La provincia reglamentó el 2 de junio el acceso al cannabis medicinal con REPRO-MENDOZA y abrió un régimen específico para uso veterinario bajo supervisión profesional.
El Gobierno de Mendoza anunció el 2 de junio la puesta en marcha de REPRO-MENDOZA para ordenar el acceso al cannabis medicinal y la creación de REPROVET, un programa específico para pacientes veterinarios que, según la comunicación oficial, convierte a la provincia en la primera jurisdicción argentina con un marco regulatorio propio para este uso. La nota institucional vincula el movimiento a la aplicación de la Ley Provincial 9617 y a nuevas resoluciones que regulan registro, trazabilidad, prescripción y seguimiento.
La novedad importa porque no se limita a autorizar un uso genérico del cannabis en animales. Mendoza sostiene que el nuevo esquema crea registros diferenciados, fija controles sanitarios, prevé auditorías y exige supervisión de veterinarios habilitados. La cautela, sin embargo, es imprescindible desde el principio: el anuncio abre un marco administrativo y sanitario, pero su alcance real dependerá de la implementación, del funcionamiento efectivo de los registros y de cómo se aplique la trazabilidad sobre productos y cultivos.
Qué cambia con REPRO-MENDOZA y REPROVET
En la parte general, Mendoza explica que la Resolución 151/2026 reglamenta el funcionamiento del Registro Provincial de Cannabis Medicinal, con inscripción para pacientes, autocultivadores, terceros cultivadores, asociaciones civiles, fundaciones y proyectos de investigación y desarrollo vinculados al uso medicinal, terapéutico y paliativo del cannabis. La misma comunicación añade un dato práctico relevante: la plataforma digital estará disponible desde el 8 de junio para iniciar trámites y solicitudes.
El bloque verdaderamente nuevo es REPROVET. La provincia dice que el programa regulará el acceso, la prescripción, el cultivo, la producción controlada y el seguimiento de tratamientos destinados a animales, siempre bajo supervisión de médicos veterinarios habilitados. También crea el Registro de Médicos Veterinarios Prescriptores, incorpora requisitos para asociaciones y fundaciones, y fija estándares de calidad y trazabilidad para los derivados empleados en esos tratamientos. Esa capa de control ayuda a diferenciar el anuncio de una simple apertura comercial o de una legalización difusa sin responsabilidades sanitarias definidas.
Por qué la decisión merece atención fuera de Mendoza
La decisión provincial abre una vía poco habitual en la región: combinar en la misma arquitectura regulatoria el acceso medicinal general y un capítulo veterinario con órganos de seguimiento, control clínico y comité consultivo. Para contextualizar el alcance, Cannabis Magazine ya contó cómo Chaco activó una primera exportación privada de cannabis medicinal y explicó hace tiempo el debate sobre el uso de cannabis en animales dentro del sector ganadero brasileño. Mendoza se mueve en otro plano: no habla de productividad ni de comercio exterior, sino de acceso regulado, control estatal y práctica veterinaria.
La medida también encaja en una tendencia más amplia de precisión normativa. El Cultivador analizó recientemente los ajustes regulatorios de Brasil en cannabis medicinal, y el paralelismo es útil porque muestra a varios gobiernos de la región afinando registros, licencias y responsabilidades profesionales en vez de limitarse a grandes anuncios políticos. En ese sentido, Mendoza envía una señal institucional: quien quiera operar en este terreno tendrá que hacerlo con más documentación, más trazabilidad y más control sanitario.
Lo que todavía falta por comprobar
Que exista una resolución y un programa no equivale a que el acceso vaya a ser inmediato, homogéneo o sencillo. La provincia todavía debe demostrar que puede sostener el registro, supervisar a los prescriptores, auditar la cadena y dar certidumbre a usuarios y profesionales sin crear una maraña burocrática que termine reduciendo el alcance práctico del sistema. Esa será una prueba especialmente delicada en el componente veterinario, donde la evidencia clínica, las formulaciones disponibles y los estándares de seguimiento no están igual de desarrollados en todos los usos posibles.
Por eso la noticia merece atención, pero también una lectura sobria. Mendoza acaba de abrir un precedente regulatorio relevante en Argentina, sobre todo por el capítulo veterinario, pero el valor real de ese precedente dependerá menos del titular inaugural que de la ejecución administrativa, la calidad del control y la experiencia concreta de quienes intenten utilizar el sistema a partir de junio.
Acerca del autor
Raúl del Pino es un destacado psiconauta, escritor y autoridad en sustancias psicoactivas, especialmente psicodélicos.
En 1996 impulsó, el primer portal en lengua hispana sobre drogas, se ha enfocado en los Estados Modificados de Conciencia y la Psicología Transpersonal. Autor de los libros "Guía contemporánea para el viaje psicodélico" y "MDMA, sexo y tantra", Raúl combina rigor científico con introspección personal, explorando la relación entre psicoactivos, sexualidad y prácticas espirituales. Su trabajo contribuye significativamente a la comprensión y uso responsable de sustancias psicoactivas.
Sigue la cobertura
Más contexto sobre esta noticia
Amplía el contexto con cobertura relacionada sobre Cannabis medicinal, Cannabis y Regulación en los hubs temáticos y geográficos de Cannabis Magazine.
















