Una catinona sintética vendida a menudo como MDMA
Artículo recuperado del archivo de Cannabis Magazine. Conserva el contexto y las referencias de su edición original. Su contenido médico refleja la evidencia y las afirmaciones recogidas cuando se escribió.
Efilona (N-etil-pentilona)
Texto original: Claudio Vidal (Energy Control).
El pasado mes de diciembre, la Organización Mundial de la Salud, a través del Comité de Farmacodependencia (WHO Expert Committee on Drug Dependence, ECDD), recomendó la fiscalización de nueve de las trece sustancias que habían sido objeto de revisión crítica por parte del comité en una reunión celebrada en el mes de noviembre en Ginebra.
Aunque la mayor parte de la atención se la llevó el anuncio de que iban a necesitar un tiempo extra para tomar una decisión sobre el cannabis y de que se recomendaba la fiscalización de varios derivados del fentanilo, casi desapercibida pasó la recomendación de inclusión en la Lista II de un derivado sintético de la catinona llamado N-etil-pentilona o bk-EBDP y conocido como efilona entre quienes tienen afición por las nuevas sustancias psicoactivas.
¿Qué es la efilona?
La N-etil-pentilona, N-etilnorpentilona o bk-EBDP es una catinona sintética que fue patentada en 1967 por la compañía farmacéutica Boehringer Sohn Ingelheim. No fue hasta 2014 que fue detectado por primera vez en Estados Unidos su consumo recreativo (Drug Enforcement Administration, 2018) mientras que en Reino Unido la primera detección se produjo durante un estudio en un festival de música en el que se analizaron muestras decomisadas y la orina de los baños públicos del evento (Home Office, 2018).
Como otras sustancias del grupo de las catinonas sintéticas, la efilona es una sustancia estimulante. Aunque la investigación básica con esta sustancia es muy limitada, se sabe que ejerce sus efectos bloqueando la recaptación de dopamina, norepinefrina y serotonina de forma que se comporta más como la cocaína y la MDPV que como la anfetamina. De hecho, de los relatos de personas que la han consumido se desprende que tiene efectos más estimulantes que entactógenos (es decir, similares a los producidos a la MDMA).
Hasta la fecha no existen estudios que hayan medido la extensión de su consumo. Los únicos datos disponibles y que permiten una aproximación son estudios realizados con sustancias incautadas por la policía, con personas que han sufrido intoxicaciones o con muestras remitidas por personas usuarias a servicios de análisis de sustancias. Por ejemplo, la primera vez que fue notificada al Sistema de Alerta Temprana europeo, operado por el EMCDDA y Europol, fue en 2016 por Eslovenia (EMCDDA, 2016). En Estados Unidos, el primer informe de una intoxicación relacionada con la efilona se produjo en 2016 (Thirakul et al., 2017). Ese año, el Sistema Nacional de Información de Laboratorios Forenses, un programa de la DEA norteamericana que recopila información de sustancias decomisadas en operaciones en todo el país, recibió 1.720 notificaciones de detección de efilona, siendo la tercera catinona sintética más detectada por detrás de la dibutilona y la etilona.
En España, los servicios de análisis de Energy Control la identificaron en un total de 27 ocasiones entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2018. En todas las ocasiones, había sido vendida como otra sustancia, sobre todo MDMA (16 muestras) aunque también como ketamina, metedrona (4-metoximetacatinona, bk-PMMA), Hex-en (N-etilhexedrona), MBDB (N-metil-1-(1,3-benzodioxol-5-yl)-2-butanamina) y metilona (3,4-metilendioxi-N-metilcatinona). La mayoría de las muestras habían sido adquiridas a través de un dealer (19 muestras), 6 habían sido adquiridas a través de Internet y las 2 restantes fueron encontradas en el suelo de un festival de música.
De hecho, es posible que una parte importante de las personas que han consumido efilona lo hayan hecho involuntariamente pensando que habían adquirido MDMA. El uso de la efilona como sustituta o adulterante queda patente, además, al analizar la composición de las muestras analizadas. Aunque 14 de las muestras solo contenían efilona, el resto se trataba de diferentes combinaciones de sustancias, posiblemente con el objetivo de engañar a la persona consumidora: Efilona + MDMA (5 muestras), CMC + efilona (2), efilona + cafeína (1), efilona + desconocida (1), efilona + procaína (1), efilona + ketamina (1), efilona + benzocaína + fenacetina (1), efilona + benzocaína + cafeína + cocaína + fenacetina (1). Finalmente, la detección de efilona se realizó en un total de 9 provincias españolas.
Por otra parte, el servicio de análisis internacional de Energy Control (https://energycontrol-international.org) encontró un patrón similar en las 20 muestras analizadas, aunque cuatro de ellas fueron enviadas como efilona y esa era su composición sin ningún otro añadido. Todos estos resultados están en línea con los hallazgos de otras organizaciones como DanceSafe en Estados Unidos o The Loop en Reino Unido (Energy Control International, 2018).
¿Cuáles son sus efectos y sus potenciales riesgos asociados?
Los primeros relatos de personas que habían consumido esta sustancia comienzan a aparecer a mediados de 2015 en foros como bluelight.org o drugs-forum.com. Gracias a estos reportes, se ha podido establecer una primera aproximación a sus efectos, que son referidos básicamente como estimulantes con dosis de apenas unos miligramos. Aunque muchas personas buscan efectos parecidos a los de la MDMA, según PsychonautWiki, la efilona, comparada con otras sustancias estimulantes y entactógenas, tiende a ser más lo primero que lo segundo. Los sentimientos entactógenos parecen ser más débiles si se comparan con los producidos por sustancias como la MDMA, la 6-APB o la metilona. En general, sus efectos son descritos como menos eufóricos y satisfactorios que los de los entactógenos tradicionales.
La efilona es activa con muy pocos miligramos. La dosis habitual suele estar entre los 20 y los 40 miligramos, y los efectos tienden a durar entre 4 y 8 horas. De especial relevancia es el hecho de que dosis elevadas, tomadas de una sola vez o producto de dosificaciones sucesivas, tienden a producir efectos adversos que pueden revestir gravedad. Lo mismo cabe decir de la combinación de efilona con otras sustancias, especialmente los NBMe, el tramadol, los inhibidores de la monoamino oxidasa, los liberadores de serotonina, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina y el triptófano.
Parece que la efilona tarda en comenzar a hacer sus efectos por lo que es necesaria la paciencia y evitar la dosificación adicional pensando que no se ha tomado suficiente. También se ha descrito la incapacidad para poder dormir durante 1-3 días y una mayor probabilidad de sufrir náuseas y vómitos durante la subida que con la MDMA. De hecho, esta incapacidad para poder dormir se ha asociado a la experimentación de síntomas psicóticos (Reagent Tests UK, 2018).
Reducción de riesgos
Como hemos visto, en nuestro entorno la efilona ha aparecido mayormente como adulterante o sustituta de otras drogas, principalmente MDMA. Por tanto, para aquellas personas que usan esta sustancia es importante mantener la guardia ante nuevas partidas y seguir la regla de oro que dicta que cuando algo no sube cuando y como debería, no hay que seguir tomando de ello. La efilona no produce los mismos efectos que la MDMA y no sube de la misma manera. Por tanto, cualquier cosa que se aparte de lo que habitualmente se experimenta con la MDMA debe tomarse como indicativo de que algo puede estar pasando.
La mejor manera de salir de dudas es analizar previamente lo que se quiere consumir. En España existen diferentes proyectos que ofrecen servicios de análisis y que permiten conocer la composición y detectar este tipo de adulteraciones. Si no se quiere o puede acceder a estos servicios, los reactivos colorimétricos pueden identificar la efilona aunque conviene tener presentes sus limitaciones. La MDMA reacciona ante el test de marquis con un color negro mientras que la efilona reacciona con un color amarillo. Sin embargo, esto no sería de utilidad en el caso de que la efilona viniera mezclada con otras sustancias ya que podríamos tener un falso negativo.

Una nota final
Como decíamos al comienzo del artículo, se ha propuesto que la efilona se incluya en las listas de fiscalización internacional. Esto puede llevar a que desaparezca del mercado y que cese su uso como adulterante. Sin embargo, la experiencia nos demuestra que la prohibición de una sustancia conduce, en muchas ocasiones, a su sustitución por otras que no se encuentren fiscalizadas. Así, por tanto, será necesario mantener las labores de vigilancia y precaución para evitar sustos por tomar de manera involuntaria una sustancia no deseada.
REFERENCIAS
Drug Enforcement Administration (2018). N-Ethylpentylone. Disponible online en: https://goo.gl/skLQcx.
Energy Control International (2018). Ecstasy and MDMA aldulterated with N-ethyl-pentylone. A brief report. Disponible online en: https://goo.gl/AYskH1.
EMCDDA (2016). EMCDDA-Europol 2016 Annual Report on the implementation of Council Decision 2005/387/JHA. Disponible en: https://goo.gl/fQetPT.
Home Office (2018). Annual Report on the Home Office Forensic Early Warning System (FEWS) 2016/17. Disponible online en: https://goo.gl/59njYr.
Reagent Tests UK (2018). How to detect pentylone and N-ethylpentylone sold as MDMA/ecstasy pills. Disponible online en: https://goo.gl/mMRqCc.
Thirakul, P.; Hair, S. L.; Bergen, L, K., y Pearson, M. J. (2017). Clinical presentation, autopsy results and toxicology findings in an acute N-ethylpentylone fatality. Journal of Analytical Toxicology, 41, 342-346. La efilona o N-etil-pentilona es una catinona sintética estimulante, patentada en 1967 y detectada como sustancia de uso recreativo desde 2014. Los análisis citados en el artículo muestran que con frecuencia se vendía como MDMA, sola o mezclada con otras sustancias, aunque sus efectos no son equivalentes. Energy Control la identificó en 27 ocasiones entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2018, siempre en muestras vendidas como otra sustancia.Preguntas frecuentes
¿Qué es la efilona?
¿Por qué la efilona puede confundirse con la MDMA?
¿Cuántas veces detectó Energy Control la efilona en España?
Acerca del autor

Fernando Caudevilla (DoctorX)
Médico de Familia y experto universitario en drogodependencias. Compagina su actividad asistencial como Médico de Familia en el Servicio Público de Salud con distintas actividades de investigación, divulgación, formación y atención directa a pacientes en campos como el chemsex, nuevas drogas, criptomercados y cannabis terapéutico, entre otros.




















