

“Uno de los primeros signos de que el haschisch comienza a hacer efecto es un sentimiento sordo de sospecha y de congoja; se acerca algo extraño, ineludible (…) aparecen imágenes y series de imágenes, recuerdos sumergidos hace tiempo (…). Queda el hombre sorprendido y dominado por todo lo que sucede, incluso por lo que él mismo dice y hace. Su risa, todas sus expresiones chocan con él como sucesos exteriores (…). El espacio se ensancha, se hace escarpado el suelo…”

Aldous Huxley y la mescalina

Aldous Huxley y la mescalina

Anfetamina detalle 2

Este autor, de una familia británica de larga tradición intelectual (su abuelo, Thomas Henry Huxley, famoso biólogo, colaboró en el desarrollo de las teorías evolutivas) mostró casi desde sus comienzos un gran interés por las drogas, aunque desde una actitud ambivalente. Por eso, el soma de su obra Un mundo feliz apacigua y permite olvidar los problemas, pero es un instrumento al servicio de la manipulación estatal, porque la persona que lo ingiere obtiene el descanso necesario para olvidar los problemas que pueden crear conflictos, aplacando toda potencial rebeldía. Más allá de la sustancia que utilizaban los personajes de su libro, Huxley tenía muy claro que hacía falta una nueva droga que aliviara y consolara sin dañar a la larga.

Experimentación y percepción con psicodélicos

En la década de los cincuenta, Huxley experimentó con drogas psicodélicas ―mescalina y LSD― buscando autoconocimiento y una percepción distinta de la realidad. Nuestro autor quería alcanzar una visión diferente del mundo, sin los filtros culturales y personales que distorsionan lo que se contempla, y conocerse a sí mismo sin las normas morales y prejuicios intelectuales que siempre están ahí, incordiando.

Impacto de la mescalina

En sus testimonios y experiencias con alucinógenos reconoce la necesidad de que exista una sustancia que elimine las barreras conceptuales de la mente humana y permita ver las cosas como son, la realidad en sí. Es cierto que no podemos prescindir del razonamiento sistemático, pero tampoco podemos prescindir ―si queremos seguir sanos― de la percepción directa del mundo exterior e interior, porque “este mundo [el filtrado por la razón] es el universo del conocimiento reducido, expresado y, por decirlo así, petrificado por el lenguaje, artificial, y necesitamos volver de vez en cuando al mundo natural”.

En Las puertas de la percepción nos describe las sensaciones que una persona experimenta cuando ingiere mescalina:

1. La capacidad de pensar y recordar no disminuye.

2. Las impresiones visuales son más intensas y la vista recobra su inocencia, la propia de cuando no estaba subordinado al concepto.

3. El intelecto no padece y la percepción mejora, pero la voluntad empeora. No se ve razón alguna para hacer nada, y la mayoría de las cosas que suelen interesar ya no tienen interés.

Anfetamina detalle 3

Aldous Huxley y el uso responsable de las drogas

En cuanto a los efectos adversos, Huxley afirma que no hay peligro para la persona media:

“La mayoría de los tomadores de mescalina experimentan únicamente la parte celestial de la esquizofrenia. La droga sólo procura infierno y purgatorio a quienes han padecido recientemente una ictericia o son víctimas de depresiones periódicas o ansiedad crónica (…) Pero la persona razonablemente sana sabe que (…) la mescalina es completamente inocua, que sus efectos pasan al cabo de ocho o diez horas, sin dejar rastros… fortificado por este conocimiento, se embarca en el experimento sin miedo.”

Huxley señala que es improbable que la humanidad pueda pasar sin los paraísos artificiales, ya que la mayoría tiene una vida tan monótona que el afán de escapar y de trascenderse siempre existirá.

“El mundo exterior (…) es el lugar donde, nos guste o no, tenemos que esforzarnos por vivir. En el mundo interior no hay en cambio ni trabajo ni monotonía. Lo visitamos únicamente en sueños o en la meditación (…) ¿Cómo puede extrañar que los seres humanos, en su busca de lo divino, hayan preferido generalmente mirar hacia adentro?”

Influencia del viaje contemplativo

Además ―añade Huxley―, el hombre que regresa de una experiencia contemplativa ya nunca será el mismo y se convertirá en más instruido y menos engreído. Reconocerá su ignorancia más humildemente, y captará mejor la relación de las palabras con las cosas, y la del razonamiento con el misterio del universo que trata de comprender en vano.

Aportaciones psicológicas y psiquiátricas de Huxley

Nuestro autor realiza también aportaciones a la psicología y a la psiquiatría, porque sus experiencias con la mescalina le permiten conocer cómo ve el mundo quien carece de entendimiento, quien sufre de un trastorno mental tan fuerte que no logra controlar lo exterior, que le entra por sus sentidos imponiéndosele. El esquizofrénico es aquel que no puede escapar de la realidad ―interior y exterior― y refugiarse en las creaciones del sentido común, en las nociones, símbolos y convenciones. El esquizofrénico está permanentemente bajo la influencia de algo interior que actúa de forma similar a la mescalina, y por eso no puede rechazar la experiencia de una realidad con la que no puede convivir, que no puede explicar porque es para él un hecho primario, y eso le asusta, le lleva a la enfermedad y al sufrimiento.

Conclusión sobre el papel de Huxley en la experimentación con drogas

Por todo lo que hemos expuesto, es fácil comprender por qué Huxley es considerado uno de los escritores más influyentes en el campo de la experimentación con drogas y un pionero de la psiquedelia.

Anfetamina detalle 4

Las drogas modernas

Anfetaminas

Las anfetaminas, tal como ocurre con todas las drogas, tuvieron en sus orígenes un propósito terapéutico determinado. Como narra Solomon Snyder, los científicos que, a comienzos del siglo XX, buscaban un remedio para el asma, sabían que la adrenalina dilata los bronquios y alivia por ello este padecimiento. Sin embargo, esta sustancia, cuando se introduce en el organismo por vía oral, queda inactiva antes de que pueda surtir efecto. Por esta razón era necesario encontrar algo que funcionara, tomado por vía oral. En los años 20, K.K. Chen, farmacólogo que trabajaba para los laboratorios Lilly, investigó sobre la planta Ma Huang (efedra), descrita, en los tratados botánicos chinos, como remedio útil para tratar el asma. El alcaloide y principio activo de la efedra es la efedrina, droga que perdura hasta nuestros días, bastante popular en deportistas, estudiantes y personas que buscan estimulantes baratos, accesibles y con escasos efectos secundarios.

Anfetaminas en el siglo XX

Tras comprobar que realmente dilataba los bronquios, se comercializó para combatir el asma. Sin embargo, las existencias de efedra eran escasas, por lo que se buscó un sucedáneo sintético. Y en los años 30, a partir de la efedrina, se consiguió sintetizar la anfetamina, fármaco que puede introducirse por inhalación en los pulmones, resultando así más eficaz.

El uso de anfetaminas durante la guerra y en la sociedad

Durante la Segunda Guerra Mundial, los ejércitos combatientes abusaron de este estimulante para aumentar el rendimiento de sus soldados, hecho que llegó a causar verdaderos problemas de salud una vez finalizada la lucha, especialmente en Japón. Muy pronto los deportistas vieron que podían utilizarla para mejorar sus marcas, por lo que se convirtió en producto de uso y abuso, con algunos casos de intoxicaciones y muertes. También los estudiantes y personas interesadas en aumentar el rendimiento intelectual se dieron cuenta de que les podía servir para sus propósitos.

Acceso y regulación de las anfetaminas

En cuanto a su disponibilidad, las anfetaminas hoy día se pueden conseguir en farmacias sólo con receta médica. También pueden comprarse en el mercado negro, a los típicos camellos, con el riesgo de que nos den otra sustancia en su lugar. Lo cierto es que, comparadas con otras drogas, empezaron a ser controladas en una fecha bastante tardía. En España estaban disponibles sin problemas hasta la década de los 70, y eran comúnmente utilizadas para aguantar largas noches de estudio. Después, cuando su uso ya estaba restringido, los médicos las recetaban a discreción para ayudar a perder el apetito, en dietas de adelgazamiento (anorexígenos).

Uso responsable de las anfetaminas

Las anfetaminas, como todas las drogas, pueden usarse para diversos fines. Pueden ayudar a sentirse mejor en momentos puntuales, a estimular cuando alguien se siente bajo de ánimo, y a tratar a niños hiperactivos. También pueden ser objeto de serio abuso y arruinar la salud, porque lo que es droga inteligente para uno, resulta droga tonta para otro, en palabras de Jonathan Ott. De ahí la necesidad de difundir la información que sobre estos productos existe, para que el uso sea siempre el más adecuado.


Preguntas Frecuentes

P: ¿Qué relación tiene la anfetamina con la obra de Baudelaire?
R: Baudelaire consideraba el consumo de drogas como un acto creador de un paraíso artificial, lo cual influyó en la perspectiva de que las drogas son antinaturales. Esta idea se contrapone a la afirmación de que el consumo de anfetaminas y otras sustancias psicoactivas es un proceso natural, debido a que encajan en los receptores de nuestros organismos.

P: ¿Quién es Jonathan Ott y qué ha aportado al debate sobre el consumo de anfetaminas?
R: Jonathan Ott es un químico y etnobotánico que ha defendido la idea de que el consumo de drogas, como la anfetamina, es algo natural porque nuestros cuerpos están predispuestos a aceptarlas. Según él, el uso de estas sustancias no crea paraísos artificiales, sino naturales.

P: ¿Cómo describe Walter Benjamin su experiencia con el hachís en relación con el concepto de anfetamina?
R: Walter Benjamin relata en su obra Haschisch sus experiencias con el hachís, destacando cambios en la percepción y el sentido del humor. Aunque su enfoque es el hachís, su narración aporta al entendimiento de cómo las drogas, en general, incluyendo anfetaminas, afectan nuestra percepción de la realidad y nuestra consciencia.

Acerca del autor

]. C. Ruiz Franco es licenciado en Filosofía y DEA del doctorado de la misma carrera, cuenta con un posgrado en Sociología y otro en Nutrición Deportiva. Se considera principalmente filósofo, y es desde esa posición de pensador como contempla el mundo y la vida. Se interesa principalmente por las sustancias menos conocidas, y sobre ellas publica mensualmente en la revista Cannabis Magazine.