Construir un sistema de cultivo hidro en arlita resulta relativamente sencillo, y sobre todo muy económico. Sin embargo, existen en el mercado multitud de equipos de cultivo listos para “enchufar y funcionar” con todos los posibles fallos ya resueltos, presión del agua ajustada, oxigenadores y en definitiva todo lo necesario para poner las plantas, las luces y empezar a funcionar en menos de dos horas. Son sencillos de montar y utilizar y optimizan todo lo necesario para conseguir unas cosechas abundantes desde el primer cultivo de una manera fácil y eficiente.

Fotos y Texto: Luis Hidalgo

Después de ver los principios del cultivo hidropónico con arlita y el funcionamiento de un sistema básico, vamos a pasar a analizar algunos de los sistemas de cultivo comerciales, esto es, fabricados por distintas compañías de renombre y que poseen sutiles (y no tanto) diferencias que conviene conocer antes de decidirse por unos u otros.

En cualquier caso, lo que si podemos asegurar es que todos ellos funcionan a la perfección y se adaptan sin problemas al cultivo con arlita así como con otros sustratos de cultivo. Incluso algunos de ellos son fácilmente convertibles o disponen de un kit para transformarlos en aeropónicos, sistemas que veremos en el próximo curso y que poseen la característica de no utilizar absolutamente ningún sustrato, alimentando las plantas directamente a la raíz mediante el “micronizado” de la solución nutriente.

Sencillo, fácil y eficiente

Así pues vamos a comenzar con el quizá sea el primer sistema hidro individual y autónomo, o sea, que se trata de una sola maceta o contenedor con todo lo necesario para realizar el riego hidropónico en arlita, esto es, depósito, bomba impulsora, gomas, manguitos y goteros, todo en un conjunto muy compacto y fácilmente transportable: El AquaFarm.

Decimos que quizá sea el primero sistema hidropónico de tamaño reducido, pues fue creado hace más de 30 años por Lawrence Brooke, fundador de la compañía General Hydroponics. Desde 1975 se han vendido infinidad de estos módulos, con una calidad contrastada por otros tantos usuarios con resultados casi siempre satisfactorios. Hacemos notar que este tipo de contenedor autónomo tiene múltiples aplicaciones, desde el mantenimiento de plantas madre hasta su uso para plantar plantas decorativas o culinarias de todos los tamaños, incluyendo las hierbas aromáticas frescas tipo albahaca o menta También se utilizan en laboratorios de investigación y en universidades, al mantener un sistema de riego muy homogéneo y estable, además de ser fácilmente transportables, incluso en funcionamiento.

Técnicamente similar al AquaFarm, el WaterFarm sólo es distinto por el tamaño y el precio, mientras el WaterFarm es un contenedor de 12 litros (30,5 x 30,5 x 37 cm) el AquaFarm es de 35 litros (45,5 x 45,5 x 43 cm). Las plantas se colocan en un tiesto lleno de bolas de arcilla que se encuentra suspendido sobre un depósito lleno de solución nutritiva. Una bomba de aire envía la solución a la columna de bombeo y luego la reparte por el anillo de distribución soltando un goteo circular. La solución fluye entre las bolas de arcilla y vuelve al depósito, se empapa de oxígeno gracias a la bomba oxigenadota y baña constantemente las raíces sanas que potencian su alimento de la forma más eficaz.

Se pueden poner de 1 a 8 plantas por sistema dependiendo del tamaño final que pretendamos tener, a más plantas, más pequeñas. En este caso la limitación no viene por la competencia por el alimento a nivel radicular, sino por el espacio ocupado por las hojas al crecer ya que si ponemos demasiadas se taparán unas a otras compitiendo por la luz y provocando espigamientos. Por lo tanto, podemos decir que se trata de un sistema ideal para personas que cultivan un pequeño número de plantas y desean que sea fácil de gestionar. La amplitud del depósito del AquaFarm y su capacidad, permiten almacenar un volumen de solución nutritiva suficiente y ofrecer al mismo tiempo todo el espacio necesario para el correcto desarrollo de las raíces. Estos sistemas se entregan con instrucciones de montaje simples y detalladas, además de consejos de mantenimiento y gestión de la solución nutritiva y el fabricante garantiza también un servicio de post-venta y asesoramiento gratuito a todos sus clientes

Ampliando el Sistema

Sin sembargo, otra de las grandes ventajas del Waterfarm o el Aquafarm es que se pueden conectar entre si varios módulos autónomos, con lo que el jardín puede crecer con una inversión menor. Podemos unir varias macetas hasta un número de 8, y podemos hacerlo sin más o mediante un controlador que suministra el mismo fabricante y que se encarga de mantener todos los módulos con la misma cantidad de solución nutriente y la misma presión de riego. Esto representa una gran ventaja, ya que de otra manera tendríamos que corregir el pH y la Ec de cada uno de los módulos.

Realmente, lo que ellos denominan “controlador” es un depósito central que permite conectar varios sistemas de cultivo juntos, asegurándole de esta forma una autonomía mayor a todo el sistema y haciendo circular la solución nutriente entre los recipientes. El circuito completo se hace en menos de media hora, lo que permite homogeneizar rápidamente la solución estabilizando los niveles de pH y EC uniformemente, en todos los recipientes al mismo tiempo, y asegurando que las raíces tengan un entorno constante y optimizado gracias a un sólo pequeño compresor de aire central que eses suficiente para alimentar toda la circulación del sistema, tanto en el interior de los recipientes como entre ellos.

Se compone de dos partes : el recipiente inferior « A » (zona de circulación y de control) y el recipiente superior « B » (zona de reserva). La circulación activa en el recipiente « A », lo que permite una gestión en directo de la EC y del pH en ese depósito gracias una tapa abatible que permite un acceso directo a la solución nutriente. Por último, se puede adaptar el todo tipo de sistemas, aparte de los del fabricante, es decir que se puede utilizar incluso con sistemas de fabricación propia, cualquiera que sea el número de tiestos de la instalación y existen tubos y conectores disponibles para facilitar cualquier ampliación.

A grandes males, grandes remedios

En el caso de disponer de más espacio, o realizar cultivos más grandes, el mismo fabricante dispone de un sistema ya completamente integrado y que también puede crecer. En los últimos años han aparecido otros sistemas de cultivo en arlita, pero podríamos decir que el DutchPot es un clásico dentro de los sistemas hidro profesionales.

Existe en dos versiones, la Hidro, ideal para principiantes y profesionales, y la Aero, que realmente es una adaptación de la versión “normal” aumentando la presión del agua y modificando el sistema de riego.

Como decíamos más arriba, éste sistema viene a ser como una serie de AquaFarms conectados entre si, con el sistema de control de riegos y oxigenación integrados, con la diferencia de que éste montaje se puede ampliar a miles de unidades, pudiendo utilizarse a nivel industrial para cualquier tipo de cultivo. Cada tiesto se puede comunicar en forma individual, lo que permite regar cada planta según sus necesidades y también son movibles, y se les puede desplazar con facilidad.

Los Dutch Pot Hidro existen en dos medidas estándar, de 1m² y 2m² y se pueden plantar de 12 a 60 (1m²) o 20 plantas (2m²). A partir de ahí, se pueden ir conectando sistemas completos de 1m2 (12 macetas) o incluso solicitar un diseño a medida directamente al fabricante, que estudiará la situación y pasará un presupuesto que cumpla las especificaciones dadas.

Cualquiera sea tu elección, he aquí algunos principios generales aplicables a todas las cosechas y a todos los tipos de cultivo interior: La habitación donde estén las plantas tiene que estar bien ventilada. Es casi imposible ventilar demasiado. Si el tiempo lo permite, una ventilación continua es lo ideal para las plantas. En el caso de no ser posible, es más que recomendable poner ventiladores, ya que estos homogenizarán el aire, eliminando las acumulaciones de calor y humedad en zonas concretas y localizadas, al tiempo que aumentan la fuerza estructural de las plantas.

En el cultivo con luz artificial en interior, no debemos olvidar que aún las lámparas más potentes tienen una capacidad limitada de eficiencia fotosintética, por lo que hay que intentar siempre mantener las fuentes de luz lo más cerca posible de la parte superior de tus plantas sin llegar a quemarlas. Esta distancia varía de acuerdo con el tipo de iluminación utilizada. En cualquier caso, siempre es conveniente podar las ramas bajas que reciben poca luz y producen muy poco, aunque consumen recursos igual que el resto de la planta.

En verano, es más que conveniente cambiar el ciclo de encendido de las luces, encendiéndolas por la noche para aprovechar el aire más fresco ya que de día puede resultar difícil enfriar el entorno, sobre todo en el centro y en el sur del país. Además hay que tener en cuenta que la solución nutritiva debe estar lo más fresca posible para mantener la máxima oxigenación en la zona de desarrollo de las raíces. La temperatura ideal del agua es alrededor de los 18° C. y debe ser levemente más ácida que en cuando cultivamos en suelo, con un pH de 5.5 a 6.5. Las sales minerales disueltas (EC o electroconductividad) deben estar alrededor de 0.4 – 0.8 EC para esquejes, en 1.6 para plantas jóvenes enraizadas, en 1.6 – 2.0 para la etapa vegetativa y en 1.6 – 1.8 EC para las etapas de floración y fructificación.

La elección de nutrientes es de importancia primordial: por definición, el medio utilizado es neutro o inerte y la solución nutriente es la única fuente de alimentación para las plantas. Tiene que ser completa y balanceada para cada fase del cultivo, crecimiento, prefloración, floración, maduración y lavado final. Debemos recordar que la absorción de nutrientes es muy rápida las sales tienen que ser cuanto más puras mejor, ya que además así dejarán menos residuos perjudiciales. Estas impurezas pueden llevar a tener acumulaciones tóxicas para las plantas. Es mejor utilizar con preferencia nutrientes líquidos o perfectamente solubles para no taponar los goteros y gomas por los que circula la solución nutriente. Un nutriente bien formulado es el primer paso para alcanzar el éxito en un cultivo hidropónico, incluyendo la arlita como sustrato.

En la próxima entrega entraremos veremos otros sistemas más “desarrollados” o mejor, sofisticados, que pueden llegar hasta a controlar automáticamente los niveles de nutrientes y el valor del pH en tiempo real. Hasta entonces, buenas cosechas.