De aprobarse el proyecto de ley, se eliminarían las condenas por consumo de bajo nivel y proporcionaría protección a los inmigrantes que trabajan en la industria del cannabis, además de la imposición de un impuesto federal del 5% sobre las ventas

La Cámara de Representantes de Estados Unidos votará la semana que viene un proyecto de ley para legalizar la marihuana y eliminar algunos antecedentes penales federales, en lo que sería la primera reforma de carácter federal, ya que una gran parte de los estados del país ya han legitimado el cannabis a nivel local.

El pasado viernes, el encargado de establecer la agenda de votación de la Cámara Baja, el demócrata Steny Hoyer, anunció la votación para la semana que viene, algo que formaba parte de una promesa electoral, según The Washington Times.

La aprobación de este proyecto de ley eliminaría las condenas por consumo de marihuana de bajo nivel, proporcionaría protección a los inmigrantes que trabajan en la industria del cannabis e impondría un impuesto federal del 5% sobre las ventas. Además, despenalizaría el uso y consumo en pequeñas cantidades.

Además, contemplaría y concedería subvenciones destinadas a las personas más perjudicadas por la guerra contra las drogas, especialmente a aquellas condenadas por delitos de estupefacientes y a sus familiares directos.

Aunque el proyecto de ley fuera aprobado por la Cámara de Representantes, probablemente sea rechazado en el Senado, de mayoría republicana, aunque una victoria en la cámara baja podría poner el foco sobre la agenda de la legalización y despenalización de la marihuana frente a la nueva administración del presidente electo, Joe Biden.

A principios de noviembre, Oregon se convirtió en el primer estado en despenalizar la posesión en pequeñas cantidades de drogas pesadas como la cocaína y la heroína, y de legalizar el acceso a hongos alucinógenos para uso terapéutico.

También se aprobó una iniciativa de votación a favor de la despenalización de una amplia gama de psicodélicos en la capital de la nación, Washington DC, la cuarta jurisdicción que promulgó la reforma.

Las medidas fueron autorizadas por referendo en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

Con la medida 110, la posesión de pequeñas cantidades de drogas pesadas en Oregon pasará a ser un delito civil y no penal, con una multa prevista de 100 dólares o tratamiento gratuito de rehabilitación, que será financiado con ingresos fiscales de la industria del cannabis, que es legal en ese estado.

La cantidad de droga permitida también variará según la sustancia: un gramo o menos para la heroína, dos gramos para la cocaína, y así sucesivamente.

Actualmente, la posesión de drogas de Oregon conlleva a multas de hasta 6.250 dólares y un año de prisión.

La producción y venta de estas drogas seguirá siendo ilegal, según la proposición, que recibió el respaldo de la Asociación de enfermeros de Oregon, el capítulo de Oregon del Colegio estadounidenses de médicos y la Academia de psiquiatría familiar de Oregon, y que busca mantener a los adictos a las drogas fuera del sistema de justicia penal.

“Castigar a las personas por usar drogas y por la adicción es costoso y no ha funcionado. Más tratamiento en vez de castigos es un mejor enfoque”, dijeron los grupos en una declaración.

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