La cañamiza se transforma en ladrillos y aislantes
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Cáñamo para construir edificios
por Mari SH
Se dice que la planta de cáñamo es como el cerdo porque de ella se aprovechan todas sus partes. De hecho, en artículos anteriores hemos hablado del amplísimo abanico de posibilidades que ofrece en los más diversos ámbitos: desde la fitorremediación a la elaboración de biocombustibles, pasando por el cuidado de la piel, la alimentación, el deporte, etc. Sin embargo, la lista de las utilidades de esta maravillosa planta es muy extensa y, en esta ocasión, tocaremos un tema realmente interesante: el papel del cáñamo en la bioconstrucción. Como ya sabrás por artículos anteriores, nuestra apreciada planta se considera como un recurso renovable y ecológico, por lo que resulta ideal para este ámbito tan innovador de la arquitectura.
¿Qué es la bioconstrucción?

La bioconstrucción es un sistema de edificación basado en los principios generales del ecologismo. Es decir, a través de esta rama de la arquitectura se pretende minimizar el impacto causado por la edificación, así como la construcción de edificios eficientes en el aprovechamiento de los recursos y más saludables para el ser humano. Estos objetivos se logran mediante la combinación de varias técnicas, como un diseño inteligente para un mejor aprovechamiento de la energía térmica y lumínica, el empleo de materiales ecológicos, reciclables y de proximidad o el diseño e implementación de un sistema de saneamiento y recuperación de residuos eficiente.
Entre las ventajas de esta forma de entender la construcción se encuentra, además de un menor impacto ambiental, un gran ahorro energético, que en algunos casos puede llegar a una reducción del 80 % del consumo. También podemos contar entre sus beneficios un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos y un entorno más saludable y libre de tóxicos.
El cáñamo en la bioconstrucción
Según diversas fuentes, en el sur de Francia se halló un puente de la época de la dinastía merovingia (S. V-VIII) en el que se empleó una especie de mortero de cáñamo. Otro hallazgo interesante en este ámbito es el de las cuevas de Ellora, en la India, que se han mantenido en buen estado de conservación durante 1.500 años porque el uso del cáñamo en su construcción las ha protegido de los insectos durante todo este tiempo1.

No obstante, el uso del cáñamo en la construcción y restauración de edificios en la época actual se remonta a hace solo tres décadas, cuando Charles Rassetti lo utilizó en Francia para la restauración de la Maison de la Turque, su casa. El edificio sigue en uso en la actualidad y en él podemos encontrar un restaurante. Desde entonces, se han investigado varias formas de aplicarlo en este ámbito. Entre ellas encontramos ladrillos, mortero, mantas para aislamiento o placas elaborados a partir de la planta de cáñamo. Para fabricarlos se utiliza la cañamiza, que hasta hace pocos años era considerada un desperdicio del procesamiento de la planta.
Este material presenta diversas ventajas en la construcción frente a los usados tradicionalmente. En primer lugar, el cáñamo es una planta anual de rápido crecimiento, cultivable en casi cualquier parte del globo, y cuya producción es bastante fácil y económica, por lo que es una gran alternativa a los materiales de construcción basados en recursos no renovables. Asimismo, no necesita ser trasladado porque puede comprarse a productores locales, lo que evita la contaminación derivada de su transporte. Además, es excelente como aislante térmico, por lo que propicia un ambiente cálido en invierno y fresco en verano; ayuda a disminuir la condensación por su excelente capacidad de regulación higrométrica; es muy resistente a plagas y hongos de forma natural, por lo que no necesita ser tratado con productos químicos adicionales para su protección; presenta una buena capacidad de aislamiento acústico; si se cultiva de forma ecológica, está libre de tóxicos y es apto para personas alérgicas o con sensibilidad química; es reciclable y, por último, tiene una huella de carbono muy baja o incluso negativa. A todas las cualidades enumeradas, debemos añadir también su bajo coste de producción y la posibilidad de obtener también productos alimentarios, ventajas que lo convierten en un material para tener en cuenta en las zonas más desfavorecidas.
Esto mismo fue lo que pensó James Savage, un emprendedor norteamericano que, tras el desastre del Katrina y el terremoto de Haití, comenzó a investigar la construcción de hogares más resistentes a este tipo de catástrofes, hallando la solución en el cáñamo y lanzándose a la creación de una nueva empresa2. Aunque él es sólo uno de los muchos emprendedores que están apostando por este ingenioso uso para esta materia prima que nos acompaña desde la antigüedad. También en Europa han florecido diversas empresas especializadas en la construcción con cáñamo y otros materiales ecológicos. En nuestro país, la principal impulsora de este tipo de construcciones es la arquitecta alemana Monika Brümmer, quien fundó hace veinte años la empresa Cannabric, dedicada a la comercialización y producción de materiales ecológicos. Entre ellos destaca el bloque o ladrillo de cáñamo, que se utiliza como sustituto del ladrillo convencional, aunque también comercializa otros elementos fabricados con cáñamo como pellets, cañamiza, paneles aislantes, etc.
Además de usarse en la construcción, el cáñamo también es muy útil en la restauración de edificios antiguos e históricos que necesitan conservar su estructura original, ya que sirve para reforzarla. Asimismo, también los protege del ataque de insectos y hongos.

En resumen, la bioconstrucción es una forma de entender la arquitectura que va más allá de la simple edificación y en la que persigue causar el menor impacto ambiental posible. Esta premisa no se refiere solo a la construcción de los edificios, sino también a su posterior uso. Por ende, las edificaciones diseñadas desde esta perspectiva cuentan con un óptimo sistema de aprovechamiento y reutilización de recursos que permite un gran ahorro energético e hídrico. Para lograrlo se emplean materiales ecológicos de proximidad, entre los que destaca el cáñamo por ser una planta fácilmente cultivable en cualquier parte del mundo y por sus cualidades para la edificación. Se trata de un material que permite un buen aislamiento térmico y acústico, resistente por sí solo a plagas y hongos y que ayuda a regular la humedad ambiental, entre otras cualidades. Además, la planta de cannabis ofrece múltiples posibilidades, ya que de ella se pueden obtener varios elementos empleados en construcción como ladrillos, mortero, paneles rígidos, mantas de fibra de cáñamo para aislamiento, etc. Esta amplitud de usos potenciales la convierten en una gran planta para la bioconstrucción, una rama de la arquitectura muy específica, pero con gran proyección de futuro. Actualmente, solo en Europa, el sector de la construcción abarca el 40 % del consumo total de energía y es responsable del 35 % de las emisiones de gases de efecto invernadero3 y, teniendo en cuenta que el cáñamo puede llegar a tener una huella de carbono negativa, es sin duda un material con grandes posibilidades.
Espero que te haya gustado el artículo y hayas podido aprender un poco más sobre nuestra querida planta. ¡Hasta el próximo número!
REFERENCIAS
- Rizwanullah, S. (2016). “Hemp shielding Ellora caves from decay for 1,500 years: Study”. The times of India. Sitio web: http://bit.ly/2BBZyBN.
- Chaban, M. (2015). “Cannabis Construction: Entrepreneurs Using Hemp for Home-Building”. The New York Times. Sitio web: https://nyti.ms/2Gv0c8d.
- Fernández, R. (2018). “Cómo anticiparse a la normativa europea de construcción sostenible”. Facility Management Services, 12, páginas 32 y 33.

Preguntas frecuentes
¿Qué materiales de construcción se elaboran con cáñamo?
El cáñamo se utiliza para fabricar ladrillos, mortero, paneles rígidos y mantas de aislamiento.
¿Qué propiedades aporta el cáñamo a la bioconstrucción?
El artículo destaca su aislamiento térmico y acústico, su capacidad para regular la humedad y su resistencia natural a plagas y hongos.
¿Se utiliza el cáñamo para restaurar edificios antiguos?
Sí. El artículo describe su uso para reforzar la estructura original de edificios antiguos e históricos y protegerlos frente a insectos y hongos.
Acerca del autor

Mari SH
Aventajada maestra en el arte del cultivo, tiene una larga trayectoria como cannabicultura y redactora de contenidos cannábicos



















