La oposición boliviana impulsa un proyecto de ley para permitir el uso medicinal del cannabis, pero el gobierno se ha mostrado cauto sobre esta aplicación que ya ha sido adoptada por varios países de Sudamérica

La oposición boliviana impulsa un proyecto de ley para permitir el uso medicinal del cannabis, pero el gobierno se ha mostrado cauto sobre esta aplicación que ya ha sido adoptada por varios países de Latinoamérica.

“Estoy sorprendida por el apoyo, la genta está respondiendo. Seguimos afinando el proyecto y esperamos que en los próximos meses se abra el debate en el Legislativo”, dijo el martes a The Associated Press la senadora Andrea Barrientos. “Hay una nueva generación que ve las cosas de forma diferente. Esta propuesta tiene que ver con la calidad de vida de la gente”, agregó. Organizaciones que agrupan a pacientes con cáncer han respaldado su iniciativa.

La propuesta de Barrientos también se ha ganado el apoyo del alcalde de La Paz, Iván Arias. “En el país hay una sentida necesidad de una norma nacional para el uso del cannabis terapéutico, que puede aliviar el dolor crónico. Proponemos extraer el aceite puro que tiene un uso medicinal increíble. Varios médicos recomiendan su uso”, comentó Arias recientemente en Twitter.

 

Arias organizó en abril un congreso de especialistas para impulsar el uso terapéutico de la marihuana.

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Tras conocerse la iniciativa, la ministra de Salud, María Renee Castro, dijo la víspera en una rueda de prensa que “hay mucho que aprender y debatir. No todos los compuestos son recomendados para uso medicinal, hay algunos que generan adicción. Hay que estudiar y revisar los estudios científicos”.

 

Por su parte, el diputado oficialista Hernán Hinojosa explicó que antes de llegar al recinto de la Asamblea el proyecto deberá ser debatido en comisiones legislativas. “Si pasa las comisiones, nosotros apoyaremos”, añadió.

La legislación boliviana tipifica a la marihuana como una droga prohibida al igual que la cocaína y castiga su posesión -así sea un de un gramo- con penas de cárcel de 10 a 25 años. No obstante, en dos ocasiones la justicia falló a favor de dos demandas concretas y autorizó el uso excepcional del cannabis medicinal, una de ellas para una niña de cinco años con parálisis cerebral tratada en Chile donde le recomendaron el uso del aceite de cannabis.

Bolivia es tercer productor mundial de cocaína después de Colombia y Perú, pero el cultivo de la hoja de coca -materia prima de esa droga- está permitido en el país hasta 22.500 hectáreas para usos tradicionales y medicinales, entre ellos las infusiones que se usan para malestares estomacales y la masticación de la hoja para combatir el mal de altura.

El gobierno de Luis Arce anunció a principios de mes que inició una campaña internacional junto a Colombia para sacar a la hoja de coca de la lista de estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas bajo el argumento de que la planta no es una droga en su estado natural.

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En América Latina al menos ocho países han aprobado el uso de la marihuana con fines medicinales y, entre ellos, Uruguay incluso permite su consumo recreativo.

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Muchos años luchando en la sombra para que el cannabis florezca al sol.