Cultivos Especializados – ¿Cómo cultivo…? – SKUNK (IV)

Final

Se acerca el momento de la cosecha y los cálices van engordando a buen ritmo. Muy pronto obtendremos el resultado de nuestro esfuerzo, pero, en este caso, vamos a conseguir el máximo de nuestras plantas, ya que hemos utilizado una metodología de cultivo y una nutrición específica para la línea que estamos trabajando así como para su descendencia. Un cultivo sin carencias hasta este momento, en el que seremos nosotros los que provocaremos una limpieza general de las plantas para conseguir un mejor sabor y una fumada más fácil.

Texto y Fotos: Luis Hidalgo

Estamos ya muy cerca de recoger nuestros frutos, tras más de 50 días de floración, teniendo en cuenta que las Skunk #1 termina de 55 a 65 días. En esta última fase del cultivo vamos a aplicar algunas técnicas que acelerarán la cosecha y aumentará algo más la producción si cabe. Ya vimos en el número anterior cómo hacíamos escaso uso del nitrógeno, lo que habrá causado un cierto amarilleamiento en las hojas principales, provocando una suerte de “autopoda”.

A partir de ahora lo eliminaremos completamente, y no solo eso, sino que aportaremos un mínimo de magnesio de manera que obstaculizaremos su transporte, así como el de hierro. La finalidad de todo esto no es otra que terminar con las plantas lo más amarillas posibles, incluyendo un perceptible aclaramiento del tono del verde del tallo principal y ramas secundarias.

Manteniendo un pH alto

Sin embargo, aún así muchas plantas absorben el hierro, y este hierro que es absorbido no es inorgánico sino orgánico en formas que pueden formar complejos con materia orgánica soluble (malato de hierro,…) y también pueden formar complejos con sustancias secretadas por determinados microorganismos del suelo que son capaces de segregar sustancias que lo fijan al sustrato, como los hongos que secretan hidroxamato. Se calcula que, en conjunto, en suelos de pH 7 podemos llegar a tener una concentración de hierro soluble de entre 10-4 M y 10-5 M. El hierro estará disponible en forma de complejos solubles y dependerá de la actividad microbiana y de los componentes orgánicos del suelo.

Las plantas han desarrollado una serie de mecanismos para movilizar el hierro insoluble (Fe3+) en suelos alcalinos entre los cuales se distinguen dos: Las dicotiledóneas como el cannabis, reaccionan en respuesta al déficit de hierro liberando H+ al medio y disminuyendo su pH, aumentando así su solubilidad. Además se observa en las células que tienen que incrementar su capacidad de transporte.

El déficit de hierro también hace incrementar la aparición de células traslocadoras del Fe3+ del medio a Fe2+ metabolizable. Además pueden incrementar la secreción de hierronoles y ácidos orgánicos. Ambas sustancias forman complejos con el hierro, lo mantienen en solución e incrementan su disponibilidad.

Cuando el bicarbonato tampona el pH del suelo con valores por encima de 7, todo el sistema anteriormente descrito se ve alterado por el bicarbonato, ya que si hay una sustancia que tampona el pH, aunque la planta libere protones no podrá bajarlo al nivel del sistema radicular. El bicarbonato, además, es absorbido por la planta y tiene efectos negativos sobre la capacidad de reducción del hierro. Además, el bicarbonato puede inhibir la translocación del hierro dentro de la misma planta, por eso, muchas plantas tienen “clorosis de cal” en suelos alcalinos con hierro y esto se debe a que desciende la reducción del hierro.

Por todo ello, a partir del día 50 de floración aumentaremos el pH hasta 6,6 / 6,8 para producir ambos efectos: Por un lado ayudaremos a la inhibición del transporte de hierro, y por otro reduciremos el nivel de absorción de nitrógeno, consiguiendo nuestros objetivos con una sola operación ya que para un mismo índice de pH, pueden existir diferentes combinaciones de elementos nutrientes en condición asimilable, siendo solo constante el valor del hidrogeno, que es el que define al valor pH. Por este motivo no sería correcto utilizar el pH como único indicador de concentración de elementos asimilable y sus relaciones.

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Conjuntamente con el índice de pH, se debería utilizar el concepto de balance cationico, para distintas marcas de tierra con valores similares de pH, incluyendo aquellos con 6 y 7. Esta variación aleatoria se comprobó también en los micronutrientes, donde además se observó que las disponibilidades de hierro, Mn, Cu y Zn no responden siempre a los índices pH ácidos o alcalinos, alcanzando valores similares en distintos rangos de pH, por lo cual se deduce que no es correcto el criterio de basar exclusivamente la micronutrición en función del mismo.

Clorosis por alcalinidad

La Maduración de la Skunk #1

En las dos últimas entregas hemos visto como la “Fórmula Lucas” se aplica y funciona perfectamente para el cultivo de la Skunk #1 y su descendencia. Sin embargo, en el último tercio de la floración vamos a prescindir de ella. La Skunk#1 es una variedad que madura muy rápido. El proceso de maduración comienza una vez que se frena la aparición de nuevos pistilos y los existentes comienzan a marchitarse y ponerse marrones. No confundir este efecto con una polinización a causa de algún macho o porque la planta se ha vuelto hermafrodita, en cuyo caso veremos una maduración ultrarrápida en la mayoría los “pelillos” se ponen marrones en cuatro o cinco días. Si esto sucede, nuestra planta está preñada y encontraremos distintas cantidades de semillas en ella una vez cosechada, dependiendo del grado de fecundación.

En la maduración de las Skunks, los pistilos se marchitan poco a poco según se va acercando el momento de la cosecha a lo largo de 20 a 30 días, o sea que suele comenzar sobre los 30- 40 días de floración a 12/12 mientras aún produce nuevas flores, hasta que unos 10 días después de su inicio se frena la producción masiva de éstas, hasta que se para completamente para comenzar a hinchar los cálices y ganar en peso y densidad. Una vez que también se detiene la producción de tricomas, o se producen en muy poca cantidad, llega el momento de pensar en cosechar.

Así pues, dejaremos de aplicar Delta 9 a partir del día 40 – 45 para evitar refloraciones, dando un último riego con pk 13/14. Después regaremos sólo con agua y a continuación, el siguiente riego con enzimas para eliminar raíces muertas. A partir de ahí, lo ideal es añadir algún producto tipo Ripen o Final Flush hasta que veamos que las plantas han acabado de madurar, para terminar los últimos días sólo con agua. Esto mismo se puede extrapolar al cultivo hidropónico ajustando las dosis de los productos a este sistema y el pH de la solución nutriente entre 6,2 y 6,5

Si seguimos estas indicaciones, deberíamos terminar con las plantas amarillas lo que repercutirá directamente en el sabor de la hierba, pudiendo ser consumida en mucho menos tiempo tras el secado sin producir tos ni sabores extraños o a “paja”. Además, eliminaremos nitratos y sulfatos de la materia vegetal, compuestos éstos nada recomendables para la salud.

El momento de cosechar en las Skunk #1 es ligeramente variable. Esto quiere decir que si bien llegado un momento dado los cogollos estarán duros y aparentemente listos para cortar, aún podremos aguantarlos de una semana a diez días sin que se sobremaduren, consiguiendo un incremento de peso de alrededor del 15% durante ese tiempo. Por lo tanto, dependiendo de la prisa que tengamos para cosechar podemos hacerlo antes o después, cambiando en cualquier caso tiempo por producción.

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esto No es bueno

Conclusión

La Skunk #1 es una variedad realmente dura y fácil de cultivar, y la mayoría de las variedades que la contienen mantienen esta facilidad para su cultivo. Su crecimiento vegetativo es fuerte y vigoroso, produciendo grandes hojas en muy poco tiempo, lo que la ayuda a crecer en general a mayor velocidad que otras variedades de hojas más finas y pequeñas.

Son muy resistentes a las plagas no voladoras y al moho, habiendo sido diseñadas para su cultivo en latitudes más frías que la nuestra y con un fotoperiodo en exterior con un acortamiento más rápido de las horas de luz en exterior y que se puede florar perfectamente con 14 horas de oscuridad en interior a partir de la etapa pico de floración (30 -35 días) sin un pérdida significativa de producción ganando unos cuantos días y acortando así el tiempo de cosecha.

Le gusta un pH medio – alto en tierra (6.2 – 6.8) y medio en hidro (5.8 – 6.6) con una alta capacidad para metabolizar alimento, sobre todo hierro y nitrógeno, adquiriendo unos tonos verdes intensos, profundos y brillantes, que deberían ser eliminados durante el fin de la floración al objeto de mejorar su “fumabilidad” y aromas tras la cosecha y por supuesto, su salubridad será mucho mayor al no contener compuestos potencialmente peligrosos para la salud.

En cuanto a sus efectos, si bien la Skunk #1 original era tendente hacia el colocón más índico, esto es, pesado y apalancante, las sucesivas generaciones e híbridos han tendido a equilibrar este efecto aportando cada vez más influencia sativa, si bien el fondo afghano siempre se encuentra presente y es en gran parte responsable de su gran fuerza y “personalidad”, que hace que prácticamente cualquier línea que crucemos con ella se convierta en Skunk tras 3 ó 4 generaciones. En definitiva, un clásico que realmente “funciona”, y que todo cannabicultor debería cultivar al menos una vez, aunque muchos la habrán ya cultivado en forma de selección o con otra denominación. Un 10 para la Slunk #1 y toda su descendencia.

En la próxima entrega comenzaremos con el cultivo especializado de la línea Haze original, también con origen estadounidense en sus primeras versiones comerciales y más tarde adaptada en Holanda para su cultivo en interior.   

Acerca del autor

Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.