La ciudad de Barcelona alberga unos 200 clubes de fumadores de cannabis, de los que el distrito de Ciutat Vella es el que concentra un mayor número, fruto de una “proliferación” de este tipo de asociaciones en los últimos tres años.

Según ha explicado la jefa del servicio de atención y prevención a las drogodependencias de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (Aspb), Teresa Brugal, con motivo de la presentación este miércoles del Informe de Salud Pública de Barcelona 2012, el Ayuntamiento está haciendo una “búsqueda activa” de este tipo de locales, en base al registro de entidades federadas y a la publicidad que hacen a través de Internet.

El objetivo es estudiar la posibilidad de regular su ubicación mediante ordenanzas municipales –evitando su cercanía a colegios u obligando a instalar salidas de humos, por ejemplo–, si bien el Ayuntamiento ha recordado que la misma Generalitat trabaja con los grupos políticos y asociaciones para una eventual regulación de este tipo de locales y que, en cualquier caso, quiere “evitar la banalización del consumo” del cannabis.