Me he quedado embarazada y tengo muchas náuseas por las mañanas. Querría saber si podría utilizar cannabis en infusiones, ya que al tratarse de una planta natural supongo que tendrá menos efectos adversos que los tratamientos químicos


Beautiful pregnant woman posing in the rain.

Respuesta

Los problemas de náuseas y vómitos en el embarazo son una de las molestias más frecuentes durante este periodo. Están en relación con cambios hormonales que se producen en el organismo durante el embarazo. En la mayoría de los casos, las náuseas son más intensas a primera hora de la mañana y durante los dos o tres primeros meses de embarazo, y tienden a disminuir o desaparecer según progresa el embarazo.

Las náuseas y vómitos del embarazo están relacionadas con cambios hormonales y un incremento de susceptibilidad del lugar donde se regulan estos procesos, en el bulbo raquídeo, situado entre la médula espinal y el cerebro. Desde un punto de vista estrictamente teórico, el cannabis podría utilizarse para las nauseas y vómitos que acompañan al embarazo. Pero el inconveniente fundamental se encuentra en la posible afectación al feto. Los datos científicos sobre afectación en hijos de madres fumadoras de cannabis son confusos y contradictorios. Algunos mitos como el que el cannabis puede producir leucemias infantiles son falsos, pero es muy probable que el hábito de fumar pueda provocar un menor peso en recién nacidos y, con menor seguridad, que produzca retrasos madurativos o cognitivos leves y probablemente reversibles. Pero sí sabemos que el cannabis se difunde muy bien por el organismo y que puede llegar al feto.

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 En la mayoría de los casos suelen aliviarse con una serie de medidas generales (comer en pocas cantidades pero de forma frecuente, dar preferencia a alimentos fríos y sólidos sobre los líquidos y calientes, condimentar de forma sencilla evitando fritos, grasientos o muy especiados, desayunar en la cama y esperar un rato antes de levantarse…) En algunos casos es necesaria la administración de fármacos y, en casos muy raros y graves (hiperémesis gravídica), el tratamiento en hospital.

Las personas adultas deberían poder decidir sobre su consumo de drogas de forma libre y responsable siempre que no afecte, aunque sea potencialmente, a terceros. Y este es uno de los casos en los que conviene extremar la precaución. Existen suficientes alternativas farmacológicas y no farmacológicas para poder abordar este problema sin tener que recurrir al cannabis. De hecho todos los fármacos comerciales que actúan sobre el sistema cannabinoide endógeno están contraindicados en embarazo y lactancia. Por otra parte, el hecho de que una planta sea natural no implica mayor ni menor toxicidad para el organismo que otros compuestos químicos. El veneno de las serpientes, el estramonio o la seta amanita phalloides son ejemplos de sustancias completamente naturales que pueden tener efectos muy graves para la salud. Los receptores del organismo no entienden de procedencias naturales o sintéticas y la idea de que “lo natural” es mejor que “lo químico” carece de todo fundamento científico.

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Acerca del autor

Dr. Fernando Caudevilla

Médico de Familia y experto universitario en drogodependencias. Compagina su actividad asistencial como Médico de Familia en el Servicio Público de Salud con distintas actividades de investigación, divulgación, formación y atención directa a pacientes en campos como el chemsex, nuevas drogas, criptomercados y cannabis terapéutico, entre otros.