Intoxicación forzada
“Ebriedad manipulada”, “administración coercitiva de drogas”, “intoxicación forzada”… Según la Kinkipedia, se trata de una práctica erótica en la que el sumiso es forzado a consumir alcohol u otras drogas como poppers, cannabis o metanfetamina. Aun cuando existen infinidad de variantes, la temática central pone en escena, de una parte, a un sujeto sumiso que debido al uso de sustancias psicoactivas pierde el control de sus actos en contra de su voluntad; y de otra, a un dominante que se mantiene sobrio. Este último forzará al primero a llevar a cabo actos humillantes, abusará de él, le obligará a confesar secretos embarazosos o le sacará fotos en actitudes ridículas y vergonzantes.
Prácticas BDSM y consenso
La administración de drogas por coerción es, con toda la razón del mundo, un absoluto anatema entre cualquier grupo de personas con dos dedos de frente y con los más básicos principios éticos. En el ámbito del BDSM constituye, sin embargo, una práctica más –de hecho, probablemente también cada vez más habitual–. Ahora bien, el BDSM (siglas que hacen referencia a los términos Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo) es precisamente una cultura erótica erigida en torno al consenso, al intercambio erótico de poder de forma informada, voluntaria, consensuada y con unos límites claramente establecidos.
RACSA en el BDSM
Quienes practican BDSM basan su modo de comportarse y de proceder en lo que viene a denominarse RACSA: riesgo asumido y consensuado para prácticas de sexualidad alternativa o no convencional, de tal manera que los participantes conocen de antemano las implicaciones que conlleva realizar tal o cual práctica, se hacen responsables de su participación en ella y acuerdan de forma voluntaria ejercer el papel, el rol o la actividad que personalmente deseen, pudiendo interrumpirla, modificarla o finalizarla para siempre cuando consideren oportuno. De tal manera que, en el BDSM, por definición, si se práctica como es debido, no hay cabida para los malos tratos, la infidelidad, la violencia y el abuso en su faceta criminal… porque el lugar que ocupa cada cual en la relación, y el tipo y hasta la intensidad de las dinámicas que se van a establecer en ella, están prefijadas de antemano y se van cambiando si uno o más participantes tienen el interés o la necesidad de hacerlo. Es más, en relaciones asentadas en un profundo conocimiento y en una sólida confianza mutua puede llegar a darse el “no consenso – consensuado” (metaconsenso), en el que, de partida, antes de iniciar la sesión, una de las partes, (la sumisa, la masoquista, la que ejerza el rol pasivo), cede de forma voluntaria la responsabilidad sobre donde establecer los límites, la fuerza y la duración de la actividad.
Aspectos consensuados del consumo
De este modo, en el BDSM puede haber insultos, gritos, relaciones con varias personas, flagelación, humillación, violencia e incluso administración forzada y coercitiva de drogas, pero la cuestión es que ese consumo a la fuerza ya se había pactado previamente por ambas partes cuando se encontraban en pleno uso de sus facultades. Lo cual marca una diferencia total y absoluta con los demás usos de drogas forzados o coercitivos, como por ejemplo los llevados a cabo con intención de provocar la “sumisión química” o la facilitación de una violación –conductas, ambas, inequívocamente delictivas y criminales en tanto en cuanto que se ejecutan en contra de la voluntad y la aceptación previa de la víctima–.
Motivos y deseos en la intoxicación forzada
Motivos, pulsiones, deseos y fijaciones
En el Blog XC-BDSM, Kinky Essays, Events and Education, se expone una serie de motivos, razones y deseos que pueden llevar a que una persona consensue con otra la intoxicación forzada con alcohol u otras drogas dentro de una práctica BDSM. A saber:
- Pérdida de control y de poder: las drogas pueden desinhibirnos, pueden hacer que bajen nuestras defensas, que nos mostremos más abiertos y proclives a realizar actos y conductas que nos costaría más hacer en estado de sobriedad… En dosis elevadas pueden llevarnos a perder el control de la coordinación, del equilibrio, del habla, de nuestro cuerpo entero y de nuestro pensamiento, quedando, en última instancia, a merced de los demás, en este caso de la persona o personas dominantes. Esta pérdida de control sobre uno mismo, esa cesión de poder, ese quedarse a merced del otro hay a quien le resulta intensamente erótico y excitante.
- In Vino Veritas: de nuevo, las drogas (el vino entre ellas) inhiben a nuestro censor interno, nos pueden poner en un estado más extrovertido y expansivo, y pueden facilitar, en consecuencia, que nos dejemos llevar más fácilmente por las dinámicas de la actividad que estemos practicando.
- Expansión de las habilidades sexuales: si los psicólogos transpersonales y los hippies perciben una ampliación de la consciencia a la hora de consumir determinadas drogas, muchos de los que practican sexo constatan un efecto positivo en su sexualidad: más abiertos, más cachondos, más enérgicos, más sensibles, más guarros, más salidos, más atentos… Cannabis, MDMA, popper, cocaína, GHB, metanfetamina, mefedrona… La verdad que en ocasiones actúan como puros y duros afrodisiacos –aunque en no pocas también pueden dificultar la ejecución técnica afectando notablemente a la erección y a la lubricación (pero, a día de hoy, también existen buenos apaños farmacológicos para eso)–.
- Ampliación de la consciencia y de la espiritualidad: bueno, justo lo que les mencionábamos antes. A fin de cuentas, fornicando, flagelándose, inmovilizándose y martirizándose bajo el efecto de las drogas, perfectamente se puede, también, comulgar con lo divino, lo cósmico y lo orgásmico y, a raíz de ello, experimentar un crecimiento interior de aquellos de no llegar a caber en uno mismo.
- Sangre: caña, carnaza, destrozo, sangreeeee… ¡¡¡Ya era hora, oiga!!! El consumo de alcohol, al parecer, diluye la sangre, lo cual da lugar a que muchas de las prácticas habituales del BDSM sean mucho más divertidas de lo habitual: todas las que conlleven la punción o el desgarro de la piel, en tanto en cuanto que el sangrado será mucho más profuso, abundante y espectacular… CHOOOOOFFFFF…. CHOFFFFF… CHOFFFFF.
- Exoneración de toda responsabilidad: BiBunny, en el hilo sobre Forced Intoxication del foro Literotica lo explica magistralmente: “Me gusta mucho emborracharme/tomar drogas/y hacer otras cosas que no me agrada admitir que me gustan. Es decir, me siento mucho mejor cuando puedo decir ‘Me lo ha ordenado la Mistress’”.
Recomendaciones para el BDSM con intoxicación forzada
Do’s & Dont’s
En el mismo, Blog XC-BDSM, ofrecen una compilación de conductas o cuestiones a hacer o a evitar con el fin de poder disfrutar del erotismo kinky y fetichista bajo el efecto de las drogas reduciendo los riesgos y potenciando los placeres:
- Conócete.
- Conoce a tu pareja en el juego.
- Conoce el juego.
- Pacta antes de iniciar la actividad, sobre todo antes de consumir drogas. Una vez bajo sus efectos, no es buena idea ponerse a consensuar nada –eso se hace antes–.
- Suave. No te vengas arriba.
- Conoce las drogas. Es mejor tener cierta experiencia previa y por separado con la práctica de BDSM que se vaya a realizar y con las drogas que se vayan a tomar. Iniciarse al mismo tiempo en una nueva disciplina y en el consumo de una sustancia psicoactiva puede exigirnos demasiado.
- Orden. Mientras estés sobrio, prepara y deja todo lo que pudieras necesitar (para la higiene, la seguridad, la comodidad…) ordenadito y a mano, una vez borracho o colocado ya no te quedará ordenado.
- La persona sobria deberá prestar atención al estado de la sumisa, comprobando que el grado de intoxicación no haya alcanzado cotas peligrosas (deberá fijarse en la coordinación, en el habla, en el discurso, si es coherente o no, etc.). Ante cualquier señal de alarma, evidentemente, se interrumpirá la sesión.
Intoxicación forzada en línea
Intox Perv is in the air…
Más allá de su práctica en el ámbito íntimo y privado, la intoxicación perversa y forzada tiene actualmente una importante proyección on-line, como a fin de cuentas pasa prácticamente con cualquier otra afición o producto…
Anuncios y comunidad en línea
De modo que, de una parte, en las secciones de contactos podemos encontrar anuncios de particulares en busca de personas que quieran ocupar el lugar que les complementa:
Fapdeciders1996: QUIERO SER ABUSADA.
“Soy una virgen sumisa afín al BDSM y el Femdom y quiero hacer una única sesión antes de este viernes. A continuación apunto mis intereses y mis juguetes. También deseo saber qué es lo que te pone a ti.
- Intereses: Femdom, intoxicación forzada y castidad.
- Juguetes: Dildo, plug anal, anillo de pene, soga y ropas.”
Debates en Reddit
Asimismo, en Reddit podemos encontrar diversos hilos en los que quienes practican esta disciplina comentan, preguntan y se informan sobre sus más variadas peculiaridades:
Bratimmobile: No estoy seguro de cómo tengo que hacer la intoxicación forzada (marihuana).
“La idea de verme forzado y obligado a colocarme me pone muy cachondo. Lo que no sé es si alguien puede forzarme a hacerlo, dado que tengo que inhalar y tragar el humo. ¿Alguien sabe de alguna manera en que pueda hacerlo con mi pareja?”
Consejos de la comunidad
Y éstas son, en resumen, las alternativas que le aporta la comunidad:
- Supositorios de cannabis por vía rectal mientras esté amordazado.
- Forzado a ingerir comestibles con cannabis.
- Submarino en una habitación pequeña (llenarla de humo de porros).
- Shotgunning mientras esté atado: consiste en introducir el humo del porro en la boca de otra persona bien directamente boca a boca, bien haciendo con ambas un tubo con las manos, bien mediante alguna otra variante similar.
- Introduciendo el humo de la marihuana dentro de una máscara de gas.
Productos y servicios de intoxicación
Por último, se puede acceder a un extensísimo catálogo de servicios y productos que las más desalmadas dominatrix nos ofrecen en relación a la embriaguez forzada. La idea central es siempre la misma: ¡¡¡Bebe y… despilfarra!!! Luego, dependiendo del caso, es aderezada con unas u otras técnicas o disciplinas del BDSM: el mindfuck (manipulación mental), la deshumanización, la feminización, la sugestión e, indefectiblemente, la dominación financiera. Pueden comprarse archivos mp3 con los audios de las dóminas e incluso puede entablarse conversación telefónica con ellas:
Ejemplos de dominación financiera
La habitación del atracón politóxico (MistressMindy.net).
“Te pegarás un auténtico atracón. En tu habitación. A oscuras. Aislado. Con alcohol y poppers. Pajeándote. Sin correrte. Parando justo antes del orgasmo para poder seguir dándole…
Estarás en modo adicto total. Cumpliendo mis órdenes de intoxicación. Hasta que perderás la noción del tiempo y el contacto con la realidad. ¡Te encontrarás en un mundo irreal donde la sobriedad no existe… esnifar, beber, pajearse… durante al menos ocho horas!
Escapa de tu vida ahora mismo y ven a la habitación del atracón politóxico a pasar el día y la noche… entra deliberadamente en el full junkie style… pajearte, esnifar, pajearte, esnifar, esnifar… repetir, repetir. ¡Pásalo bien!
Tienes todo preparado: bebida, poppers, lubricante y kleenex. Así que, venga: di adiós a la realidad. Quince dólares.”
Casos extremos de manipulación
¡Ahora sí que la he liado re-parda!
En su grado más sofisticado y en las manos más experimentadas, el asunto adquiere tintes auténticamente dramáticos y espeluznantes. Como puede observarse, por ejemplo, en la web de FINDOMGODDESS, una implacable dómina que, mediante la combinación de disciplinas como el lavado de cerebro, la intoxicación forzada, el fetichismo y la humillación, lleva a sus clientes a un estado de pérdida de control absoluto para obligarles a hacer cosas humillantes y degradantes. Entonces les fotografía y luego les chantajea y extorsiona con esas fotos. También aprovecha sus estados de embriaguez total para exigirles transferencias de dinero descomunales de las que luego ni se acuerdan. Finalmente cuelga las fotos de los clientes en la web contando su denigrante historia. Y es que, recordemos: de antemano se había acordado un no consenso-consensuado, es decir, que los pagadores habían aceptado que se les aplicase la intoxicación forzada y se habían comprometido a obedecer las órdenes de la mistress estando completamente intoxicados. Y éstos son los resultados:
Testimonios impactantes
FINDOMGODDESS, The Queen of Financial Domination
“Forced Intoxication. Princess Wins Again: La Princesa vuelve a ganar. Ella arruinó la vida de mi familia la semana pasada al enviarles emails a mis familiares. Ya no puedo mirarles a la cara. Todos piensan que soy un degenerado. Sólo uno ha contestado y es para decirme que soy un psicópata. El resto de la familia ni me habla. Me siento tan humillado. La primera vez que vi el email lloré. No podía creerlo. ¿Quién haría algo así? ¿Hundir por completo a una familia? Por supuesto, la Princesa.
Le he rogado y suplicado que me deje comprar mi vida de nuevo. Confío en que me presten entre cinco y siete mil dólares. Por lo que, lógicamente, la Princesa ha fijado el rescate en doce mil dólares. Ha decidido que quiere algo de dinero hoy. Sólo he podido sacar quinientos pues he sobrepasado el límite. Ya sólo le debo once mil quinientos. Que no sé cómo los voy a conseguir. Estaba desesperado –ya que dijo que iba a mandar más emails. He tenido suerte de que no lo haya hecho. Me estaba escondiendo de la Princesa porque se había quedado con todo mi dinero, No tenía nada que ofrecerle–, ése ha sido un gran error.
Princess Sierra. Live to Love Me, Pay Me and Obey Me!
Bueeeeno, más o menos como casarse y divorciarse… pero poniéndose cachondo.
Preguntas Frecuentes
P: ¿Qué es la intoxicación forzada dentro del BDSM?
R: La intoxicación forzada en el contexto del BDSM se refiere a la administración consensuada de alcohol o drogas a una persona sumisa, donde la pérdida de control es parte de la dinámica erótica previamente acordada.
P: ¿Cómo se diferencia la intoxicación forzada consensuada de la sumisión química delictiva?
R: La intoxicación forzada consensuada ocurre dentro de un acuerdo mutuo entre las partes, mientras que la sumisión química delictiva se realiza sin el consentimiento de la víctima y con intenciones criminales, como la facilitación de una violación.
P: ¿Cuáles son algunas razones para acordar intoxicación forzada en BDSM?
R: Algunas razones incluyen la pérdida deliberada de control, la desinhibición de comportamientos y la expansión de habilidades sexuales dentro de un entorno seguro y acordado.
Acerca del autor

Eduardo Hidalgo
Yonki politoxicómano. Renunció forzosamente a la ominitoxicomanía a la tierna edad de 18 años, tras sufrir una psicosis cannábica. Psicólogo, Master en Drogodependencias, Coordinador durante 10 años de Energy Control en Madrid. Es autor de varios libros y de otras tantas desgracias que mejor ni contar.




















