Hace dos años, el neurólogo me diagnosticó del “Síndrome de la persona rígida”. He probado distintos tratamientos, que hasta el momento no han resultado muy eficaces, y estaba planteándome la posibilidad de empezar a utilizar cannabis, ¿existen datos sobre su eficacia en esta enfermedad?

El síndrome de la persona rígida es una enfermedad neurológica muy rara. Fue descrito por primera vez en 1956 y existen poco más de 250 casos contabilizados en todo el mundo. Se ha descrito como una enfermedad de causa desconocida, caracterizada por la rigidez dolorosa, fluctuante y progresiva de los músculos del eje del cuerpo, sin otros signos de enfermedad cerebral o de la médula espinal. La rigidez se objetiva a través de pruebas como la electromiografía (una prueba de neurofisiología que evalúa la actividad eléctrica de los músculos), en la que se detecta una actividad continua, además de fasciculaciones y fibrilaciones.

Se cree que el síndrome de la persona rígida pertenece al grupo de las enfermedades autoinmunes, en las que el propio sistema inmunológico ataca a las propias estructuras del organismo. La mayoría de los pacientes presentan unos anticuerpos denominados “antidecarboxilasa glutámica ácida” (antiGAD), que se cree que son responsables de la enfermedad y que también se han relacionado con otras enfermedades autoinmunes, como la diabetes tipo I, la miastenia gravis o el vitíligo.

El pronóstico es muy variable y no hay indicadores para poder predecir la velocidad y gravedad de la enfermedad. En algunos casos, los síntomas son leves y fluctuantes y, en otros, se produce invalidez progresiva. Las fracturas patológicas, roturas musculares y dificultad para comer o respirar pueden ser muy importantes en algunos pacientes. La enfermedad también se asocia con cuadros psiquiátricos como ansiedad o depresión, sin que esté muy claro si estos son síntomas propios del cuadro o una consecuencia de las limitaciones físicas a las que se ven sometidos estos pacientes.