Campesinos de Santa Martha Chichihualtepec lideran un proyecto pionero en la producción de cáñamo para el desarrollo de productos sostenibles

En un acontecimiento histórico para México, y en particular para el estado de Oaxaca, campesinos de la comunidad de Santa Martha Chichihualtepec, en el municipio de Ejutla de Crespo, han llevado a cabo la cosecha del primer cultivo experimental de cannabis para uso industrial en el país. Esta iniciativa, impulsada por el diputado local Horacio Sosa Villavicencio, representa un avance significativo en el uso sostenible y responsable de los recursos naturales y marca un hito en el camino hacia una economía más verde y sostenible en México.

El cáñamo, una variedad de cannabis, ha sido cosechado con el objetivo de fabricar una serie de productos industriales, entre los que se incluyen telas, hilos, mecates y jabones. Este proyecto coloca a Oaxaca a la vanguardia de la bioconstrucción y la elaboración de productos sustentables en México, ofreciendo un modelo de desarrollo económico que respeta el medio ambiente y proporciona nuevas oportunidades para las comunidades rurales.

El cultivo del cannabis en este proyecto cuenta con la autorización sanitaria de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y ha sido desarrollado por familias campesinas de la comunidad, quienes buscan acceder a las nuevas demandas del mercado industrial a través de esta planta.

Los campesinos, que forman parte de la Asociación Indígena de Productores de Cannabis (AIDPC), también participan en la producción de remedios medicinales elaborados con la planta de la marihuana. Ya han formado su empresa comercializadora, “Dxi Laaz”, compuesta por productores indígenas de San Pablo Güilá, también en los Valles Centrales de Oaxaca, y han lanzado productos medicinales como un aceite de masajes para aliviar el dolor y un remedio administrado de forma sublingual con propiedades terapéuticas.

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La operación de su empresa y la comercialización de sus productos ha sido posible gracias a la obtención de un amparo del Poder Judicial de la Federación, permitiéndoles sortear los obstáculos burocráticos y las limitaciones impuestas por las instituciones responsables, que a menudo se declaran incompetentes para otorgar las autorizaciones necesarias.

Según Sosa Villavicencio, México posee un enorme potencial para desarrollar la industria del cáñamo, pero es necesario que, en el marco legal, se realice una distinción clara entre el uso de la marihuana para fines medicinales y recreativos, y su utilización para la industria.

Este proyecto en Oaxaca no solo representa un paso adelante en términos de innovación y desarrollo económico, sino que también es un ejemplo de cómo el cultivo y uso responsable de recursos naturales como el cáñamo pueden ser una fuente de progreso y bienestar para las comunidades rurales, al tiempo que contribuyen a la conservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Con esta iniciativa, Oaxaca y México se posicionan en la vanguardia de una nueva era de producción industrial sostenible y respetuosa con el entorno.

 

Acerca del autor

Agustín Lacalle destaca como Director y Maquetador de 'Cannabis Magazine' y 'El Cultivador'. Con una profunda pasión por el cannabis desde el siglo pasado, combina habilidades en redacción e investigación, aportando perspectivas únicas al mundo del cannabis

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