Cultivos Especializados – ¿Cómo cultivo…? – SKUNK (III)

Floración

La nutrición de las plantas de cannabis puede ser básica, dedicada o especializada, atendiendo a la generalidad de los “alimentos” que consume. Lo cierto es que podríamos compararla con la nutrición canina: Si bien todos los perros comen, y podrían de hecho consumir todos los mismos tipos de alimentos, cada raza tiene sus peculiaridades, y un buen trozo de carne roja no le sienta igual a un caniche que a un doberman.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

El cannabis necesita alimentarse al igual que todo ser vivo, y de la misma manera, cada individuo posee ciertas características que lo diferencian del resto de los de su especie. Entre estas sutiles diferencias se encuentra la forma y manera en que cada planta asimila y aprovecha los nutrientes, ya estén presentes en el suelo o tierra, ya sean aportados por nosotros externamente.

También existen diferencias entre las familias completas y su descendencia por ejemplo en los niveles de acidez y alcalinidad óptimos para la absorción de esos nutrientes, ya que cada elemento susceptible de ser metabolizado se encuentra dentro de unos valores de pH determinados de manera general, pero en realidad cada familia presenta cierta variabilidad con respecto a las tablas de valores de pH publicadas en manuales de cultivo y en foros de internet.

Skunk y pH

El pH de la solución nutritiva es una medida del grado de acidez o alcalinidad de la solución. El cannabis puede tomar los elementos en un rango óptimo de pH comprendido entre 5.2 y 7.0, siendo el óptimo para la marihuana cultivada en tierra el comprendido entre 6.0 y 6.8 y en hidropónico entre 5.5 y 6.2

El pH se debería medir con un lector digital, imprescindible para cultivar en hidroponía, aunque si nuestro presupuesto no llega para ello podemos usar los líquidos para acuarios, aunque al estar basados en una carta de color (el reactivo cambia de color dependiendo de la acidez o alcalinidad del agua) no son muy útiles si hemos añadido fertilizantes con algún tinte.

Por último, si nuestra economía aún es más reducida, podemos utilizar los reactivos indicadores Azul de Bromotimol (ABT) o Acido Alizarin Sulfónico (AAS) de venta en tiendas de productos químicos. Para medir el pH se procede como sigue. Se toman dos muestras de la solución de 2 centímetros cúbicos cada una en dos tubos de ensayo. Se le agrega una gota de cada reactivo disuelto en alcohol etílico al 20% a cada tubo y se agita; los colores resultantes se comparan con la carta de colores estándar determinando así el pH.

Si aplicamos correctamente la Fórmula Lucas que expusimos en el número anterior y trabajando con agua de ósmosis con Ec cercana al 0, deberíamos también obtener los valores de pH siguientes:

5,6 para el ciclo vegetativo con fotoperiodo 18/6

5,8 para el ciclo de floración con fotoperiodo 12/12

6,2 para la maduración o fotoperiodo 10/14

Estos son los valores ideales para cada ciclo en hidroponía para la familia Skunk, y si es necesario se corrige utilizando soluciones acidificantes o alcalinizantes, ácido fosfórico o nítrico y carbonato de sodio anhidro respectivamente, o simplemente con los líquidos pH + y pH – que se comercializan en tiendas especializadas, siempre tras haber añadido los fertilizantes y/o complementos nutricionales al agua. Dependiendo de si el pH se encuentra por encima o por debajo de los valores ideales usaremos un corrector u otro hasta conseguir ajustarlo.

La Fórmula Lucas en Tierra

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Cuando cultivamos Skunk #1 en tierra, nos encontramos con dos características que la diferencian en cierta manera de otras variedades de cannabis: Por un lado, su sistema radicular sigue creciendo hasta muy entrada la floración, incluso hasta los 40 o 45 días tras haber cambiado el fotoperiodo a 12/12. Por otro, esta línea tiene una altísima facilidad para asimilar nitrógeno, que como todos ya sabemos, es contrario a la producción de THC si durante la floración se encuentra en exceso en el sustrato. En hidro, ya vimos en la entrega anterior cómo reducir el nitrógeno, su transporte y asimilación a base de alterar las proporciones y tablas facilitadas por los fabricantes para reajustar los contenidos en nitrógeno, hierro y magnesio durante la floración.

Sin embargo, cultivando en tierra la cosa es diferente, ya que no podemos controlar la cantidad de cada nutriente al estar presentes de manera indeterminada y en proporción relativamente desconocida, ya que los valores que vienen en los sacos y envases de tierra referentes a su contenido en nutrientes son bastante relativos, al igual que su acidez, por ejemplo cuando dicen que el pH es de 5,5 a 6,5

Si trabajamos con tierras “comerciales” específicas para cannabicultura, o incluso más generales del tipo Composana, tendremos la garantía de que, al menos, el pH de la tierra estará bastante ajustado a nuestras necesidades. La variación de la Fórmula Lucas para tierra necesita que el pH de partida de la tierra se encuentre perfectamente estabilizado, ya que en caso contrario se verá alterada la absorción de nutrientes.

Por otra parte, usualmente en tierra no abonaremos hasta casi el final del vegetativo si estamos cultivando con vegetativo largo, esto es, 20 días o más. Si lo hacemos con vegetativo corto, 15 días o menos, eliminamos directamente la fertilización hasta la primera semana de floración. En cualquier caso los valores óptimos de pH en tierra para cultivar Skunk son los siguientes, con o sin añadido de nutrientes.

5,8 para el ciclo vegetativo con fotoperiodo 18/6

6,2 para el ciclo de floración con fotoperiodo 12/12

6,6 para la maduración o fotoperiodo 10/14

La diferencia de pH entre hidro y tierra se debe precisamente al pH de partida de la tierra, por lo que quizá deberíamos asegurar éste parámetro midiéndolo antes de plantar. Para ello, cogeremos unos 100 centímetros cúbicos de la tierra a la que añadiremos medio litro de agua de osmosis o destilada con el pH ajustado a 7.

Removemos bien la mezcla y la dejamos reposar un rato. Después filtraremos el caldo resultante por un filtro de café y mediremos su pH, siendo éste el valor de partida de la tierra. Si se encontrara por debajo de 5,5 o por encima de 6,5, deberíamos acondicionarla a base de regar 3 ó 4 veces con el pH ajustado para equilibrarla antes de plantar.

Proporcionalidad Constante

Como ya vimos, la Fórmula Lucas se basa en una proporcionalidad 0-1-2 entre el Nitrógeno, el fósforo y el potasio a partir del uso de un sistema nutricional de 3 botes o partes, en concreto el Flora Series de GHE. Si bien se trata de una fórmula estricta, en este caso jugamos con la amortiguación del pH que produce la tierra

así como con la incertidumbre sobre las cantidades exactas de nutrientes que aquella contiene. En cualquier caso, recordamos la recomendación de trabajar en contenedores pequeños o medios y con tierras ligeras, con el fin de que los nutrientes contenidos en ella se consuman en poco tiempo de manera que podamos controlar de manera más eficiente el añadido de fertilizantes.

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Así pues, las proporciones que vamos a utilizar para tierra varían ligeramente con respecto a la fórmula para hidroponía, aunque seguiremos combinando tres botes G-M-B (Grow-Micro-Bloom). En este caso, los números representan los mililitros a aplicar por cada 10 litros de agua:

10-20-40 – para el ciclo vegetativo con fotoperiodo 18/6

0-25-50 – para el ciclo de floración con fotoperiodo 12/12

0-35-70 – para la maduración o fotoperiodo 10/14

En este caso si que utilizamos el bote Grow a pesar de que el Micro aporta también nitrógeno. Esto se debe a la mayor facilidad de lixiviación del nitrógeno en tierra, que hará que éste se pierda rápidamente tras los primeros riegos. Como se puede apreciar, este bote se elimina una vez comenzada la floración.

Nutrición General

Más allá de la Fórmula Lucas, podemos especificar unos parámetros de régimen nutricional más generales para la Skunk#1 y sus descendientes. Ya hemos visto que le gustan los pH’s con tendencia ácida, lo que unido a su alta capacidad de asimilar hierro y nitrógeno son pistas suficientes para deducir las características de la tierra y de los aportes nutricionales externos que vayamos a proporcionar a las plantas.

Básicamente se trataría de intentar mantener las proporciones de nutrientes expuestas más arriba, así como unos niveles de pH que se acerquen lo más posible a los parámetros que hemos especificado. Esto es relativamente sencillo si usamos tierras preparadas y nutrientes minerales y/o químicos, pero se puede convertir en una ardua tarea si desconocemos los contenidos en nutrientes del suelo y su pH y si utilizamos fertilizantes orgánicos de liberación más o menos lenta, por lo que a no ser que se trate de un cultivo muy especializado y con unos fines concretos, es complicado aplicar unas fórmulas generales de nutrición, ni para la familia Skunk ni para ninguna otra.

En resumen, tierras ligeramente ácidas, bajas en nitrógeno y hierro y con buenos contenidos en magnesio y calcio, unido a altos niveles de fósforo y potasio harán de nuestras Skunk unos monstruos cargados de pesados cogollos con olor a mofeta.

En la próxima entrega terminaremos con las conclusiones sobre el cultivo especializado de la Skunk #1 y de la mayoría de las Skunks con un resumen de todo lo expuesto en este capítulo de la serie. En el siguiente entraremos de lleno en el cultivo de las líneas Haze de ascendencia asiática, tomando como ejemplo uno de los clásicos de más renombre dentro de la cannabicultura doméstica. Hasta entonces, un saludo pues.

Acerca del autor

Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.