Reseña de una obra histórica: las descripciones de tratamientos corresponden al libro comentado y no son recomendaciones clínicas actuales.
Las drogas
Con este escueto título, Alianza editorial publicó en 1969 el libro que comento hoy. Ya en el interior podemos leer que el libro trata sobre las drogas desde la perspectiva médica, psicológica y social. El autor, Peter Laurie, publicó también en 1969 el libro La rebelión de la juventud, en la editorial Fontanella.
En el índice ya vemos que el autor nos habla del significado de droga, de la heroína como arquetipo, de la psicología del toxicómano, de somníferos, estimulantes, de la hierba, los alucinógenos, de las aplicaciones de la LSD…
En el capítulo 9, “La LSD aplicada”, podemos leer: «En el primer brote de entusiasmo, después de la guerra, y entre los años cincuenta y sesenta, se aclamó a la LSD como una droga maravillosa para uso terapéutico. En Canadá, por ejemplo, se usó intensamente en el tratamiento de los alcohólicos agudos. Un régimen, «El día de la verdad», consistía en suministrarles dosis poderosas, de hasta 400 mcg., con la esperanza de que una experiencia tan profunda y perturbadora haría cambiar el curso entero de una vida…». A día de hoy podemos contrastar la visión que se generó en aquellos años con la perspectiva de los estudios actuales (interesante el libro de Iker Puente, publicado por La Liebre de Marzo, sobre la investigación y terapias psicodélicas en la actualidad).
Una paciente tratada en su día con LSD reporta: «En mi primer tratamiento con LSD tuve la sensación de que una serpiente se enroscaba a mi cuerpo. Me sentí muy enferma y mareada. Entonces empecé a ver caras de serpientes por toda la pared y me vi a mí misma como una serpiente gorda y panzuda que se deslizaba alegremente hacia la destrucción. Me sentí horrorizada y pensé: «¿La destrucción de quién?» De repente me di cuenta de que era mi propia destrucción, de que me estaba destruyendo a mí misma. Parecía existir una batalla entre la vida y la muerte, una lucha terrible; pero la vida venció. Entonces me vi sobre el molino de la vida: Una rueda inmensa que daba vueltas y más vueltas con cientos de personas en una de ellas. Algunos estaban en lo alto, yendo confiadamente a través de la vida; otros eran pisados y empujados, pero todavía luchaban por seguir viviendo (me veía como una de esas personas); y después había otros que realmente no podían enfrentarse con la vida e iban siendo aplastados en la rueda. Tuve otra visión de cómo me estaba destruyendo, al continuar esta aventura con un hombre casado… Vino el doctor y me preguntó cómo me sentía y le conté que había serpientes por todas partes».
Pasado el primer entusiasmo hacia la droga como una panacea, su uso se limitó a un reducido grupo de enfermos. Cohen redactó una lista de casos en los que es conveniente utilizarla: personas que sufren a causa de una conciencia excesivamente estricta, aquellos que han perdido la confianza en sí mismos y el amor propio, y aquellos que son incapaces de superar el dolor de perder a un ser querido. Es asimismo recomendable en las depresiones debidas al medio ambiente, en personas incapaces de encontrar un sentido a la existencia y en gentes que padecen de ansiedad, pasividad o agresividad.
¡Buenas lecturas!
Xavier Vidal
Acerca del autor
Equipo editorial de Cannabis Magazine especializado en actualidad, cultura, industria, ciencia, salud, cultivo y regulación del cannabis y del cáñamo.


















